La ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, se ha negado este miércoles a declarar en la comisión de investigación abierta sobre los ‘caso máster‘ de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid en la Asamblea de Madrid, a la que ha sido llamada después de la presunta falsificación de su máster; un caso que le valió la dimisión el pasado abril.

La ex dirigente ha acudido a la cámara con gesto serio, sin atender a los medios y en completa soledad, únicamente acompañada por dos escoltas y su letrada, que ha permanecido a su lado durante la comparecencia. Si hace un año la entonces presidenta de la Comunidad llegó arropada por decenas de cargos populares y la primera plana del PP, la imagen de este miércoles ha sido completamente distinta. La reaparición de Cifuentes ha dejado en evidencia su completo aislamiento, sólo unos días después de que anunciara públicamente su baja en el Partido Popular.

A las preguntas de los grupos parlamentarios, Cifuentes ha señalado que se trata de «una materia está en sede judicial donde además ya he dado respuesta a todas las preguntas relacionadas», al tiempo que ha apelado al «consejo de su abogada». En este sentido, se ha amparado en su «legítimo derecho de defensa» para adelantar al principio de su intervención que no respondería a las preguntas de los grupos en la comisión, donde no participa el PP.

La reparición de Cifuentes se produce después de que la Fiscalía haya solicitado tres años y tres meses de prisión para ella por un delito de falsedad documental. En su escrito de acusación, la Fiscalía determinó que la ex presidenta indujo a la falsificación del acta “a sabiendas” de que acreditaba una supuesta defensa de su Trabajo de Fin de Máster (TFM) “que jamás se produjo” y que exhibió en varios medios y redes sociales “para evitar las nefastas consecuencias políticas a las que debería enfrentarse”.

«Ha pedido una ocasión de oro para pedir perdón»

Los portavoces de todos los grupos han intervenido pese al silencio de la ex presineta, que miraba con gesto serio y con la mirada al frente. Algunos diputados regionales, como el de Ciudadanos, César Zafra, sí ha insistido en hacer varias preguntas a Cifuentes. En cada una de estas cuestiones, la interpelada que permanecía en silencio, inexpresiva, durante unos largos e incómodos segundos.

«Si no hubiera dicho una mentira que se desmontaba a las dos horas, que se sucedía con otra mentira y otra mentira, si no hubiera tenido esa cara que tuvo con los madrileños, no hubiera tenido esa presión mediática que se presenta como víctima de unos malvados medios de comunicación que la querían destruir personalmente», ha expresado el diputado de Podemos, Eduardo Fernández Rubiño, sobre las declaraciones que Cifuentes hizo poco después de que saliera a la luz el caso Máster.

Cuando se publicaron las primeras informaciones, la respuesta de la entonces presidenta fue la de emprender acciones judiciales y publicó un vídeo en el que mostraba un supuesto documento que acreditaba la validez de su máster y que después ha sido cuestionado por la justicia. La dirigente se negó después a entregar el TFM, alegó que lo había perdido en una mudanza, y después pidió a miembros de la URJC que firmaran un acta presuntamente falseada.

«Si nos hubiera tenido respeto a los madrileños debía decir unas palabras, debía pedir perdón aunque sólo sea por los investigadores que han visto devaluado el trabajo de una vida porque el representante de los madrileños», ha enfatizado. «Ha perdido una oportunidad de oro para reparar el cargo y la dignidad que usted representó y que es la Presidencia de la Comunidad de Madrid».

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