Jaume Asens, cabeza de lista de Podemos al Congreso de los Diputados por Barcelona y el que fuera asesor del ex president Carles Puigdemont, se ha pronunciado este miércoles sobre la jornada del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, cuando «la única violencia fue la policial», ha defendido. El candidato, amigo personal de Pablo Iglesias, ha adelantado que cuando llegue al Parlamento pedirá la creación de una comisión sobre el 1-O para que se pronuncien las «víctimas de la represión».

«Queremos escuchar a las víctimas de la represión y pedir responsabilidades a los responsables políticos», ha expresado el político en declaraciones a Catalunya Radio. El candidato y teniente de alcalde de Ada Colau ha participado este miércoles en un acto en Madrid organizado por la Asociación Catalana de Municipios (ACM) -abiertamente soberanista– para explicar «la verdad del 1-O». En este acto, Asens ha mostrado su «perplejidad» ante las «mentiras» de responsables policiales y políticos de «un operativo vergonzoso, que indignó a todo el mundo».

En las redes sociales, Asens también se ha expresado al respecto y ha presumido de estar «deconstruyendo una por una todas las mentiras del Tribunal Supremo», donde estos días se celebra el juicio sobre el procés, con varios testimonios de agentes de Policía y Guardia Civil que han denunciado violencia por parte del soberanismo. Un extremo que Asens ha desmentido: «La única violencia de la 1-O era la policial».

Asens, que mantiene estrechos vínculos con el independentismo -algo que generó malestar y una dimisión en su propia candidatura de los comuns-, ha llamado a «reparar los daños» causados durante el referéndum ilegal. «El 1 de octubre es una herida abierta. Para cerrarla, hay que escuchar a las víctimas, reparar los daños causados e iniciar los procesos de modificación legislativa necesarios que garanticen que no habrá impunidad».

Podemos apuesta abiertamente por un referéndum de autodeterminación en Cataluña en el que haya al menos tres opciones (sí, no y un nuevo encaje territorial), y se ha mostrado afín a los independentistas sobre la gestión del 1-O. La formación no duda en calificar a los dirigentes en prisión provisional de «presos políticos». El nuevo giro de Asens acerca aún más la postura de Pablo Iglesias al soberanismo, en un intento por evitar la fuga de votos en Cataluña hacia partidos abiertamente soberanistas, tras las salidas de Elisenda Alamany o Dante Fachin.