El Gobierno socialista ha condenado este viernes el escrache sufrido por Cayetana Álvarez de Toledo, número 1 del PP en su lista al Congreso de los Diputados por Barcelona, ayer en a Universidad Autónoma de Barcelona. La periodista y el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, tuvieron dificultades en el acceso a la universidad, donde un grupo de jóvenes radicales increparon a los dirigentes del PP impidiéndoles el paso para celebrar el acto “‘S’ha acabat! Ante los nacionalismos y populismos, ¡Europa!”

La ministra portavoz, Isabel Celáa, ha recordado las palabras de Miguel de Unamuno durante su enfrentamiento con Millán-Astray en la Universidad de Salamanca en 1936. «Venceréis, pero no convenceréis», ha advertido el Gobierno a los radicales independentistas, a los que ha recordado que la Universidad es un lugar donde hay que «convencer con la palabra y no vencer con la fuerza bruta». El Ejecutivo ha condenado el «torpe episodio» de «acoso» sufrido por el PP antes de reivindicar la política como un oficio basado en el uso de la palabra, de «saber decir y saber escuchar». Finalmente, Celáa ha reinvindicado la fracasada estrategia de apaciguamiento del Gobierno con el secesionismo catalán. «Lo que necesita la sociedad catalana es diálogo y convivencia», ha asegurado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

«Saludo nazi»

Por otro lado, el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha defendido este viernes que la candidata del PP por Barcelona al Congreso tiene todo el derecho a participar en los debates que crea conveniente, pero ha criticado que en el acto en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) se vieran saludos fascistas. Ha tachado de muy preocupante que «una candidata del PP aparezca en una universidad pública catalana rodeada de gente que hacía el saludo nazi», ha dicho preguntado por los medios después de que un grupo de personas trataran de impedir la entrada de la popular a la UAB este jueves.

«Como demócratas, nos debería preocupar a todos, comenzando por ella, a quien desgraciadamente no se la veía muy incómoda con esa imagen», ha asegurado. Preguntado por si condena los hechos, ha remarcado: «Defiendo de manera rotunda el derecho de todo el mundo a expresarse con la máxima libertad y que la campaña se produzca con la máxima libertad posible y que todo el mundo pueda expresar sus ideas».

La eutanasia, «un acto de amor»

A preguntas de los periodistas, la ministra de Justicia, Dolores Delgado, ha calificado de «acto de amor» el caso de la muerte de María José Carrasco con ayuda de su marido Ángel Hernández, que está siendo investigado por un juzgado de violencia de género. Delgado ha explicado que existen «distintas interpretaciones» de la ley y de la sentencia del Tribunal Supremo en la que se ha basado la juez del juzgado de guardia para derivar el caso a un juzgado de violencia de género. Sin ánimo de inmiscuirse, ha asegurado la ministra, Delgado ha abogado por «entrar en los hechos» para asegurar que no se trata de una «agresión», sino de un «cto de amor. «La norma admite interpretaciones, no son unívocas y hay que tener sensibilidad con los hechos y con lo que ha ocurrido», ha asegurado.