El líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. EFE

Política

Rivera y Macron, a la caza del voto europeo: "El PP es el pasado"

La formación de Albert Rivera, encabezada en Europa por Luis Garicano, se presenta a los comicios de la mano de En Marche y con altos funcionarios europeos entre sus filas

Ciudadanos arriba a las elecciones europeas con la fortaleza de haber firmado un meteórico ascenso en las generales y con el optimismo que otorga saber que se quedaron a escasos 200.000 votos de arrinconar a Pablo Casado como tercera fuerza política.

Si bien los resultados de unos comicios nacionales no son extrapolables a los asientos de Bruselas, los naranjas afrontan el 26M con la casi completa seguridad de mejorar el resultado de 2014 aunque sin superar, de acuerdo con los sondeos, la marca de los populares.

Así, en base a la encuesta realizada por el Instituto DYM para El Independiente los liberales lograrían acaparar un 16% del voto y entre 9 y 10 escaños frente a la horquilla de entre 12 y 13 de la lista encabezada por Dolors Montserrat. Pero ya dieron la sorpresa en las generales -los sondeos se quedaron cortos- y la lista encabezada por Luis Garicano está dispuesta a repetir el próximo domingo.

«Tenemos una lista que no va a Europa porque no tiene otra proyección nacional o porque son jubilados de la política y se les quiere premiar», afirma a El Independiente Ugo López, coordinador de En Marche en España y número 15 de Ciudadanos al Parlamento Europeo. «Enviamos gente preparada, políglota y con experiencia y proyectos en Europa y esa es nuestra gran baza para el sorpasso«. Por contra, «el PP es un partido del pasado que no ha entendido las transformaciones de la sociedad y de la economía», justifica López.

El PP es un partido del pasado que no ha entendido las transformaciones de la sociedad y de la economía

Es esa «transnacionalidad» en sus listas unida a la influencia del ALDE -Alianza de los Liberales Demócratas-, el partido constituido por Emmanuel Macron para Europa, los ejes centrales que mueven a los naranjas a la caza del voto el 26 de mayo.

La ex europarlamentaria Maite Pagaza; la socialista Soraya Rodríguez o el ex popular José Ramón Bauzá son algunos de los nombres que «hacen gala de esa pluralidad». Pero Eva María Poptcheva (número nueve) es una de las que mejor representa ese espíritu transversal.

Poptcheva ha sido alta funcionaria europea -investigadora del Parlamento Europeo en Derecho Constitucional, asesora política del secretario general de la Cámara y encargada de la Mesa de Portavoces en Europa-. «Llevamos personas que tienen vocación y experiencia en Europa», defiende, mientras «los candidatos españoles de otros partidos necesitan uno o dos años para ubicarse».

Pero que las listas de Ciudadanos cuenten con funcionariado europeo no es ni casualidad ni es una propuesta que emane de España. ALDE lanzó esta idea para que las formaciones que integrasen el ente «dejen de poner las urnas europeas en segundo plano». «Muchos candidatos españoles tratan únicamente temas nacionales, nosotros llevamos, además, un proyecto para Europa«.

¿Y en clave a qué basan su proyecto? El programa, profundamente «reformista», consta de 100 medidas, con engranajes tales como el calentamiento global, la revolución digital, la democratización de las instituciones o la Unión Económica y Monetaria.

Pero «el reto migratorio es el objetivo con mayúsculas». Los candidatos ‘europeos’ defienden la necesidad de revisar el espacio de libre movimiento para «evitar abusos» y «combinar un control riguroso de nuestras fronteras comunes con la solidaridad».

«Hay un bloqueo tremendo entre los Estados miembro y no se avanza para atajar esta cuestión», se queja Poptcheva. «Estamos en un contexto de competición» frente a lo que Cs «aboga por crear un verdadero sistema común para actuar en conjunto y para que la UE sea soberana a nivel internacional».

Detener a los que «destruyen» a España desde Bruselas

El eje de la campaña nacional de los de Albert Rivera en España ha sido claro desde el minuto uno: desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa y, con él, «a sus socios independentistas». La unidad de España siempre ha sido «una máxima» para los naranjas y, ahora, también lo será la de Europa.

La posibilidad -según el CIS- de que tanto Carles Puigdemont (Junts) como Oriol Junqueras (ERC) tengan representación en el Parlamento Europeo con el permiso del Supremo hace que estos comicios cobren especial relevancia para los naranjas. «Que tengan asiento supondría dar voz a una tendencia populista y realmente peligrosa para España y Europa», lamenta Poptcheva, que asegura que «hablarán únicamente de la agenda separatista, no de los problemas de los españoles ni de los europeos, y se dedicarán a destruir a España desde Bruselas».

Las candidaturas independentistas se dedicarán únicamente a destruir a España desde Bruselas

Para tratar de evitar un escenario semejante, Garicano y su equipo quiere reformar la euroorden para que el espacio de Schengen no vuelva a utilizarse por los procesados para «huir de sus responsabilidades penales», como lo ocurrido con el ex presidente de la Generalitat en el tribunal alemán de Schleswig Holstein.

Pero a ojos de ambos candidatos hay más e inminentes amenazas. Ugo López señala en este caso «los puentes entre extrema derecha y extrema izquierda» y la necesidad de frenar a «euroescépticos, nacionalistas y populistas».

Los puentes entre extrema izquierda y extrema derecha existen y solo pueden romperse en las urnas

Así, frente a las declaraciones de María Eugenia Rodríguez Palop (Podemos) en las que alertaba hace unos días de la necesidad de frenar al presidente francés por no ser un aliado, sino «la pista de aterrizaje de la ultraderecha», Ugo López recuerda que «en Francia la principal competidora de Macron es Marine Le Pen, con propuestas completamente irracionales y locas pero que tienen su peso en la opinión pública». Ciudadanos es «la única opción centrista» frente a los populismos «de cualquier signo», concluye.

Lo justifica con un ejemplo «inquietante». «En Francia, un miembro del partido de extrema izquierda de Mélenchon, el equivalente a Podemos en España, acaba de pasarse al de Le Pen con el argumento de que lo que importa es hacer frente a Emmanuel Macron y a su política europea en nombre del soberanismo nacional», unos puentes que, garantiza, «solo pueden romperse en las urnas».

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