Política

Vox no quiere repetir la fórmula de Andalucía y pedirá entrar en gobiernos autonómicos

No harán "casus belli" si Ciudadanos les veta, pero a cambio de que les acepten puntos de su programa

Santiago Abascal en un reciente acto en Pozuelo de Alarcón (Madrid)

Santiago Abascal en un reciente acto en Pozuelo de Alarcón (Madrid) EFE

Andalucía ha sido un laboratorio para los de Vox y, en función de esa experiencia, ahora quieren cambiar el paso. La decisión de apoyar desde fuera, sin implicarse en la acción de Gobierno de la Junta de Andalucía no les ha resultado del todo satisfactoria y ahora pedirán, en función de las fuerzas que consigan acumular en las elecciones del 26-M, entrar en gobiernos de coalición en las Comunidades autónomas.

A diferencia de Ciudadanos, que salvo también en Andalucía, prefirió apoyar desde fuera y dejar que pasara toda una legislatura local y autonómica, la misma que culmina este domingo, a Vox ya le han entrado prisas por tener gestión.

Contra el discurso de que la formación de Santiago Abascal pierde fuelle, sensación que desmiente el propio líder de Vox, creen que es posible tener una buena y determinante representación en territorios como Madrid, Murcia y Castilla-La Mancha. Sin olvidar tampoco Aragón -donde el bloque de centro-derecha podría sumar también con el PAR- o Castilla y León, salvo si Ciudadanos prefiere aliarse con el PSOE para desalojar a los populares de una comunidad que llevan 32 años gobernando ininterrumpidamente, desde que en 1987 José María Aznar pactó con el CDS de Adolfo Suárez. Opción que, en principio, no parece probable pero tampoco descartable al cien por cien.

El centro-derecha aspira hacerse con Aragón y Castilla-La Mancha, ahora en manos del PSOE

Con este escenario, los populares no sólo podrían conservar la joya de la corona territorial, esto es, Madrid, además de sus tradicionales graneros de voto como son Castilla y León y Murcia, sino ampliar ese poder a las comunidades de Castilla-La Mancha o Aragón, eso sí, con el permiso de Vox, cuya exigencia de entrar en los ejecutivos puede complicar un acuerdo que incluya también a la formación de Albert Rivera.

«La fuerza que tengamos en cada sitio»

Admiten en la formación de Abascal que en muy buena medida dependerá «de la fuerza que tengamos en cada sitio» y que si Ciudadanos les veta no harán «casus belli» para entrar en los ejecutivos autonómicos, pero, eso sí, harán valer sus votos para alcanzar acuerdos concretos programáticos, que es precisamente lo que no consiguieron en la mesa andaluza, cuando el secretario general popular y el responsable de organización, Teodoro García Egea y Javier Maroto, respectivamente, descafeinaron una propuesta de  máximos que los populares calificaron de inasumible.

Las exigencias de Abascal y los suyos pueden resultar aceptables para PP y Ciudadanos en materia, por ejemplo, de impuestos o de eliminación de duplicidades administrativas, pero volverá a chocar en las cuestiones que Vox califica bajo el título genérico «leyes de ideología de género», esto es, igualdad, violencia machista o derechos del colectivo LGTBi.

Ciudadanos mantiene el veto sobre Vox

A eso se une la pretensión de Ciudadanos de mantener el veto sobre ellos, incluso si les necesitara para gobernar. En Andalucía consiguieron no sentarse a la mesa negociadora con Javier Ortega Smith y, de momento, nada ha cambiado. Desde la formación de Rivera insisten en que la pelota «está en el tejado de Vox y ellos sabrán si quieren abrir la puerta a gobiernos de la izquierda». Pero los aludidos responden casi con los mismos argumentos cambiando el sujeto: «Si no nos escuchan, ellos sabrán si quieren que gobierne el PSOE con los comunistas».

De momento, en el bloque del centro-derecha, los populares esperan un voto de retorno desde Vox tras el experimento fallido, a juicio del PP, de las elecciones generales «que ha dejado demostrado que la fragmentación del voto sólo beneficia a Pedro Sánchez». El sondeo del Instituto DYM para El Independiente / Prensa Ibérica, detectaba muy bien ese trasvase de voto hacia los populares. En el caso de Madrid, era más evidente en el Ayuntamiento que en la Comunidad.

El aspirante popular a alcalde de la capital de España, José Luis Martínez Almeida, «recupera» casi el 22 por ciento del voto que en las elecciones generales fue a Santiago Abascal. En el caso de Isabel Díaz Ayuso, candidata al gobierno de la Comunidad, el porcentaje del probable trasvase es más pequeño, de un 12 por ciento, aunque tanto en un caso como en otro se confirma que necesitarán de Vox para gobernar. Y es que en el ayuntamiento pueden sacar los cinco concejales que inclinen la balanza a favor del centro-derecha y en la comunidad hasta 15 escaños.

Las Comunidades, sin fecha

La campaña electoral de las elecciones locales, autonómicas y europeas culmina hoy. Será a partir del lunes cuando los partidos comiencen a echar cuentas sobre las posibles fórmulas de gobierno. A diferencia de los ayuntamientos, que se tienen que constituir sí o sí a mediados de junio, en las Comunidades es previsible que se alarguen las negociaciones, una vez asumido que habrá que ir a fórmulas de coalición o pactos de investidura.

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