Política

Desconcierto de Ciudadanos en Madrid por la moratoria a Madrid Central

Muchos afiliados naranjas no entienden esa supuesta "necesidad" de dejar de multar en el Distrito Centro que defiende Villacís por un error telemático que ya quedó subsanado con el anterior gobierno

logo
Desconcierto de Ciudadanos en Madrid por la moratoria a Madrid Central
La vicealcaldesa de Madrid Begoña Villacís responde a los medios este lunes 1 de julio.

La vicealcaldesa de Madrid Begoña Villacís responde a los medios este lunes 1 de julio. Eduardo Parra - Europa Press

Resumen:

¡No se ha revertido Madrid Central!», exclama Begoña Villacís. «A algunos les escuece no seguir en el Gobierno y lo que hacen es inventarse bulos». Mientras las redes y la calle -en plena ola de calor- arden contra la moratoria a la medida estrella de Manuela Carmena que restringía el acceso al Distrito Centro a los coches más contaminantes, la vicealcaldesa madrileña insiste en el ya famoso error por el cual se multó erróneamente a más de 6.000 conductores para justificar la «necesidad» de no sancionar a ningún coche entre el 1 de julio y el próximo 30 de septiembre.

Pero muchos afiliados de Ciudadanos no brindan con esa supuesta «necesidad» de la candidata naranja al Ayuntamiento de Madrid y, por eso, en los chats de la red social Telegram consultados, los simpatizantes expresan su desconcierto. Y el argumento principal pasa por no entender por qué un fallo telemático que fue subsanado por la anterior Corporación de Ahora Madrid desemboque en que los vehículos privados puedan transitar otra vez por calles donde el coche lleva vetado 15 años, caso de la hiper turística Huertas o del jaranero Barrio de Lavapiés.

«Quitar Madrid Central es una cagada», manifiesta uno en un chat sectorial. En este grupo de Telegram las conversaciones registradas demuestran un abrumador apoyo a las restricciones de acceso, si bien la gente se inclina por «mejorar el sistema» sin aportar demasiadas soluciones eso sí. «¿Era necesaria la moratoria?», se pregunta un miembro del grupo.

«Yo quiero la continuidad de Madrid Central», opina una militante. «Y mejorar el proyecto para ampliarlo». «En lo de Madrid Central, ir con el PP no solo es escorarse demasiado a la derecha ¡sino pegarse un tiro en el pie!», comenta otro, en alusión a la crisis que sacude a Ciudadanos por la «derechización», en boca de los críticos, a la que está atendiendo el partido.

El giro de Villacís en respuesta a la multitudinaria manifestación del sábado desconcierta aún más a las bases, ya que en declaraciones a los medios ha negado tajantemente que Madrid Central se vaya a revertir, eso sí, sin consultar antes a su compañero de gobierno que se jactaba en asegurar tras conocerse los resultados electorales que desmantelaría la medida.

Diferente, por contra,  ha sido la reacción de Martínez Almeida a los miles de madrileños que desafiaron las elevadas temperaturas del sábado para exigir que no se dé marcha atrás en una iniciativa «que no es de izquierda ni de derechas», vinculando la protesta con la «izquierda» que pretende «ganar en la calle lo que no consiguieron ganar en las urnas» al tiempo que advertía que su partido no se va a «apartar de los programas electorales que fueron votados».

El desconcierto en los razonamientos se extiende a lo largo y ancho de las bases naranjas, que en privado sí destacan el valor de la Plataforma de Afectados por Madrid Central, así como los negocios que se han visto perjudicados por las restricciones. Argumentos que antes y durante la campaña han sido repetidos por Begoña Villacís. «Muchas asociaciones están creadas con fines políticos más que con fines comerciales», contesta un simpatizante. «Estoy en una asociación. Tengo un comercio en Madrid Central. Te aseguro que si hay comercios muy perjudicados también los hay muy beneficiados. Una asociación comercial no debería de posicionarse nunca».

Más en sintonía con el razonamiento del PP se sitúa Sergio Brabezo, hoy diputado autonómico en la Asamblea de Madrid. Las críticas de Brabezo a cualquier iniciativa de Manuela Carmena relativa a la movilidad son vistas como demasiado excesivas. De hecho, en un tuit se pone de frente al argumentario de Villacís y califica directamente a Madrid Central de «farsa».

«Madrid Central aparte, vamos de charco en charco y sin autocrítica», deplora otra afiliada. Los comentarios recogen igualmente esa división entre las bases. «En mi opinión», se explaya un padre de Ciudadanos con varios retoños, «[el centro de las grandes ciudades] es una selección natural. El centro se queda para los residentes, el turismo, los negocios y los que no tienen limitaciones de movimiento. Pero para segmentos de ciudadanos como los que represento, me temo que no».

«Te equivocas en esto», le responde una vecina. «El centro es un espacio en el que se vive y los residentes también tenemos derechos. Aguantamos todo: manifestaciones, maratones, el Orgullo, procesiones de Semana Santa, cabalgatas… no creo que pase nada por pedir a la gente venir en transporte público. Reforzándolo, eso sí».

Lo cierto es que las costuras estallan en Ciudadanos precisamente cuando la moratoria es una de las promesas electorales de Villacís. El alcalde José Luis Martínez-Almeida abogó en cambio por revertir Madrid Central, como afirmó en enero en una entrevista con El Independiente. La actual vicealcaldesa se comprometió, por contra, a «suspender» la medida para «mejorarla», por lo que los tres meses establecidos para «evaluar» la medida podría traer consigo el motivo de la primera grieta en el incipiente gobierno Almeida-Villacís.