Política INVESTIDURA DE PEDRO SÁNCHEZ

Sánchez e Iglesias reconstruyen los puentes tras el fracaso de la primera votación

La confirmación de una vicepresidencia 'social' para Irene Montero facilita la abstención de Podemos y que siga la negociación

Pedro Sánchez conversa con Carmen Calvo, tras la primera votación.

Pedro Sánchez conversa con Carmen Calvo, tras la primera votación. EFE

Un fracaso que puede engendrar una victoria. Paradojas de la política, la primera votación fallida de la sesión de investidura de Pedro Sánchez ha servido de bálsamo para las heridas abiertas durante dos semanas de enfrentamiento entre el candidato socialista y Pablo Iglesias. La abstención de Unidas Podemos en el último minuto daba respuesta a los ofrecimientos que le hizo el PSOE a lo largo de la mañana: Carmen Calvo confirmó una vicepresidencia ‘social’ para Irene Montero y Adriana Lastra dio un discurso mucho más conciliador que el de Sánchez el día antes en la tribuna.

Apenas dos horas y media después de la votación, el PSOE anunciaba que llamaría a Podemos este mismo martes para que los equipos negociadores se vuelvan a sentar esta tarde o mañana. Fuentes de la cúpula socialista reconocían que ahora «le tocaba tomar la iniciativa» al PSOE para hacer una nueva oferta que reconduzca la situación. «Hasta ahora sólo ha habido emociones; es necesaria la racionalidad. Si hay racionalidad habrá solución», explicaron. Minutos después, Calvo confirmaba que había llamado a Pablo Echenique para reunirse «en cuanto sea posible».

Sobre las 14h, Podemos había realizado un giro y pasaba de votar ‘no’ en la investidura -toda una declaración de guerra que habría dinamitado las negociaciones- a una abstención que facilita las conversaciones. El cambio de postura quedó acreditado por el voto de Irene Montero, de baja por su avanzado estado de embarazo, que lo hizo de forma telemática a las nueve de la mañana con un ‘no’ a Sánchez.

Hasta ese momento, Podemos mantuvo las espadas en alto. Consideró una «vergüenza» el ofrecimiento de un único ministerio sin competencias ejecutivas, por mucho que tuviera rango de vicepresidencia para políticas de Juventud, Infancia o Deportes. “Lo que nos proponen es hacernos con el 4%, con ninguno de los ministerios actualmente existentes. Se reconvertirían direcciones generales en ministerios y con la duda de las competencias, como por ejemplo la cartera de Vivienda, de la que no sabemos gran cosa”, criticaba un relevante diputado horas antes de la votación.

Los reproches sobre la falta de competencias reales de los ministerios que Sánchez ofrece a Podemos hicieron que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, se saltara la cortesía parlamentaria y diera una rueda de prensa en el patio del Congreso mientras hablaba el PNV en la tribuna.

«En el Gobierno de España no hay elementos decorativos o menores. La cuarta potencia económica de Europa y la trece del mundo no tiene más que elementos importantes de su política, de diferente calado, pero todas son políticas de calado y enjundia», respondió.

«Hemos puesto sobre la mesa políticas muy atractivas a lo que denominamos políticas sociales o de sello de izquierdas, no piezas menores. Esto para nosotros es así, hemos sido prudentes no desvelando nada que pudiera entorpecer la negociación y no lo vamos a hacer los días que quedan», explicó.

Preguntada por si seguía en pie la oferta de una vicepresidencia social para Irene Montero, Calvo fue clara: «Ellos pusieron sobre la mesa que era muy importante que otra persona muy importante en su liderazgo estuviera en un rango importante en el Gobierno. Eso fue aceptado, nosotros nunca hemos tenido veto para construir un Gobierno entre dos partidos», aseguró.

«Sobre las materias sólo tengo que decir que se está haciendo una oferta para hacer política de manera muy importante con perfiles que representan su proyecto político y hasta ahí vamos a estar en el minuto último que pueda ser posible», añadió.

El gesto de Calvo ha calmado las aguas y los dos partidos insisten en que harán lo posible para alcanzar un acuerdo antes de la segunda votación este jueves. Para entonces, el PSOE espera haber cerrado un pacto de gobierno que sometería a consulta de su militancia durante el fin de semana.

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