Albert Rivera va a incorporar a 22 nuevos dirigentes -algunos afiliados tan solo hace semanas- a la Ejecutiva de Ciudadanos tras la retahíla de dimisiones que han afectado a este cónclave. Un encuentro muy esperado convocado hace dos semanas en el que el líder del partido naranja no se ha referido apenas en su discurso inicial a los dimisionarios Toni Roldán o Francisco de la Torre por el giro de esta formación a la derecha. Tan solo les ha dado las «gracias» al final por su aportación con palabras cargadas de euforia hacia el futuro y de duras palabras hacia Pedro Sánchez.

Rivera ha ampliado la Ejecutiva de 40 a 50 dirigentes. «Propongo incorporaciones, un equipo de 50 hombres y mujeres con gente preparada», ha declarado. «Doy la bienvenida para reforzar la Ejecutiva Nacional a 22 nuevas incorporaciones». Tras «felicitar» a Lorena Roldán por imponerse en las primarias para liderar Ciudadanos en Cataluña, el líder naranja ha dicho que «Lorena va a ser además la portavoz de la nueva Ejecutiva, y entre Inés (Arrimadas), Lorena, Villegas y yo mismo vamos a liderar un proyecto para todos los españoles».

En esa nueva Ejecutiva entrarán Edmundo Bal, Marcos de Quinto, Sara Giménez, Javier Imbroda… y nombres que no se esperaban, como el ex presidente de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido. En una finta inesperada, Garrido abandonó el PP el 24 de abril a cuatro días de las generales cuando iba en las listas para las europeas y fichó por Ciudadanos de cara a las elecciones autonómicas.

Sin mención a los dimitidos

«Es el momento de pararse, reorganizarse y coger músculo con gente que viene de la sociedad civil, pero también con gente con experiencia en otros proyectos políticos que hoy vienen a la casa común del constitucionalismo», ha indicado. Ahí es cuando ha citado a Joan Mesquida, José Ramón Bauzá o Ángel Garrido.

«Sabemos adónde vamos: a un proyecto ganador. Nacimos como plataforma civil, luego partido en Cataluña… y hoy somos un partido de Gobierno. Vamos a poner las bases para poner a un gobierno decente. Estoy orgulloso de que los populistas y separatistas no me quieran de presidente», se ha congratulado.

Una mención a «la banda»

Tras disparar contra Sánchez, Rivera ha criticado que el PSOE gobierne gracias a los votos de Bildu y se ha referido a un hecho del que no hay pruebas, una peineta que María Chivite, presidenta de Navarra, le hizo a él mismo supuestamente desde la tribuna de invitados. «La señora Chivite hizo una peineta a 4,2 millones de votantes y al sentido común».

«¿Tiene sentido gobernar España con los que quieren liquidarla? El otro día, los que más ganas tenían de que saliera la investidura de PSOE y Podemos eran los separatistas. ¿Oísteis a Rufián?». Tras 20 minutos de discurso, ha vuelto a tirar de la expresión «banda» -en una ocasión solamente- para referirse a Sánchez y compañía. «No nos conocen si piensan que insultándonos en Rentería o en el Orgullo vamos a dejar de defender la convivencia con la fuerza de nuestros valores».

Según Rivera, hay ciudadanitis en el PSOE. «No me extraña que tengan miedo al elefante naranja».