Isabel Díaz Ayuso ha centrado su discurso inicial en el arranque de la sesión investidura para presidir la Comunidad de Madrid en la bajada de impuestos prometida por la candidata del PP, “con el apoyo de Ciudadanos y de Vox”. Díaz Ayuso, que no ha tocado los presuntos escándalos de los que le acusa la oposición de izquierdas, ha prometido “la mayor rebaja fiscal de la historia después de 16 años reduciendo impuestos”. Mañana martes se producirá la votación definitiva.

La candidata del PP madrileño, que tiene un pacto con Ciudadanos para gobernar y un acuerdo verbal con Vox, ha hecho encaje de bolillos durante una hora y media para asumir algunos de los compromisos de la formación voxista, con grandilocuentes y continuas apelaciones a la libertad, a la vez que se ha referido a la “igualdad de la mujer y la diversidad integradora”. También ha hecho un guiño a los derechos LGTBIQ.

La primera hora de discurso ha sido tranquila, desapasionada y monótona, con apelaciones a la búsqueda de pactos con la oposición, e incluso a los acuerdos por “unanimidad”. Hacia la una de la tarde, Díaz Ayuso ha sacado parcialmente la artillería. Ha manifestado su pretensión de “cuidar la seguridad”, vinculándola a “los homenajes a miembros de ETA”. La Consejería de Justicia pasará a denominarse “Justicia, Interior y Víctimas del Terrorismo”.

“Voracidad fiscal socialista”

La candidata popular, que en los últimos días se ha defendido de muchas críticas por un préstamo de 400.000 euros concedido a su padre -ya fallecido- por la entidad semipública Avalmadrid y también por aparecer en el sumario de la Púnica, ha citado frases de Joaquín Leguina, Alberto Ruiz-Gallardón, Esperanza Aguirre o Cristina Cifuentes, todos ellos ex presidentes autonómicos.

“Yo lucho contra el machismo, pero no contra los hombres”, ha recalcado Ayuso, que en la campaña electoral denunciaba “la dictadura de género”. “Ninguna de mis antecesoras ha sido candidata por ser mujer”. Sobre el transporte, ha defendido la inversión en Metrosur y ha bendecido la creación de “carriles bus VAO en la A2, A3, A4, A5 y A42”.

Por encima de todo, el compromiso de “paliar la voracidad fiscal del Gobierno Central socialista”, sumado a constantes apelaciones a las familias. “Respetaremos la educación concertada y privada. Extenderemos los conciertos al bachillerato”. A nivel educativo, Díaz Ayuso obligará a “todos los centros a anunciar su plan educativo anual con anterioridad, así como las temáticas curriculares”.

“Que un juez lo demuestre”

Las relaciones de Díaz Ayuso con Púnica y con la entidad semipública avalista saldrán con seguridad mañana, durante el turno de intervenciones de los demás partidos. También el pacto con Vox, al que PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos tildan de extrema derecha. Ya antes de la investidura, la candidata había declarado que “si hay algún juez que demuestre algo de corrupción entonces hablaremos del tema”.

Igualmente la semana pasada trascendió que Díaz Ayuso estuvo cinco años sin pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de un local de oficinas en la capital.

“No quiero un Gobierno dirigista. No podemos mantener la solidaridad del Estado sin revisión de las herramientas como la financiación autonómica. El Gobierno central debe comprometerse a colaborar con la Comunidad de Madrid. Si Madrid se para, se para España”. Ha apuntado contra aquellos “que quieren socavar la unidad de España” y ha definido a la comunidad como “región sin odio para vivir en libertad”.