Política

Feijóo encabeza ahora la OPA a Ciudadanos tras rechazar Galicia Suma

Perfiles como el de Villegas, Girauta o Páramo son "perfectamente asimilables para el Partido Popular", dicen en Génova

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Feijóo encabeza ahora la OPA a Ciudadanos tras rechazar Galicia Suma

Alberto Núñez Feijóo durante un pleno en el Parlamento gallego EFE

Resumen:

Entre la afirmación «Ciudadanos es un partido prescindible para mantener la España democrática» y «Ciudadanos cabe dentro del PP y sería bueno buscar fórmulas de entendimiento» hay un abismo. Pero ambas han sido pronunciadas por la misma persona en un intervalo de seis meses. Y es que el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha pasado de ser el mayor detractor de la formación que lideraba Albert Rivera a abrazar la estrategia de la OPA contra un partido que vive uno de sus peores momentos.

Hay otras afirmaciones del presidente gallego que colisionan con el nuevo espíritu del que hace gala. El Independiente adelantó que la dirección popular buscaba fórmulas de colaboración del centro-derecha de cara al 10-N para no fragmentar el voto siguiendo el modelo de Navarra, bien en un pacto global bajo la marca España Suma, o en uno territorial, al menos, para Cataluña, País Vasco y Galicia. En los dos primeros territorios los populares lanzaron una oferta a los «naranjas», incluso avanzaron en acuerdos que luego saltaron por los aires, pero en tierras de Feijóo, no.

Los populares gallegos no estaban dispuestos a compartir cuotas de poder con «quien no tiene nada ni nada va a sacar». Lo cierto es que los augurios del PP gallego se cumplieron en la repetición electoral. Vox volvió a fracasar en esta Comunidad y Ciudadanos terminó por perder los dos escaños gallegos del 28-A, uno de ellos, sin duda, mérito de la escritora Marta Rivera de la Cruz, hoy consejera de Cultura del gobierno de la Comunidad de Madrid.

Ciudadanos cabe dentro del PP», dice el presidente de la Xunta

El hecho de que Ciudadanos sea ahora una formación agónica que pierde dirigentes y votos a chorros ha cambiado la visión de Feijóo, que ha pasado de criticarles a ver la ventaja de su disolución en el PP que es, a fin de cuentas, el objetivo a medio plazo que se han marcado los populares en una OPA más o menos hostil. En una entrevista en Cope este viernes señaló que «en mi opinión, parto de la convicción de que Ciudadanos cabe dentro del PP y sería bueno buscar fórmulas de entendimiento».

Incluso llegó a comentar que ambos partidos y su militancia «tienen más cosas que les unen que las que les desunen» por lo que «sí cabe en el PP. Cuestión distinta es que esto pueda producirse en el medio o largo plazo, o que no llegue nunca a producirse». En todo caso una oferta de mano tendida que coincide con el sentir de la dirección nacional de Génova, con la que en los últimos tiempos Feijóo ha venido marcando perfil propio, diferenciado. Y es que el presidente de la Xunta de Galicia aboga por auxiliar en la investidura a Pedro Sánchez siempre y cuando rompa su pacto con Pablo Iglesias, cuestión de la que el PP no quiere hablar, al menos por el momento.

Perfiles como el de Villegas, Girauta o Páramo son «asimilables para el Partido Popular»

Pocos dudan en Génova de que perfiles como el de José Manuel Villegas, Juan Carlos Girauta o Fernando del Páramo «son perfectamente asimilables para el PP», según indican fuentes de la dirección popular. Otros, como Miguel Gutiérrez, que fuera secretario general del Grupo, se les atraganta más. De hecho, Villegas, con interlocución directa con Teodoro García Egea y Javier Maroto, no vio con malos ojos fórmulas de colaboración preelectoral como Cataluña Suma o listas conjuntas al Senado, aunque finalmente no prosperaron.

De momento, Génova sabe que mientras el proceso congresual de Ciudadanos esté en marcha es complicada culminar una operación de acercamiento. Los «naranjas» se han marcado marzo como fecha para el cónclave que elegirá, salvo sorpresa, a Inés Arrimadas nueva presidenta del partido. «De hecho -dice un alto cargo del PP- la única dirigente de peso que le queda a Ciudadanos», la misma que tendrá que lidiar con un grupo de diez diputados corriendo el riesgo de la irrelevancia política.

Además el PP se pone en un escenario que hace meses podría resultar impensable, pero ya no, esto es, una nueva repetición electoral. Y aunque la temen por la velocidad de crucero que podría alcanzar Vox, hoy en la cresta de la ola, tienen el convencimiento de que «esta vez Ciudadanos se vería obligado a aceptar el España Suma» que rechazaron en verano cuando ya se sabía que el país caminaba a por su segunda repetición electoral.

Colaboración en el Congreso y Senado

Así, mientras esperan recoger los restos del naufragio, eliminando, por la fuerza de los hechos unas siglas que les han debilitado, esperan ir tejiendo alianzas coyunturales para asistirlos. En el Congreso quieren los populares que Ciudadanos tenga un hueco en la Mesa de la Cámara o la presidencia de algunas de las comisiones que se dejan a la oposición, y en la Cámara Alta echan una mano a esos ocho senadores por designación autonómica más uno de Navarra Suma que, de momento, no tienen Grupo Parlamentario.

Y mientras tanto, Génova se felicita de que Feijóo se sume ahora al proyecto de unir al centro-derecha, al menos por la parte de Ciudadanos.

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