El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado a sus 22 ministros este sábado a una jornada de convivencia en la finca de Patrimonio del Estado Quintos de Mora. Se trata de una única jornada que comenzará sobre las 09:30 con la llegada del presidente y de los ministros acompañados de «otros miembros de los equipos» como el jefe de gabinete de Sánchez, Iván Redondo, y el de Pablo Iglesias, Julio Rodríguez, entre otros.

Según informa Moncloa, la jornada «está concebida como una sesión de trabajo de Gobierno». Por la mañana se analizará la agenda legislativa del trimestre y el contexto económico, incluidos los objetivos de estabilidad presupuestaria. Luego habrá una «comida informal», a la que seguirá otro encuentro para abordar las transformaciones que pretende impulsar el Gobierno durante la legislatura: el crecimiento económico, la igualdad, la justicia social la cohesión territorial, la transición ecológica, y las políticas en materia de ciencia y digitalización. Está previsto que la jornada termine sobre las 19 horas.

Es la segunda vez que Sánchez lleva a su Consejo de Ministros a esta finca, que se hizo popular por la reunión que mantuvo allí José María Aznar en 2001 con el entonces presidente de EE.UU George W. Bush.

En agosto de 2018, tras ganar la moción de censura a Mariano Rajoy, Sánchez reunió allí a su gabinete para, en un ambiente más distendido, analizar con los ministros los desafíos de su Gobierno «con una mirada larga», alejada del corto plazo en el que a menudo se mueve el día a día del Gobierno.

El presidente del Gobierno acudió a la finca en helicóptero junto a su esposa, Begoña Gómez. Los ministros llegaron por separado y posaron brevemente ante las cámaras de los periodistas. Vestidos todos de manera informal, muchos con pantalones vaqueros, incluido el presidente, los miembros del Ejecutivo se sentaron en una gran mesa rectangular, presidida por el presidente.

El coste del cónclave

El cónclave que Pedro Sánchez mantuvo allí con sus ministros generó un gasto para el erario de más de 6.300 euros, cantidad en la que no está incluido el coste del dispositivo de seguridad del presidente del Gobierno.

Sánchez y sus 17 ministros -entre ellos Carmen Montón, forzada a dimitir semanas después como titular de Sanidad tras conocerse que plagió parcialmente el Trabajo Fin de Máster (TFM) con el que completó un curso de posgrado en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC)- mantuvieron una reunión de trabajo el sábado 25 de agosto de 2018 para «trazar la estrategia del nuevo curso político y reflexionar sobre el proyecto de España para el año 2030».

En respuesta a una petición de información a través del Portal de la Transparencia, la Secretaría General de la Presidencia cifró en 6.320,85 euros el coste que acarreó la participación de trabajadores de diversas unidades (informática, infraestructura, medios operativos, personal administrativo, sanitario y de servicio) para dar cobertura al acto. A ello se sumaron los gastos que supuso el desplazamiento de los miembros del gabinete.

La partida de mayor cuantía fue la correspondiente a la subcontratación de trabajos para la ejecución por parte de otras empresas, ascendiendo a 2.752,75 euros. Le sigue el desembolso en aprovisionamientos con 2.354,87 euros, transporte y combustible (1.144,53 euros) y gastos de manutención (68,70 euros).

El coste total fue superior, puesto que el citado importe no incluye el dispositivo de seguridad de Pedro Sánchez. Revelar ese detalle -justifica el Ejecutivo- «afectaría a los planes de protección», materia clasificada con arreglo a la Ley de Secretos Oficiales.

La citada reunión de trabajo terminó con un almuerzo en el que los comensales degustaron ensalada de queso de cabra caramelizado con nueces y pasas (de primero), corvina al horno a la bilbaína (de segundo) y, de postre, leche frita con salsa de naranja. Los vinos elegidos para la ocasión fueron el albariño Pazo Señorans 2015 (D.O. Rías Baixas) y el tinto Luis Cañas Crianza 2015 (Rioja alavesa), ambos por debajo de los 13 euros la botella.

«El rancho de Aznar»

Enclavada en los Montes de Toledo, la finca de Quintos de Mora abarca una superficie de más de 6.800 hectáreas y pertenece al municipio de Los Yébenes (Toledo). Propiedad del Estado desde 1942, ha sido el lugar elegido por algunos presidentes del Gobierno para recibir las visitas de otros mandatarios, como hizo José María Aznar con el estadounidense George W. Bush en 2001.

La consejera de Seguridad Nacional de Bush por entonces, Condoleeza Rice, bautizó al lugar como «el rancho de Aznar», en una anécdota que dio mayor popularidad al recinto.

Tanto Aznar como luego Zapatero usaron la finca de Quintos de Mora no sólo para alojar a sus huéspedes internacionales, sino también para disfrutar ellos de unos días de descanso. Fue también en este enclave donde el presidente Aznar preparó con Mariano Rajoy en 2003 los cambios en el Gobierno y el PP tras elegirle como su sucesor en el partido.