Política Crisis del coronavirus

Barones del PP pidieron a Génova que no usara todavía el contagio contra Sánchez

Hay cosas "que se han hecho mal pero las críticas, que habrá que hacer, será cuando esto pase", afirman.

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Barones del PP pidieron a Génova que no usara todavía el contagio contra Sánchez
Casado junto a Moreno, Feijóo y Pastor en la toma de posesión del segundo como presidente de la Junta de Andalucía

Casado junto a Moreno, Feijóo y Pastor en la toma de posesión del segundo como presidente de la Junta de Andalucía EFE

Resumen:

Barones populares hicieron llegar a Génova que este no era el momento de arremeter contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su gestión del contagio por coronavirus, y que, incluso, podía resultar contraproducente «en una circunstancia en que los ciudadanos reclaman unidad. Ya llegará el momento de pedir cuentas», señala a El Independiente uno de los presidentes autonómicos. Que el Gobierno reaccionó tarde al estallido de la crisis «es algo que la gente sabe y ellos mismos se han dado cuenta», de ahí la carrerilla de comparecencias y de decretos-ley en la que ha entrado Moncloa. Que hay otras cosas «que se han hecho mal, también«, agregan, pero «las críticas, que habrá que hacer, será cuando esto pase».

Los barones populares, quizá a excepción de Isabel Díaz Ayuso, con quien el Ejecutivo ha ido protagonizando encontronazos desde que comenzó a tomar las primeras medidas de aislamiento -como lo fue el cierre de los centros de día de mayores- han decidido dar una imagen de unidad en torno al Gobierno central. A este bloque se adhieren el andaluz Juan Manuel Moreno, el gallego Alberto Núñez Feijóo y el castellanoleonés, Alfonso Fernández Mañueco, principalmente.

«Todos a una», resume otro presidente autonómico popular . Y ello no implica que no se debatan cuestiones de calado como la falta de equipamiento para proteger al personal sanitario, pero no sólo, sino también a los profesionales que trabajan con los más vulnerables esto es, la tercera edad y, en general, todos aquellos que prestan servicios sociales, como se puso de manifiesto en la videoconferencia del pasado domingo. Sin embargo, fuentes oficiales de Génova niegan discrepancias con los barones del PP. Aseguran que «nadie se ha puesto en contacto con Casado para reprocharle nada, quizá lo han pensado, pero no se lo han dicho», aseguran en conversación con El Independiente.

Génova niega las discrepancias: «Nadie ha llamado a Casado para reprocharle nada»

Las administraciones autonómicas son las que se tienen que coordinar con el Ministerio de Sanidad y aunque acusan a su titular, Salvador Illa, de no haber respondido a sus exigencias de más medios para luchar contra el coronavirus, desean que la colaboración sea buena, sobre todo porque ahora todos están bajo el mando del Gobierno central, al que se le pidió una compra centralizada de material. Ayer mismo comenzó a llegar ayuda de China, hecho del que se tuvo noticia a través de un tuit de la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

El propio jefe del Ejecutivo admitió ayer que esta fue una de las cuestiones que habló con el presidente de China, Xi Jinping, aunque no avanzó ningún detalle al respecto. Italia está recibiendo ayuda del gigante asiático, que ha conseguido controlar la pandemia en su territorio si hay que hacer caso de la versión el gobierno de este país.

La advertencia a Génova de los barones populares más moderados se produjo después de que el líder del PP elevara el tono de la crítica el pasado 12 de marzo, cuando comparó las primeras medidas económicas puestas en marcha con «tiritas que no van a tapar la hemorragia». «El Gobierno está reaccionando tarde, y se está parapetando en la ciencia», dijo, al tiempo que resaltó la «ausencia de coordinación con todas las administraciones». Incluso acusó a Sánchez de intentar sacar réditos políticos de esta situación.

Aquello se entendió como una ruptura de la aparente tregua que había imperado hasta el momento. Pero poco después se adhirió a la decisión de decretar el Estado de Alarma, anunciando su disponibilidad a respaldar el decreto-ley aunque sin llegar tan lejos como la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que tendió la mano a un acuerdo presupuestario.

Por cierto, de las palabras de ayer de Pedro Sánchez en su comparecencia tras el Consejo de Ministros cabe colegir que la negociación presupuestaria no se reanudará hasta que pase esta crisis. Dijo que el Gobierno tenía el interés y la voluntad de presentar unos PGE «que impliquen haber vencido al virus», lo que todavía puede tardar varios meses. Serán unas cuentas de «de emergencia y de reconstrucción social y económica», pero es complicado que dé tiempo a tenerlas este año.

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