El comisario en prisión preventiva José Manuel Villarejo y los periodistas de la revista Interviú que le facilitaron una copia del volcado del teléfono de Dina Bousselham porque pensaban que era para uso policial, según han argumentado, sospechan que Pablo Iglesias o alguien próximo a él en Podemos indicaron a su exasesora cómo debía declarar en sede policial.

Bousselham denunció el robo de su móvil en una comisaría de Alcorcón a finales de 2015. Después de que mensajes de conversaciones entre miembros de Podemos que estaban almacenados en ese móvil fueron publicados en Okdiario (julio de 2016) la colaboradora de Iglesias amplió la denuncia por el robo. Por esas fechas, según declaró ella misma en sede judicial, Iglesias le entregó una copia de la tarjeta móvil que le dio en mano el presidente del Grupo Zeta (al que pertenecía la revista Interviú) indicándole que no publicarían nada al respecto y que dentro había contenido íntimo que le afectaba a él y a «su pareja», pensando que Bousselham tenía una relación con él. Sin embargo, Bousselham no comunicó a la Policía que había recuperado la tarjeta. Tampoco se lo dijo a los agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía cuando declaró ante ellos tras aparecer una copia del volcado de dicha tarjeta en casa del comisario investigado José Manuel Villarejo.

Este hecho extrañó al juez Manuel García-Castellón, y así se lo manifestó a Bousselham durante su última declaración el pasado 18 de mayo: «Cuando usted amplió la denuncia no hizo mención, salvo error u omisión, a que le habían entregado la tarjeta. ¿Por qué?». «¡¿Qué me está usted contando?!», llegó a preguntar el instructor con sorpresa y cierto enfado ante la inexacta respuesta de Bousselham, que no supo explicar por qué no dio ese dato a la Policía.

Para sostener la explicación «política»

Los abogados de los investigados por presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos en esta pieza del caso Villarejo, tanto el comisario como los dos periodistas de Interviú, apuntaron a que la ocultación de dicho dato fue a petición de su jefe, Pablo Iglesias, o de alguien de su confianza en Podemos, al que ambos pertenecían, para sostener la explicación política de que las ‘cloacas del Estado’ estaban detrás de dicho robo y de la filtración a la prensa de las conversaciones entre miembros del partido que perjudicaban a su líder. En ese sentido lanzaron sus preguntas a Dina Bousselham.

-«Esa ampliación de denuncia tiene ya un contenido más político que la inicial por un simple robo, o un presunto robo. En esa denuncia ampliada, ¿tuvo usted algún tipo de asesoramiento sobre el contenido que había que denunciar, de modo que lo esencial ya no fuera cuando le habían dado la tarjeta, sino la nueva información que querían transmitir al tribunal? En definitiva, ¿a usted le prepararon esa denuncia y el contenido de esa denuncia y por eso omitió decir que el señor Iglesias tenía esa tarjeta durante mucho tiempo?», preguntó Antonio García Cabrera, defensor de Villarejo.

-«No, repito que no di en ese momento ninguna importancia a cuándo se entrega esa tarjeta. Yo quería recuperar el contenido del móvil, no pude recuperarlo, sale esa información en Okdiario que claramente tenía que ver con el contenido que tenía en el móvil, y ya está», contestó Bousselham.

El letrado insistió en preguntar si el partido le asesoró sobre cómo ampliar esa denuncia o lo hizo algún abogado de Podemos. Bousselham contestó que no. «Fui yo, a través de la abogada (Marta Flor Núñez)» y volvió a dar un circunloquio sobre la aparición de una copia de la tarjeta en casa de Villarejo y la publicación posterior en Okdiario de mensajes coincidentes con lo que ella tenía en el móvil.

El abogado defensor de los periodistas Alberto Pozas y Luis Rendueles, Sergi Mercé, también insistió en preguntar a Bousselham sobre el asunto, y le recordó que puesto que declaraba como testigo y perjudicada, debía decir verdad: «El señor Pablo Iglesias o un tercero le dicen que no haga constar que esa tarjeta la tiene el señor Pablo Iglesias», preguntó. Ante una respuesta confusa de Bousselham, el letrado insiste: «La pregunta sólo requiere un sí o un no como respuesta». Bousselham contestó con un «no, no».

El fiscal ve que Iglesias desconfió de ella

Durante el interrogatorio, que se prolongó durante casi una hora y media, el fiscal recordó a Dina Bousselham que ella misma hizo pantallazos a las conversaciones entre miembros de Podemos que acabaron publicadas en Okdiario, y que las compartió con terceros, según confirmó un informe policial y reconoció ella misma.

El fiscal Anticorrupción Miguel Serrano, que fue quien la interrogó, expuso a la excolaboradora de Iglesias una posible explicación por la que éste tardó meses en devolverle la tarjeta o la dañara antes de dársela: que no confiara en ella al descubrir que había hecho pantallazos a las conversaciones para compartirlas.

-«Tendría sentido que Pablo Iglesias no le diera esa tarjeta o que la destruyera antes de hacerlo precisamente para evitar que usted siguiera haciendo envíos a terceros para difundirlo», planteó el fiscal.

-«Habría que preguntarle a él», contestó Dina.

-«¿Pudo pasar eso? ¿Esa fue la explicación por la que Pablo Iglesias no le dio esa tarjeta?»

-«No lo se, igual porque le dio apuro haber visto fotos mías privadas»

-«La pregunta es más directa. ¿Pudo Pablo Iglesias no entregarle esa tarjeta para que usted no siguiera difundiendo…No siguiera no, no difundiera esos pantallazos?»

-No, no tiene ningún sentido.

«No tiene sentido para usted. Muy bien, no hay más preguntas señoría», concluyó el representante del Ministerio Público.