Política

Moncloa manda convertir un palomar del Palacio de Doñana en puesto de vigilancia

Los trabajos de acondicionamiento en el complejo de Las Marismillas han supuesto un gasto para Parques Nacionales de unos 32.000 euros / La intervención se proyectó el pasado otoño, pero se ha demorado por la pandemia de coronavirus

En la esquina derecha, contiguo a la 'casa de guardería', se halla el antiguo palomar.

En la esquina derecha, contiguo a la 'casa de guardería', se halla el antiguo palomar.

La Secretaría General de la Presidencia del Gobierno mandó reformar un palomar sin uso del Palacio de las Marismillas -el inmueble que tiene el Estado dentro de los límites del parque nacional de Doñana y en el que Pedro Sánchez ha descansado durante la última semana con su familia– para habilitarlo como puesto de vigilancia para el personal de seguridad que se desplaza al complejo cuando lo visita el jefe del Ejecutivo. El coste de la actuación supera los 32.000 euros.

El organismo autónomo Parques Nacionales -dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica- recibió el encargo de Moncloa el pasado otoño, pero su materialización se ha demorado por la declaración del estado de alarma derivado de la pandemia de la covid-19. Tramitado como contrato menor, el trabajo -con un plazo máximo de ejecución de cuatro meses- no se adjudicó hasta el pasado 3 de julio.

La rehabilitación consiste en la transformación y cambio de uso del palomar que, con forma de prisma rectangular y una superficie de 11 metros cuadrados, se ubica en la planta primera de la conocida como ‘casa de guardería’. En concreto, se levanta al sureste del palacio de las Marismillas, una edificación protegida que se levantó a principios del siglo XX en el término de Almonte (Huelva) y que el rey Alfonso XIII solía utilizar con motivo de sus jornadas de caza en la finca de las Marismillas y alrededores.

Según se detalla en el proyecto de ejecución, que obra en poder de El Independiente, la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno pidió a Parques Nacionales la apertura de los huecos tapiados del antiguo palomar y la instalación de ventanas de vidrio tintado -exactamente seis, cuatro de 60 centímetros de ancho y dos de 90- para «obtener una visión directa de la entrada y zona delantera del palacio». La intervención incluye la sustitución de la puerta actual por una acorazada de alta seguridad de cinco puntos frontales de cierre (16 pestillos) y retenedor.

El nuevo puesto de vigilancia tendrá acceso directo a la aledaña ‘casa de guardería’, la estancia que se destina a alojamiento del personal de seguridad de Presidencia durante las visitas de su titular a Las Marismillas. Para ello se abrirá en un muro de carga de la citada edificación una puerta de aluminio termocalado verde oscuro, el mismo color empleado en la carpintería del edificio.

Eliminación de la celosía cerámica

En el palomar, la actuación prevé la demolición de la fábrica de celosía cerámica que conformaban los antiguos nichos de palomas, la sustitución de las baldosas por otras de gres rústico, el refuerzo de la estructura de madera que soporta la cubierta, la retirada de la malla antipájaros, la instalación de un falso techo suspendido y la sustitución de las tejas deterioradas. Igualmente, se dotará la estancia de climatización mediante la colocación de un equipo de aire acondicionado y se instalará una nueva red eléctrica, entre otros trabajos.

Estado del palomar antes de la intervención proyectada para convertirlo en puesto de vigilancia.

Tanto el palomar como la ‘casa de guardería’ figuran en la ficha PA 08 del Catálogo de bienes y espacios protegidos del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Almonte con un grado 2 de protección. Este nivel permite la realización de obras de conservación y mantenimiento y trabajos de rehabilitación que posibiliten el mantenimiento del uso actual o la transformación a otro que requiera «cambios mínimos de tabiquería», sin autorizarse en ningún caso el aumento de la edificabilidad existente. Su ejecución requiere «informe previo favorable» de la oficina técnica municipal, precisa el documento.

El proyecto de ejecución está fechado en «marzo de 2020» y su realización se encargó por parte de Parques Nacionales -promotora y quien financia las obras- a la empresa pública Tragsa, a la que el organismo autónomo responsable de la administración de la red de parques nacionales confía el mantenimiento de las infraestructuras operativas del Palacio de las Marismillas. El encargo de acondicionamiento del antiguo palomar motivó una visita al complejo el 16 de octubre de 2019 para la toma de datos y el análisis de la actuación a realizar.

Detalle del presupuesto de licitación, desglosado por partidas.

Según se detalla en la documentación a la que ha tenido acceso este diario, el contrato para la ejecución de la obra se adjudicó al constructor local Juan Jesús Triguero Clavijo por 27.474,08 euros (más IVA) y se firmó el pasado 3 de julio de 2020. No ha trascendido en qué fase se encuentran los trabajos, que debían estar terminados como muy tarde a principios de noviembre.

La reforma del antiguo palomar ha supuesto un gasto de unos 32.000 euros

El contrato incluye una cláusula de confidencialidad por la que las empresas a las que Parques Nacionales invitó a presentar oferta quedaban obligadas a guardar sigilo tanto por la información relativa a esta actuación concreta como por las «instalaciones y complejo de edificaciones de Marismillas», dada la «presencia de visitas institucionales de cierta relevancia en el edificio en el que se va a realizar la presente obra».

Por tercer verano consecutivo, Pedro Sánchez ha disfrutado de unos días de descanso en este palacio que el antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) compró a los hermanos Morenés Medina entre 1983 y 1985. En 2018, tan sólo unos meses después de su llegada a La Moncloa, el presidente del Gobierno recibió en Las Marismillas a Angela Merkel. Este año ha decidido adelantar la vuelta a Madrid varios días al incrementarse los rebrotes por coronavirus.

Situada dentro de los límites del parque nacional de Doñana y con una superficie de 10.286 hectáreas, la finca de Las Marismillas es utilizada por Parques Nacionales para funciones de representación institucional del Estado. Ha sido utilizada como residencia vacacional por anteriores presidentes del Gobierno como José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy.

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