And the winner is… Boris Johnson (Nueva York, 1964). No hubo sorpresas. Los militantes conservadores han elegido al exministro de Exteriores y exalcalde de Londres como nuevo líder. Con el apoyo de 92.153 militantes (66,4%) frente a los 46.656 votos (33,6%) de Jeremy Hunt, y después de ganar las cinco rondas de votación entre los diputados tories, Boris Johnson será el sucesor de Theresa May. La participación ha sido de un 87,4% de los 159.320 afiliados.

Mañana miércoles asume como primer ministro y mantendrá su primera audiencia con la reina Isabel II. Lleva soñando décadas con este día. Nada más conocer el resultado Boris Johnson ha dado las gracias a su competidor, Jeremy Hunt, y a su predecesora, Theresa May, que le ha felicitado con un tuit de inmediato.

Con su habitual sentido del humor, Boris Johnson ha bromeado sobre su elección. «Algunos se cuestionarán la sabiduría de esta elección», ha declarado. «Nadie tiene el monopolio de la sabiduría. Nosotros los conservadores a través de nuestos 200 años de historia tenemos lo mejor de la naturaleza humana».

Vamos a poner en marcha el Brexit, vamos a unir este país y vamos a derrotar a Jeremy Corbyn», clama Johnson

Sobre el Brexit se ha mostrado convencido de que el Reino Unido podrá llevarlo a cabo el 31 de octubre. «Vamos a cumplir con nuestros lemas de campaña: vamos a poner en marcha el Brexit, vamos a unir ese país y vamos a derrotar a Jeremy Corbyn». Ha insistido en que su espíritu será positivo: «Podemos hacerlo».

Después de siete semanas de campaña interna, los conservadores se han decantado claramente por Boris Johnson que lidiaba esta última fase con Jeremy Hunt, hasta ahora ministro de Asuntos Exteriores. El comandante-en-jefe del Brexit, en palabras de Laura Kuenssberg de la BBC, asume las riendas de la última fase de la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

“Es hora de que este país recupere el espíritu que hace que las cosas sean posibles. Podemos salir de la UE el 31 de octubre, y sí, tendremos la tecnología apropiada. Lo que necesitamos es voluntad y determinación”, escribía Boris Johnson en su último artículo en The Daily Telegraph.  Con su habitual excentricidad, aludía al viaje del hombre a la Luna con el hallazgo de una solución para la salvaguarda en la frontera interirlandesa.

El negociador de la Unión Europea sobre el Brexit, el francés Michel Barnier, ha tuiteado que espera que pronto empiecen a trabajar de forma constructiva con Boris Johnson «para llevar a cabo un Brexit ordenado».

Su defensa a ultranza de la salida el próximo 31 de octubre, con o sin acuerdo, va a encontrar una seria oposición dentro del partido tory, que cuenta con una escasa mayoría de dos diputados en Westminster.

Tres ministros del gabinete de May, defensores de la salida con acuerdo, ya han anunciado que no podrán seguir con Boris Johnson al frente. Son el ministro de Economía, Philip Hammond, el titular de Justicia, David Gauke, y de Desarrollo Internacional, Rory Stewart, quien compitió por el liderazgo pero fue eliminado antes de las rondas definitivas. A ellos se ha sumado hoy martes Anne Milton, ministra de Educación.

También saltó del barco el lunes el número dos de Exteriores, Sir Alan Duncan. Además de la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, Sir Alan Duncan le reprocha que no haya apoyado al dimitido embajador británico en EEUU, Kim Darroch, que habría calificado de «inepto» al presidente Trump en correos confidenciales. “Le echó a los pies de los caballos”, dijo Sir Alan Duncan.

David Cameron logró en 2005 el 68% de los votos, un total de 134.446 votos frente a David Davis. La participación fue de un 78%. Este sistema de elección se empleó por primera vez en 2001, cuando Ian Duncan Smith ganó a Ken Clarke por el 61% de los apoyos.

La unidad, una misión difícil

De este modo, Boris Johnson tiene una primera misión difícil: unificar al partido. Si no lo consigue, su paso por el 10 de Downing Street puede ser efímero. May no logró convencer a los euroescépticos como el propio Boris Johnson, y ahora el polifacético nuevo líder conservador tendrá que persuadir a los moderados, a quienes no quieren de ninguna manera que el Reino Unido se precipite por el abismo de una salida de la UE sin acuerdo.

El nuevo primer ministro intentará renegociar el Acuerdo con la UE, pero los Veintisiete lo rechazarán. Habrá elecciones», dice Otero

“El escenario que preveo es que el nuevo primer ministro intentará renegociar el  Acuerdo con la Unión Europea, pero los Veintisiete lo rechazarán. No quedará otra opción que las elecciones en las que puede defender esa salida sin acuerdo”, apunta Miguel Otero, investigador en el Real Instituto Elcano.

La presidenta de la Comisión electa, Ursula von der Leyen, anticipó que sería posible un aplazamiento, si el Reino Unido lo solicitara por una razón justificada. Lo sería la convocatoria de nuevas elecciones o un referéndum.

La oposición se está rearmando. Los liberaldemócratas tienen nueva líder, la escocesa Jo Swinson, de 39 años, que sustituye a Vince Cable. Es la primera mujer que encabeza uno de los principales partidos en el Reino Unido. “Boris Johnson solo piensa en Boris Johnson… El Reino Unido se merece algo mejor que él”, dijo Swinson al conocer su designación.

Los liberaldemócratas, entonces encabezados por Nick Clegg, gobernaron con David Cameron (2010-2015) y después pasaron un calvario. Pero su defensa de la permanencia en la UE les está dando réditos electorales.  Los extremos, los más radicales de la salida, y los defensores de la permanencia, son los que cada vez tienen más adeptos, según los sondeos.

A su vez, Jeremy Corbyn, ávido de elecciones, finalmente ha abogado por un segundo referéndum para que los británicos se decanten por lo que defiende el gobierno conservador, una salida con el Acuerdo de May y los Veintisiete o una salida sin acuerdo, o bien la permanencia. Los laboristas defenderían seguir en la UE.

Jeremy Corbyn ha destacado cómo el nuevo primer ministro británico ha sido elegido por menos de 100.000 militantes conservadores. En un país de 66 millones de habitantes. Recuerda el líder laborista cómo Boris Johnson defiende recortes fiscales para los más ricos y aboga por un Brexit sin acuerdo que dañará a los trabajadores.

El momento es crítico dentro y fuera del Reino Unido. Tal es el reto que ha de afrontar que muchos consideran que tendrá difícil superar los primeros cien días. Otros prevén que su mandato será breve, pero que se mantendrá hasta primavera. Quien ha sido leal a Johnson y se prevé que tenga un papel en su gabinete es Dominic Raab, uno de los ministros del Brexit que ha dimitido con May. Raab compitió por el liderazgo conservador sin éxito. Asegura ahora que Boris Johnson es el único que puede recomponer el partido en estos momentos.

Boris Johnson asumirá como primer ministro con unos Estados Unidos que presionan al Reino Unido para que deje la UE, a quien Donald Trump ve como un enemigo. Boris Johnson tiene buena química con Donald Trump y muchos temen que consoliden una entente contraria a los intereses de los Veintisiete. Una de las primeras felicitaciones del exterior ha sido la del presidente Trump, que está seguro que Boris Johnson «será genial».

A todo esto se suma la crisis iraní, con la que ha tenido que lidiar estos últimos días Jeremy Hunt, su rival y ministro de Exteriores hasta ahora. La Marina ha denunciado la debilidad del gobierno en un momento clave. May faltó a dos reuniones del gabinete de emergencia Cobra.

Hunt ha anunciado la formación de una fuerza europea que proteja a los barcos que crucen el Estrecho de Ormuz. La Guardia Nacional Iraní capturó el viernes a un petrolero británico con 23 tripulantes a bordo en esa conflictiva zona. Reino Unido retiene desde principios de mes a un barco iraní en Gibraltar. Estados Unidos acusa a Irán de querer controlar el Estrecho como represalia por su renuncia al Tratado Nuclear, que hasta ahora Londres había defendido.

El sueño de una vida

Desde el primer momento Alexander Boris de Pfeffel Johnson (Al, como es conocido en familia) ha de ponerse manos a la obra. Habrá de demostrar si está a la altura del puesto con el que ha soñado desde hace décadas. Biznieto de un periodista del Imperio Otomano, Ali Kemal, su padre, Stanley Johnson, llevó a su madre, Charlotte, que padeció depresión cuando Boris era un niño, y su prole por destinos a lo largo del mundo, desde Estados Unidos hasta la capital europea, donde trabajó en la Comisión Europea. Su padre, Stanley, y sus hermanos Jo, diputado conservador, y Rachel, periodista, han acompañado a Boris Johnson en esta jornada histórica.

Boris Johnson se educó en la infancia en francés, y luego estudió en Eton, como otros 20 primeros ministros británicos, y se licenció en estudios clásicos en la Universidad de Oxford.

Hasta ahora Boris Johnson ha parecido su peor enemigo en su carrera hacia el 10 de Downing Street. De ahí que él mismo dijera que era más probable ver a Elvis en Marte que él llegara a primer ministro. Como corresponsal en Bruselas del Telegraph, difundió mil y un disparates sobre la burocracia de la UE, lo que hacía las delicias de su antecesora Margaret Thatcher.

Es autor de El factor Churchill sobre el político que más admira. Como Churchill y Disraeli también es autor de una novela, Seventy Two Virgins-A Comedy of Errors, un thriller político publicado en 2004. Su vida personal es turbulenta. Casado dos veces y padre de cinco hijos, uno fuera del matrimonio, ahora es pareja de Carrie Symonds, asesora del partido conservador. En plena campaña por el liderazgo tory, sus vecinos denunciaron gritos y golpes en el apartamento donde ahora reside Johnson y Symonds. Boris Johnson no dio detalles sobre este incidente por tratarse, según dijo, de su vida privada.

Fue alcalde de Londres durante dos mandatos (2008-2016), el primer y único conservador en la capital tradicionalmente de izquierdas, y ministro de Exteriores con Theresa May durante dos años. Dimitió por sus discrepancias con el Acuerdo alcanzado con los Veintisiete.

Orquestó la campaña a favor del Brexit en 2016, basada en falsedades. Después de la victoria del sí a la salida de la UE, se retiró prematuramente de la carrera por la sucesión de David Cameron al saltar a escena Michael Gove, que tampoco llegó a la recta final entonces. Luego pasó a integrar el gabinete de Theresa May, la sucesora de Cameron, como titular de Exteriores.

En el último tramo del Brexit, con el partido tory dividido, el gobierno fragmentado y el país más fracturado que nunca, Boris Johnson asumirá como 55º primer ministro del Reino Unido. Habrá de empeñarse a fondo por unir al partido, al gobierno y al país. Hay mucho en riesgo. Como dice el ex primer ministro Gordon Brown, ha de evitar pasar a la Historia como el primer jefe del Gobierno de Inglaterra.