Con casi cuatro décadas de profesión a sus espaldas, miles de horas en directo y cientos de críticas recibidas, Ana Rosa Quintana cosecha a diario uno de los datos de audiencia más elevados del panorama televisivo, y a pesar de no tener «ni idea de por qué», su matinal, El programa de Ana Rosa, lleva 16 temporadas siendo líder indiscutible de las mañanas.

Sin ir más lejos, los primeros quince días de septiembre, este espacio ha alcanzado un 18,3 % de share y 636.000 espectadores de media, lo que supone una diferencia del 6,4% respecto a Espejo público, el espacio de Susanna Griso, que en este mismo tramo ha logrado una media de 11.9% y 414.000 espectadores.

En un encuentro con El Independiente la periodista de Telecinco presenta la nueva temporada del programa y habla del panorama político español, la telebasura y el feminismo, sin dejar por el camino su valoración sobre la gestión de la crisis sanitaria por parte del Gobierno y las vacaciones de Fernando Simón.

P.-  ¿Cuál es el secreto del éxito y la permanencia en pantalla?

R.- Mira, si hubiese un secreto de esto lo tendría el Banco Santander, y lo vendería carísimo. Yo creo que hay varios factores, pero el principal es rodearte de gente con talento, con más talento que tú. Estar rodeado de los mejores, no tener miedo de estar rodeado de los mejores, y contar con un equipo cohesionado, con gente que trabaje en la misma dirección. Esto, durante tantos años, en tantos programas distintos y en tantas cadenas, es un modo de relacionarte con tu equipo, con tus colaboradores y creo que eso es una parte muy importante. Eso y ser muy exigente con el producto, no conformarte nunca.

P.- Tienes un programa con tu nombre, tuviste una revista… ¿Cómo has conseguido pasar de ser presentadora a consolidarte como marca?

R.- Cuando yo empecé, a este programa le pusimos este nombre un poco porque vino así. Durante la preproducción del programa, los compañeros llamaban a un personaje y siempre decían: «Te llamamos del programa de Ana Rosa». Era como para identificar quién lo presentaba, porque era un cambio de cadena. Entonces lo pensamos y dijimos «ya está, todo el mundo dice El programa de Ana Rosa«. Lo mismo que luego ha ocurrido, sobre todo en la radio con otros como Herrera en la Onda… Es una tendencia muy americana, salirte de los esquemas, y es algo que se recuerda porque se identifica con una persona.

P.- ¿Qué les falta a los matinales de Susanna Griso y Mónica López para ir por debajo en audiencias?

R.- Yo no tengo ni idea de por qué, solo sé que mis compañeras se levantan a la misma hora que yo, duermen las mismas poquísimas horas que yo, intentan hacerlo lo mejor posible ellas y sus equipos… Pero es que la televisión, igual que el cine y los teatros, nunca sabes. Siempre empiezas un proyecto y nunca sabes lo que va a pasar. Y de repente o tienes el favor del público, o no lo tienes. Supongo que esto un analista de la facultad de Periodismo podría hacer una tesis de por qué unos programas funcionan y otros no, pero yo no lo sé. Entre otras cosas porque todas coincidimos a la misma hora, y yo no veo el resto de los programas.

La presentadora Ana Rosa Quintana, durante la entrevista con El Independiente en las oficinas de su productora
La presentadora Ana Rosa Quintana, durante la entrevista con El Independiente en las oficinas de su productora Ignacio Encabo

P.- ¿Qué objetivos tienes de cara a esta nueva temporada?

R.- Mi objetivo es el de siempre, informar a mi audiencia, tener los mejores colaboradores, los mejores testimonios, ser los que informemos con más autonomía y más independencia. Además, tener una mesa que no sea ideológicamente uniforme, que estén representadas todas las ideas, todos los partidos y todas las tendencias. Ese ha sido siempre nuestro objetivo y gracias a Dios hemos empezado con muy buen pie.

P.- ¿A qué se debe el aumento de políticos en vuestra mesa de debate para este año?

R.- Es una de las novedades de la temporada. Esto nace de que siempre hemos hecho mesa de debate de políticos, pero no puedes poner en la misma mesa, al mismo nivel, a un político y a un periodista. Queríamos acercar los políticos a los ciudadanos, que no se vean como las personas que hablan desde un hemiciclo, sino que les viesen mucho más cercanos. Ha sido muy bien visto por los partidos y la verdad es que están colaborando con nosotros. Estoy muy contenta con esta sección y creo que es una forma de verlos más cerca.

P.- ¿Te has llevado alguna sorpresa estas semanas con la actitud de algún político nuevo?

R.- Reproducen un poco lo mismo, pero poco a poco, llevamos solo dos semanas. Siempre en las tertulias hemos contado con políticos a los que además hemos dado mucha suerte. Albert Rivera empezó como tertuliano, Soraya Sáenz de Santamaría era tertuliana nuestra, y no les ha ido mal la carrera política, porque yo creo que hay que acercarse a la calle, al espectador, al que está en su casa. Al final, los políticos son personas cercanas, agradables y encantadoras pero que luego defienden sus posturas a veces de una forma muy dura. Hoy hemos tenido una reunión de Sánchez y Ayuso que nos parecía impensable. Eso es lo que tienen que hacer los políticos, es lo que merecemos los ciudadanos, que aparquen sus diferencias y busquen soluciones.

P.- ¿En tu tiempo libre ves la televisión?

R.- Sí, suelo ver nuestros programas. Por la tarde suelo ver el programa de Joaquín y a mediodía el de Sonsoles intento verlo si puedo. Intento estar al día, y cuando hay programas nuevos intento verlos una o dos veces para hacerme una idea de lo que están haciendo otras productoras. Y en mi tiempo libre, siendo madre de adolescentes, tiempo libre no tengo mucho.

P.- Y, ¿Ana Rosa ve Sálvame?

R.- A veces sí que lo veo, no soy fija, porque yo por las tardes, vengo aquí algunas tardes… Y ahora con la pandemia intento salir lo menos posible por las tardes y trabajo más desde casa. Pero si estoy en casa y hay algo que me interesa pues claro que lo veo.

P.- ¿Qué opinas del concepto telebasura?

R.- No existe la telebasura, es un término despectivo que se ha inventado la competencia. Telecinco hace una televisión de entretenimiento y acompañamiento en algunas horas, en otras horas hace una televisión informativa, en otras de ficción… La televisión es gratis, uno tiene un mando a distancia y puede cambiar de canal cuando le parezca oportuno. A mí no se me ocurriría decir este periódico o este medio es una basura porque me parece ofensivo e injusto. Es como decir que la gente que elige Telecinco como la cadena que ve primero es basura, ¿tenemos unos espectadores basura? Hay tiempo para todo en el día, tú por la mañana puedes leer el New York Times y por la tarde el Hola, no es incompatible.

No existe la telebasura, es un término despectivo inventado por la competencia»

P.- Alguna vez te has mostrado bastante crítica con participantes de GH o MyHyV… ¿No te gusta este tipo de formatos?

R.- No, no, a mí me parece genial eso y todos los que participan. Si alguna vez he hecho un comentario ha sido de personas que me parece que hay que resaltar porque tampoco se corresponde con la gente de esa edad y creo que es bueno decir, oye que está muy bien el entretenimiento y que la gente se exprese como quiera, pero hay determinados límites que a mí no me parecen bien y creo que tengo la libertad para decirlo. No va a cambiar nada eh, nadie me va a hacer caso, pero yo lo digo.

P.- ¿Participarías en un reality?

R.- Nunca se puede decir de este agua no beberé, pero en principio no. Pero no por nada, sino porque yo no podría estar tres meses… Mi vida no me lo permite, mis actividades. Además en Supervivientes se pasa mucho hambre y no hay tinte.

P.- ¿Crees que tu trayectoria profesional es un ejemplo de feminismo?

R.- Yo creo que el feminismo es todo, también es una mujer que no trabaja pero educa a sus hijo en igualdad y libertad. Pero es verdad que cuando tú reivindicas algo también tienes que dar ejemplo. Y es importante que las mujeres demos ejemplo de que se pueden conseguir las cosas y no tener techos de cristal, y luchar por lo que quieres, intentar tener influencia en el campo que sea… Creo que sí que puede servir de ejemplo.

Se puede ser madre y profesional, que no son incompatibles unas cosas con otras, hay que animar a las mujeres a ser independientes. Yo creo que es fundamental ser independiente, económicamente y personalmente. Tu puedes tener una relación, un matrimonio, ser monógama o no serlo, tener hijos o no tenerlos, pero es muy importante que seas la dueña de tu propio destino.

P.- Pese a todo esto que explicas, a través de las redes y otros medios, algunas feministas han reprochado actitudes y comentarios tuyos…

R.- Sí, pero ¿qué feministas? Las feministas de toda la vida no están muy contentas con el feminismo que se está haciendo por la otra parte. El feminismo es muy fácil: quiero igualdad e igualdad entre hombres y mujeres, no excluyente. Conseguir que las mujeres tengan los mismos sueldos y derechos que los hombres, conseguir que se tengan los mismo derechos incluso en la vida privada, que la conciliación no sea un objetivo, que sea una realidad. A mí no me van a dar lecciones de feminismo, te lo aseguro.

Yo no sigo ninguna corriente, soy una defensora del feminismo y de las mujeres desde siempre. No sé quién me va a dar una lección. He hecho una carrera profesional, he trabajado toda mi vida, soy empresaria, creo que defiendo las causas de las mujeres porque son causas justas, trabajo en igualdad con hombres y mujeres. En mi empresa nunca una mujer va a tener un salario inferior al de un hombre, ni tampoco un hombre va a ser discriminado por el hecho de ser hombre. Es sentido común.

Las feministas de toda la vida no están muy contentas con el feminismo que se está haciendo por la otra parte»

P.- ¿Qué opinas de las gestión de la pandemia por parte del Gobierno en España?

R.- Simplemente hay que mirar los datos, algo no habremos hecho bien. Yo no voy a señalar a nadie, pero creo que el Gobierno llegó tarde y no estaba preparado. Entiendo que ningún gobierno, ni el central, ni ningún político… Nadie quería que ocurriera lo que ha ocurrido, pero creo que como país moderno, avanzado e inteligente, sí que deberíamos mirar qué ha pasado, hacer un análisis objetivo e independiente para no repetirlo. Pero, evidentemente, unos y otros no han hecho las cosas bien. Si no, no estaríamos como estamos en este momento, que somos el peor país.

P.- ¿Falta autocrítica?

R.- Falta autocrítica y sobra marketing.

La presentadora Ana Rosa Quintana, durante la entrevista con El Independiente en las oficinas de su productora

P.- Cuando tienes un error, ¿crees que se genera mucho más debate y eres más criticada que si eso mismo le ocurre a otra presentadora?

R.- Sí, porque hay un grupo ideológico que no está muy contento conmigo y moviliza mucho. Pero tampoco tiene mayor importancia. Para bien y para mal, cuando ponen mi nombre tienen más visitas y también es un tema económico y empresarial; hay medios que lo usan como reclamo. ¿Quién sabe la opinión que yo tengo? ¿Quién sabe a quién voto yo o a quién he votado? No saben ni de dónde vengo. No tienen ni idea.

Estamos totalmente radicalizados. Es o sigues todo lo que yo propongo y digo sin plantearte nada, o eres comunista o eres facha. Por favor, estamos en el siglo XXI, hay gente que puede pensar por sí misma y criticar a uno y a otro porque tiene una opinión, porque eso se llama libertad de expresión, que está viviendo una mala época.

¿Quién sabe a quién voto yo o a quién he votado? No saben ni de dónde vengo. No tienen ni idea»

P.- ¿Hay menos libertad de expresión ahora que hace unos años?

R.- La hay, pero hay que defenderla. Hay quien no quiere que la haya, pero tiene la batalla perdida, porque esto es Occidente.

P.- ¿Quién no quiere que la haya?

R.- Pues hay gente muy intolerante de todas partes, gente que no admite la libre expresión ni la libre opinión. En los 80 se vivió una apertura a las libertades individuales muy importante, y con mucho respeto. Los que van ahora de modernos no se dan cuenta de que son unos carcas.

P.- ¿Qué opinas de Fernando Simón?

R.- A mí me cae bien personalmente eh, es una figura que está bien, que comunica bien, que ha conseguido traspasar… Lo que pasa es que yo creo que Simón empezó como científico y ha acabado como político.

P.- ¿Y sobre las tan comentadas vacaciones junto a Calleja?

R.- Yo supongo que esto llevaba pactado bastante tiempo, y entiendo que ha coincidido el rebrote cuando estaba allí, pero oye, que también tiene derecho a una semana de vacaciones. La exposición que ha tenido y la responsabilidad ha sido muchísima, lo que pasa es que Simón no debería haber afirmado determinadas cosas que no le corresponden a un científico.

Simón no debería haber afirmado determinadas cosas que no le corresponden a un científico»

P.- Parece ser que tú también tienes una aventura pendiente con Calleja…

R.- Sí, bueno, es que el otro día lo dije de pasada y le faltó tiempo a Calleja. Desde hace quince años ya me lo viene proponiendo, pero hago un programa de lunes a viernes y tampoco tengo tiempo. Y las vacaciones se las debo a mi familia.

P.- ¿Cuál es tu visión sobre la polémica con el Rey emérito?

R.- El Rey ha sido importantísimo en la historia reciente de España y le tenemos que agradecer muchísimos años de paz, tranquilidad y prosperidad y de haber conseguido la transición, pero llegó a una edad muy mala, y ha tomado decisiones equivocadas. Esto es así.

Yo no soy nadie para juzgarle, principalmente porque aún no le han imputado en nada. Pero las informaciones muestran cosas muy poco éticas y que no le corresponden. Dicho esto, que se vaya el Rey de España, pues tampoco entiendo por qué. Es decir, si le van a imputar que le imputen; si no, pues que no le imputen, pero de momento este señor es libre y creo que volverá.

El Rey es un señor libre y creo que volverá»

P.- ¿Es una huida o son unas vacaciones?

R.- Es quitarse un poquito de en medio para que baje el suflé de la polémica. Aunque Corinna tampoco deja que las cosas pasen, pero se está defendiendo…

P.- ¿Qué opinas sobre Corinna y Villarejo?

R.- Sobre esto, es que tampoco sé si las cosas han sido como se están contando, ni la participación de cada uno. Pero Corinna va a declarar, ¿no? Pues vamos a ver qué declara. A mí hacer juicios previos no me parece bien. El papel de Villarejo en otras cosas está más claro, no sé en el tema de Corinna.