El universo cinematográfico de superhéroes, que durante casi dos décadas se ha mostrado prácticamente indestructible en las salas de todo el mundo, vuelve a mostrar severas grietas. El estreno de Supergirl, la segunda gran producción del reiniciado Universo DC capitaneado por James Gunn y Peter Safran –copresidentes y directores ejecutivos de DC Studios, la división de Warner Bros. Discovery encargada de diseñar y producir todas las películas, series de televisión, proyectos de animación y videojuegos basados en los personajes de DC Comics–, ha aterrizado en los cines con un impacto mucho menor del esperado, desatando las alarmas en Hollywood sobre el verdadero estado de salud del cine de capas y mallas.
Según datos publicados por The Hollywood Reporter, la cinta dirigida por Craig Gillespie recaudó apenas 37,1 millones de dólares en su primer fin de semana en Norteamérica y 62,6 millones a nivel global, quedando muy por debajo del objetivo inicial de 50 millones establecido por Warner Bros. Mientras tanto, la infalible Toy Story 5 de Pixar mantuvo el liderazgo de la taquilla con unos imponentes 70 millones de dólares en su segundo fin de semana.
Las millonarias pérdidas que acechan a Krypton
El problemático debut de la prima de Superman no es solo un golpe anímico para el estudio, sino un enorme dolor de cabeza financiero. Tal y como desvela Variety, la producción de Supergirl costó 170 millones de dólares, a los que se suman otros 120 millones en gastos de marketing global. Los analistas de la industria proyectan que la película se estancará en una recaudación de 100 millones de dólares en el mercado doméstico y entre 200 y 210 millones a nivel mundial. Teniendo en cuenta que fuentes cercanas al estudio sitúan el punto de equilibrio o umbral de rentabilidad (breakeven) cerca de los 300 millones de dólares debido a la ausencia de acuerdos de porcentaje de taquilla (backend deals) para sus protagonistas, de cumplirse estas métricas Warner Bros. se enfrenta a una pérdida neta estimada de entre 80 y 120 millones de dólares en su recorrido por las salas comerciales.
A pesar de las alarmantes cifras, el co-CEO de DC Studios, Peter Safran, ha intentado calmar las aguas: "Aunque Supergirl no ha cumplido con nuestras expectativas de taquilla, es solo un componente de una estrategia a largo plazo en DC Studios en la que seguimos confiando".
¿Fatiga del género o cansancio de la misma fórmula?
El batacazo de Supergirl contrasta drásticamente con el éxito cosechado el verano pasado por Superman, de James Gunn, que inició esta nueva era de la franquicia con una apertura de 125 millones de dólares y un recorrido global de 618 millones. ¿Por qué el público ha decidido darle la espalda a Kara Zor-El?
Los expertos apuntan a que los espectadores se han vuelto sumamente selectivos con los personajes secundarios o menos conocidos del universo superheroico. Según explicó el analista Shawn Robbins a Variety, el problema podría no ser la "fatiga de superhéroes" en sí misma, sino algo más profundo: "Es cansancio de ver el mismo tipo de películas. El público no quiere por definición que los superhéroes formen parte de un universo conectado, lo que quieren es ver algo diferente".
Cuando los personajes no son iconos de primera línea como Batman o Spider-Man, los analistas sopesan que los estudios deben ajustar drásticamente sus presupuestos. Un ejemplo de este cambio de estrategia en DC es su próximo título de terror corporal, Clayface, cuyo coste de producción, en la línea de éxitos inesperados como Backrooms u Obsession, se ha limitado a unos moderados 40 millones de dólares.
La 'supergirl' Milly Alcock se salva de la quema
La crítica tampoco ha sido benévola con Supergirl. En las encuestas a pie de urna de CinemaScore, la película recibió una calificación de B-, la nota más baja para una adaptación de DC Comics con la única excepción de la controvertida Joker: Folie à Deux.
En un mordaz artículo de opinión publicado por el periodista Marlow Stern en Variety, se critica duramente las decisiones de guion (a cargo de Ana Nogueira) y la dirección de Gillespie, describiendo el largometraje como una propuesta visualmente "oscura y carente de color", que se asemeja más a un episodio de relleno de una ciencia ficción televisiva que a una epopeya cinematográfica. Stern carga especialmente contra una de las decisiones creativas más controvertidas de la película: la inclusión de una versión acústica y melodramática de la canción The Middle de Jimmy Eat World en mitad de una batalla final, una sugerencia directa del propio James Gunn que ha sido catalogada como uno de los peores hilos musicales recientes del cine de acción.
Sin embargo, no todo han sido comentarios negativos. La interpretación de la actriz australiana Milly Alcock (La Casa del Dragón) en el papel principal ha sido rescatada de la quema generalizada por la crítica por su energía "punk" y desafiante. Incluso Helen Slater, la actriz original que encarnó al personaje en la película de 1984, defendió firmemente a su sucesora en una entrevista exclusiva para The Hollywood Reporter: "Me encantó la nueva película de Supergirl. Milly Alcock está asombrosa: ¡feroz, fuerte y con un gran ritmo cómico!", ha afirmado Slater a Hollywood Reporter, quien además defendió la necesidad de reinterpretar constantemente los mitos del cómic para mantenerlos vivos en la cultura popular.
Un nuevo futuro
El tropiezo de Supergirl no decreta ni mucho menos la muerte del cine basado en viñetas, pero sí marca el fin de su era de impunidad comercial. Las superproducciones ya no se venden solas por el simple hecho de llevar un logotipo de Marvel o DC en el cartel.
Mientras Hollywood se prepara para recibir títulos de alto perfil que prometen revitalizar la recaudación a finales de año –como Spider-Man: Brand New Day o Avengers: Doomsday–, la lección que deja el accidentado vuelo de la heroína de Krypton es clara: la supervivencia del género dependerá de la contención presupuestaria, la frescura narrativa y el abandono de la obsesión corporativa por construir universos cinematográficos a expensas de buenas historias individuales.
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