Tenía 14 años cuando se fijó en ella. Una chica que iba a la escuela secundaria y a la que había conocido en una fiesta acompañada por sus padres en una base estadounidense de Alemania. Él tenía 24, era uno de los soldados americanos y, además, uno de los hombres más famosos del planeta.

Elvis Presley se enamoró de Priscilla Ann Beaulieu al instante, ya era el Rey del Rock y vio en aquella niña de ojos transparentes a su perfecta futura mujer. Dicen que la relación comenzó en seguida, en 1959, que ella también se quedó prendada de aquel hombre que acaparaba la mirada de todos.

Priscilla Ann Beaulieu Wagner, en 1959. INSTAGRAM

Fueron la madre y el padrastro de Priscilla, la familia se encontraba en Alemania por trabajo, los que se opusieron con contundencia. Pero nada pudieron hacer por separar a su hija de Elvis que les propuso llevársela con él a Estados Unidos y no "tocarla" hasta que fuese mayor de edad. Al final, le dieron su visto bueno siempre y cuando aquella relación acabase en un matrimonio y la joven Priscilla cruzó el Atlántico para comenzar a vivir bajo la tutela del padre y la madrastra del Rey del Rock en Graceland e ir al colegio mientras su novio recorría medio mundo.

Ocho años más tarde de aquel primer encuentro, el 1 de mayo de 1967, se casaron en Las Vegas. Ella con el pelo negrísimo a juego con el tupé de él, excesivamente joven, con las uñas larguísimas y un vestido de princesa. Menos de un año después, nacía Lisa Marie Presley, la única hija del matrimonio, y comenzaba el declive.

"Elvis me modeló según sus opiniones y preferencias"

PRISCILLA PRESLEY

Toda la historia de aquella soledad la cuenta ahora Sofia Coppola en su última película que ha sido presentada en Venecia. Priscilla pretende contar la vida de Presley con ella de protagonista y sirve de cruz para el biopic Elvis que se presentó en 2022. Se basa en la biografía de 1985, titulada Elvis and Me, en cómo quiso modelarla "según sus opiniones y preferencias" y cómo ella vivió en una jaula dorada donde no tenía contacto con nadie mientras su marido iba de estado en estado y de mujer en mujer. También desmiente los rumores de que mantuvieron relaciones sexuales cuando ella era menor de edad.

"Todo el mundo piensa que fue por sexo, pero no, nunca lo hicimos en aquel momento, él era muy respetuoso con mi edad. Era muy amable, muy tierno, muy cariñoso, pero siempre respetó mi edad. Para mis padres fue difícil entender por qué Elvis estaba interesado en mí. Yo le escuchaba. Él me abría su corazón: sobre sus miedos, sus esperanzas, y sobre la pérdida de su madre, de la que nunca se recuperó", aseguró durante la rueda de prensa de la película en Venecia.

También que al principio de la relación Elvis la llamaba a las siete de la tarde para decirle que la recogía a las ocho. "Tenía que vestirme rápidamente, tratando de encontrar alguna forma de aparentar más edad de la que tenía", aseguraba. Y que, como aseguraría a la revista People en 1985, él decidió conquistar a los padres de Priscilla para que aceptasen la relación. "Llegó en su BMW con el uniforme del ejército para impresionar a papá", contaría.

"Hubo rumores de que estaba embarazada, y que por eso nos íbamos a casar. Yo sabía que no eso no era bueno para mí"

PRISCILLA PRESLEY

Pero al llegar a Graceland, hoy la segunda casa más visitada de Estados Unidos después de la Casa Blanca, Priscilla no fue tan feliz como esperaba. En cuanto los medios supieron de su existencia comenzaron los cotilleos y las revistas del corazón vieron un filón que nunca acababa. "Hubo rumores de que estaba embarazada, y que por eso nos íbamos a casar. Yo sabía que eso no era bueno para mí. Fue muy difícil que me aceptaran. Él me pedía que ignorase a la prensa y que fuese cautelosa y consciente", aseguró en una entrevista para el The Guardian. A lo que añadía que Elvis siempre le decía: "No prestes atención, ni siquiera escuches. Ya sabes cuál es la verdad".

A esto se juntó, como cuenta Coppola en la película, la sombra alargada que ejercía la figura de él. Ella apenas tenía amigas y se pasaba el día sola en aquella enorme mansión. Dicen, incluso, que la trataba como a una mascota, dándole cariño de vez en cuando, con un temperamento fortísimo sin venir a cuento y olvidándose de ella la mayoría del tiempo.

Pero pese a esas épocas oscuras, ella sola con el bebé que tuvieron a los meses de casarse, Priscilla recuerda con cierto cariño esos años: "Me gustaba mucho cuidar de Elvis. Me encantaba atenderle. Me encantaba darle de comer. Hablábamos como bebés, porque tienes que tener tu propio lenguaje cuando tienes tanta gente alrededor. Era una buena vida. Era diferente, pero era nuestra".

Aunque sabía que vivía con alguien difícil y al que todo el mundo adoraba. "Las mujeres gravitaban hacia él, así que me ponía nerviosa cuando tenía que ir solo a algún sitio. Incluso le acompañaba a hacerse una limpieza dental. Siempre tenía un ojo puesto en él porque todo el mundo andaba detrás", aseguraría.

Al final, el matrimonio comenzó a tener más y más problemas por todo lo que rodeaba a Elvis y acabaron separándose en 1973.  "Me gustaría explicar... no me malinterpreten: Elvis fue el amor de mi vida. Fue el estilo de vida lo que me resultó demasiado difícil. Nos mantuvimos unidos incluso después, tuvimos a nuestra hija y me aseguré de que siempre la viera. Es como si nunca nos hubiéramos dejado, me gustaría dejarlo claro", dijo en Venecia después de que todo el mundo viese en el filme de Coppola a Priscilla como protagonista por primera vez.