Salud

Ómicron desborda la medición de la pandemia: Sanidad elimina parte de un informe impreciso desde hace semanas

El Ministerio elimina los casos diagnosticados el día previo y los casos con inicio de síntomas en los últimos siete y 14 días. Los casos detectados por tests de autodiagnóstico se incluyen sólo de algunas comunidades autónomas.

El Director del Instituto de Salud Carlos III, Cristóbal Belda, y la ministra de Sanidad, Carolina Darias,

El Director del Instituto de Salud Carlos III, Cristóbal Belda, y la ministra de Sanidad, Carolina Darias. A. Pérez Meca / Europa Press

Entre paréntesis y en rojo: (Hoy se modifica la estructura del informe). Esta única aclaración precedía este lunes el informe de seguimiento de la pandemia que publica de lunes a viernes el Ministerio de Sanidad y que llegaba ayer al número 553. El Ministerio eliminaba sin más explicaciones los datos de casos diagnosticados con fecha de inicio de síntomas en los últimos 7 y 14 días, así como el número de casos diagnosticado el día previo, sustituyéndolo por casos nuevos notificados desde el último informe.

«El Ministerio lo ha hecho sin dar una explicación de por qué, lo mínimo debería ser que si se introduce un cambio así, habría que justificarlo», afirma el epidemiólogo Daniel López Acuña.

El ex ministro socialista Miguel Sebastián, que publica desde el inicio de la pandemia gráficos sobre la evolución del Covid, lamentaba también en twitter esta eliminación de una parte del informe. «Esta era la curva q el propio Ministerio nos decía q había q seguir. Y, en efecto, estadísticamente adelantaba a las demás», afirmaba en referencia a la curva de casos con inicio de síntomas en los últimos siete días.

El Independiente ha solicitado al Ministerio información sobre el porqué de este cambio, a lo que desde Sanidad han respondido exclusivamente que el informe «incluye algunas modificaciones para optimizar y adaptar la información a la situación actual».

Un mes sin datos de casos ajustados

Una situación que se ha visto desbordada por la última ola y desde el momento en que las comunidades autónomas empezaron a incorporar los tests de autodiagnóstico de farmacia a las cifras oficiales. Aunque ya desde diciembre algunas comunidades autónomas empezaron a contabilizar los positivos detectados en casa con tests de autodiagnóstico de farmacia como casos, no todas los han ido incluyendo en las cifras que envían a Sanidad para el informe diario. Mientras que Andalucía o Extremadura lo hacen desde principios de enero, la comunidad de Madrid no lo incluye a la espera de que Sanidad incluyera un espacio específico para diferenciar estas pruebas.

«El seguimiento de los casos totales diarios ha perdido el sentido desde que le perdimos la pista al sistema de información. La generalización de tests fuera del sistema sanitario ha hecho que se recojan datos distintos con sistemas distintos, por lo que la capacidad para el análisis estadístico se pierde», afirma Pedro Arcos, profesor de Epidemiología de la Universidad de Oviedo.

Para Arcos, «cuando se rompió el sistema de diagnóstico y eso no se integró en el sistema de vigilancia epidemiológica se perdió la pista a los casos. Ahora hay que fijarse en otros datos, de hospitalización, muerte o sistema sanitario en consultas».

Coincide López Acuña, quien fuera directivo de la Organización Mundial de la Salud, en que «la información que se está publicando ha quedado desbordada por la realidad, primero porque las cifras ya ni son reales ni son comparables entre CCAA por el subregistro de los positivos con autotest de antígenos y segundo porque no se está desagregando la información de casos, ingresos hospitalarios, UCIS y muertes según el estado de vacunación de la persona».

«Los datos son de los ciudadanos»

Más allá de la capacidad de los datos para informar de forma ajustada, Sebastián denuncia que «la calidad de los datos es muy deficiente y la eliminación de parte de ellos sin justificación da muestra de un déficit democrático». «Los datos son de los ciudadanos, España es uno de los pocos países que no produce informes los fines de semana y eso complica las estadísticas», añade.

El epidemiólogo de la Universidad de Asturias cree que este cambio en el informe precede a la evolución de la pandemia hacia una endemia o la llamada gripalización. «España aún tiene una obligación o compromiso de dar datos totales a la Organización Mundial de la Salud pero por otro lado quieren cambiar el sistema de vigilancia hacia uno centinela».

Arcos cree que «hace semanas que España no tiene datos ajustados pero eso no quiere decir que no tengamos idea de lo que ocurre. Los sistemas de vigilancia epidemiológica de precisión, que cuentan todos los casos, tienen sentido en los primeros pasos de la pandemia. Después hay que pasar a los sistemas muestrales en los que los datos proceden de estimaciones».

Más crítico se muestra López Acuña, quien cree que «el Ministerio ha perdido su liderazgo nacional en cuanto a los criterios para informar casos y eso da una gran debilidad», concluye.

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