Salud

Un estudio asegura que la soledad e infelicidad envejecen más que el tabaco

La investigación ha sido realizada por la empresa de inteligencia artificial 'Deep Longevity' en colaboración con las universidades de Stanford y Hong Kong. Han recopilado datos de casi 12.000 personas.

Una persona sola mira a través de una ventana en una imagen en blanco y negro.

Un estudio asegura que la soledad e infelicidad envejecen más que el tabaco Sasha Freemind - Unsplash

El envejecimiento es uno de los mayores retos de la actualidad y la ciencia busca constantemente la forma de tratarlo. Encontrar los factores que intervienen en él y que son múltiples – desde genéticos a ambientales – es una de las claves para el sueño de retrasar el deterioro asociado a la edad.

Descubrir cómo los distintos factores ambientales intervienen en el envejecimiento ha sido el objeto del estudio que se publica en Aging US. El análisis, basado en datos de la base de datos CHARLS con cerca de 12.000 adultos chinos, concluye que los factores emocionales como la soledad o la infelicidad aceleran el envejecimiento más que el hábito de fumar. El efecto de un mal estado mental – también incluían dormir mal – era equiparable, según el estudio, al de enfermedades pulmonares o hepáticas graves.

El estudio lo realizó la empresa de inteligencia artificial Deep Longevity junto a las universidades de Stanford y Hong Kong. El experimento se basó en un reloj de envejecimiento creado por la propia compañía, esto es un modelo estadístico que analiza múltiples variables para estimar la edad biológica a través de las células, en contraposición con la edad cronológica (la basada en la fecha de nacimiento).

Existen relojes epigenéticos que analizan el genoma para determinar esta edad, pero esta empresa de Hong Kong ha incorporado la parte psicológica. Como explica la propia compañía, en 2020 crearon el primer reloj del envejecimiento en el que mostraron que la autopercepción de cada uno sobre la propia edad es un factor de mortalidad por todas las causas. Ya se ha demostrado también como otros factores externos, como el ejercicio o la dieta, pueden alterar el ritmo de envejecimiento.

En función de todos estos parámetros se puede clasificar el ritmo de envejecimiento de una persona y convertir estos datos en posibles enfoques terapéuticos, como explicaba recientemente a El Independiente Manuel Collado, director del laboratorio de Senescencia celular, cáncer y envejecimiento del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), «diría que el reloj epigenético es la medida más precisa que se conoce» para analizar el envejecimiento. Y hablaba además de las perspectivas a futuro de poder ‘diagnosticar’ el envejecimiento celular para poder prescribir fármacos en función de ese envejecimiento acelerado.

Factores psicológicos en el envejecimiento

En este nuevo estudio se ponen en conexión los aspectos físicos y mentales del envejecimiento. Los científicos analizaron los datos de 11.914 adultos chinos para comparar cómo los estados emocionales y los factores sociales afectan a la edad biológica. Así, demostraron que el ritmo de envejecimiento se acelera si alguien se siente solo, infeliz o tiene problemas para dormir. Ese efecto era peor aún que el del tabaco y estaba a la altura del de enfermedades pulmonares y hepáticas graves.

El estudio reconoce que pocas investigaciones previas habían mostrado la relación de factores psicológicos como el restrés, la salud mental, la soledad o la percepción negativa del envejecimiento podían acelerar el proceso, aunque algunos como el publicado en Genome Biology en 2015 cifraron en hasta 3,6 años la edad biológica aumentada en individuos con estrés acumulado.

El estudio utilizó una combinación de biomarcadores sanguíneos, biométricos y el sexo de los participantes para crear un modelo sobre el que se establecieron distintos factores psicológicos potencialmente alteradores del envejecimiento, como el estrés, problemas de sueño, la soledad, la infelicidad, estar casado, vivir en entorno rural, así como fumar. También se midieron los antecedentes de enfermedades graves.

Por separado, los factores que mayor efecto tuvieron fueron fumar (añadía 1,25 años a la edad biológica), dormir mal (más 0,44 años) o, en el sentido inverso, estar casado (restaba 0,59 años). Sin embargo, el malestar psicológico (considerando las ocho variables que se incluían sobre bienestar psicológico) el efecto negativo era mayor, sumando a la persona 1,65 años de edad biológica.


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