Aunque las auroras boreales suelen asociarse a latitudes cercanas al Ártico, España podría convertirse en escenario de este fenómeno en unos días. La combinación de alta actividad solar, el equinoccio de primavera y noches más oscuras hace que este mes sea especialmente prometedor para los amantes de la astronomía.
Un año de distintos fenómenos en el cielo
El calendario astronómico de 2026 ofrece, desde su inicio, varias oportunidades excepcionales para observar el cielo. El Sol se encuentra en un periodo de máxima actividad dentro de su ciclo de aproximadamente 11 años, generando más manchas solares, fulguraciones y eyecciones de masa coronal, que son los motores detrás de las auroras boreales. Si a esto se suma la oscuridad de las noches cercanas a la luna nueva y la cercanía del equinoccio de primavera, las condiciones se vuelven especialmente favorables para intentar ver auroras incluso en latitudes poco habituales, como es el caso de la española.
Ya hemos tenido eventos celestes destacados este año y todavía quedan varios por venir. El eclipse lunar de principios de marzo llamó especialmente la atención de aficionados y profesionales. Próximamente, el eclipse solar de agosto ofrecerá otra oportunidad única de observar el cielo, con posibilidades de seguimiento en distintas regiones del país. La posible aparición de auroras boreales este marzo se suma a este calendario, convirtiendo a 2026 en un año de intensa actividad astronómica y momentos excepcionales para quienes buscan fenómenos poco habituales.
Auroras boreales: ¿es posible que se vean desde España?
Aunque poco comunes, las auroras boreales han sido visibles en España en ocasiones recientes, gracias a tormentas solares intensas. En Almería, el pasado mes de noviembre, se registraron auroras boreales mientras se realizaba una investigación. Se encargó de recogerlas el Centro Astronómico Hispano en Andalucía (CAHA), el observatorio astronómico más grande del continente europeo, fundado en 1973.
Este mismo enero de 2026, en otros lugares como Asturias, algunos aficionados captaron luces verdosas y rojizas durante cielos despejados. Lo mismo ocurrió en Guadalajara, donde fotógrafos se desplazaron a entornos rurales como Tobillos y Ocentejo para capturar imágenes de los pocos minutos de actividad antes de que las nubes cubrieran el cielo. Estos episodios demuestran que, en circunstancias excepcionales, España puede formar parte del mapa de observación de auroras y que incluso en regiones del sur se pueden registrar eventos sorprendentes cuando las tormentas solares son intensas.
Cuándo y dónde podrían verse este marzo
El momento más favorable para observar las auroras es el 20 de marzo, coincidiendo con el equinoccio de primavera, cuando la interacción del campo magnético terrestre con el viento solar es más intensa. Las horas recomendadas son entre 22:00 y 02:00, cuando la oscuridad es máxima y la actividad geomagnética suele ser más clara. Es importante elegir un lugar alejado de la contaminación lumínica y tener paciencia: el fenómeno puede ser fugaz y variable.
La visibilidad de las auroras depende de la claridad del cielo, la orientación y la altitud. Los lugares más favorables incluyen:
- Norte de España: Galicia, Asturias, Cantabria y los Pirineos, con cielos despejados y mínimas luces urbanas.
- Zonas de montaña o rurales alejadas de la contaminación lumínica, que permiten una mejor percepción del fenómeno.
- Islas Canarias: puntos elevados como el Parque Nacional del Teide, Roque de los Muchachos (La Palma) o el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera).
En episodios de gran intensidad, incluso regiones más al sur podrían registrar auroras, aunque de manera más tenue y fugaz.
¿Está garantizado que se puedan observar?
Aunque se den todas las condiciones, las auroras boreales en España nunca están aseguradas. Su aparición depende de la intensidad de la tormenta solar, la meteorología y factores locales como la nubosidad y la contaminación lumínica.
Sin embargo, cuando ocurren, transforman el cielo en un espectáculo que puede sorprender incluso a los observadores más experimentados, aunque se ven de forma distinta. En nuestro país suelen ser más sutiles que las que se ven en latitudes árticas. Sus brillos pueden aparecer difusos sobre el horizonte, mostrando tonos verdosos, rojizos o violáceos que se desplazan lentamente y forman figuras cambiantes. Aunque la intensidad de los colores es menor, la experiencia sigue siendo espectacular y ofrece una sensación mágica que sorprende incluso a quienes están acostumbrados a la observación astronómica.
¿Cómo y por qué se producen?
Las auroras surgen cuando partículas cargadas procedentes del Sol chocan con la atmósfera terrestre. Normalmente, estas partículas siguen las líneas del campo magnético hacia los polos, pero durante tormentas solares intensas, el "óvalo auroral" se expande hacia latitudes más bajas.
El fenómeno se ve favorecido por el efecto Russell-McPherron, que ocurre durante los equinoccios y permite que más partículas solares entren en la atmósfera terrestre. La interacción de estas partículas con los gases de la atmósfera genera cortinas de luz en movimiento que iluminan el cielo nocturno.
Una oportunidad única para 2026
La combinación de alta actividad solar, equinoccio y cielos despejados hace de marzo de 2026 uno de los momentos más interesantes de la última década para intentar ver auroras boreales desde España. Para quienes aman la astronomía, es la oportunidad de vivir un fenómeno poco común sin salir del país, sumando un espectáculo natural extraordinario a un año ya repleto de eventos celestes.
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