Vox es de los pocos que ha huido del simbolismo andaluz en esta campaña electoral, más allá de 'coquetear' con el verdiblanco de la bandera andaluza en los rótulos de sus eventos o en su cartelería. Se ha centrado, nuevamente, en la españolidad, en lo nacional y en la priorización de todo ello bajo lo que ya es un lema: "prioridad nacional". El poder de la imagen ha sido una de las claves en estas quince semanas, oficialmente; desde abril con los primeros guiños de precampaña. Ahí Santiago Abascal y los suyos sí han marcado terreno presentando a su partido como garantía de condicionamiento y control del PP.
El resto, ademas de apelar al sentimentalismo para transformar valores en votos directos -al andalucismo, a la izquierda de siempre y los servicios públicos, o a la gestión y la moderación-, se han apoyado en referentes de la región actuales o históricos. Todo, en un momento en el que la emoción es más fuerte que lo racional o que un buen discurso, con la que se apela a las entrañas. Y eso mueve más que un buen discurso ejecutado o un programa electoral grueso y trabajado. Hay tres casos esenciales. Por Andalucía, abanderando ese sentimiento identitario a la vez que se reivindicaba como "la izquierda andaluza", se ha centrado más en los símbolos abstractos que en los individualizados.
Si hay un partido que ha recurrido a estas referencias recurrentemente ha sido Adelante Andalucía, de forma más contundente que sus competidores de espacio, que los de Antonio Maíllo. Ha sido a través de las camisetas, que durante la campaña han asomado bajo la americana en algunos mítines y también en los debates electorales de RTVE y Canal Sur.
José Ignacio García, candidato andalucista a la Junta, inició la campaña en Málaga -donde está en juego irrumpir con un escaño- con una playera blanca con el padre de la 'patria andaluza' y sus símbolos, Blas Infante, fusilado durante los primeros compases de la Guerra Civil por el bando nacional. Entre su legado estuvo la defensa de Andalucía libre, con educación gratuita y un autogobierno. Se caracterizó por el discurso solidario y de regeneración, lo que busca representar la formación de García.
Esa conexión también la ha mostrado estos días publicando en sus redes un vídeo de su infancia en la que canta el himno de la región.
El formato de camiseta-chaqueta lo impulsó el parlamentario durante los últimos cuatro años en la cámara andaluza. Algunas destacadas son la de 'Andaluces levantaos', primeras palabras del himno regional impulsado por Infante, y acompañado por una imagen de una silla de mimbre típica del folclore autonómico. Ese simbolismo también se vio en el debate de RTVE, evocando a las mujeres de Andalucía, con otra camiseta en la que con el nombre de las afectadas por la crisis de cribados de cáncer conforma el dibujo de la comunidad.

En el del lunes pasado, en Canal Sur, el protagonismo fue para Federico García Lorca. García portó una camiseta blanca con una caricatura de relieve del poeta, también asesinado en 1936. Memoria histórica, derechos civiles, libertades sexuales, cultura andaluza y progresismo, son algunas de las ideas previsiblemente que el candidato quiso esbozar al público potencial. Todo ello, de fondo con su mensaje.
Con este tipo de detalles, Adelante puja por ese voto de izquierdas que puede sentirse defraudado por el PSOE-A y poco motivado por los partidos que integran mayoritariamente Sumar a excepción de Podemos, desgastados tras casi cuatro años de cogobierno con los socialistas en Moncloa. Que huye del personalismo que ha guiado a ese espacio en la última década, desde Pablo Iglesias a Yolanda Díaz.
Se remarca algo clave, en una campaña en la que la izquierda no tiene opciones -a simple vista, según las encuestas- de dar un vuelco electoral para hacerse con la Junta, sino que todo se reduce a continuidad de Moreno Bonilla con o sin Vox, se propone apostar por lo identitario, por lo propio, lo que está sobre el terreno, y de forma libre sin que prime ese denominado voto útil. Algunas demoscópicas como CENTRA y GAD3 ven probable el sorpasso a Maíllo.
Desde el entorno de la izquierda, especialmente alternativa, se ha apelado a otras figuras, aunque de forma muy secundaria, como el cómico y próximo presentador de 'Perro Sánchez' en TVE, Manu Sánchez. Es un proclamado andalucista de corte progresista que cotidianamente ha abogado por los servicios públicos. Él no se ha integrado formalmente en campaña. A todo ello se suma el empleo de músicas ligadas al territorio en los distintos eventos. También por parte del PSOE-A.
Miguel Ríos para apelar a ese PSOE-A de las mayorías
El cantante fue el invitado en el primer mitin de apertura oficial de campaña en su Granada natal para acompañar a la candidata socialista, María Jesús Montero. Abiertamente declarado votante del PSOE y de izquierdas, fue el encargado de reiterar el mensaje del partido, en un intento de capacidad de dar mayor recorrido al argumentario de Montero, incluso a aquellos seguidores del músico que puedan sentir mayor atracción a apoyar al partido si lo pide él en un momento de duda o de crisis como la que están experimentando en España en general y en Sevilla en particular.

Ríos se centró en advertir de que Andalucía se encuentra en una "encrucijada" y que toca responder si se quiere continuar en una senda "trumpista" donde se agita esa "prioridad nacional". O si, de lo contrario, se desea volver a la senda progresista, combatiendo ese fenómeno "con más socialismo". La intención que se lanza más allá de esas palabras es: por un lado, hacer una referencia a ese PSOE de las mayorías en la región -y en el resto de España-, de los ochenta y los noventa, o de los 2000; y, por otro lado, a esa tercera edad pensionista, no tan ideologizada que puede ver en Ríos un referente.
Esa referencia a los mejores momentos del PSOE-A clásico se ha reforzado con la ampliación de la campaña a figuras como José Luis Rodríguez Zapatero, asiduo a las campañas socialistas de este ciclo electoral. Pero también a los expresidentes Manuel Chaves, José Antonio Griñán, Susana Díaz o José Rodríguez de la Borbolla, así como la ex ministra Magdalena Álvarez. El objetivo: cohesionar a todos los PSOE-A y, por ende, a toda su tipología de votantes.
Morante: reapropiación de un símbolo de Vox
El torero José Antonio Morante, 'Morante de la Puebla', confirmó su apoyo a Vox desde la irrupción nacional del partido entre finales de 2018 y 2019, con Andalucía como epicentro de ese fenómeno que acabó con la excepción ibérica, con la 'inmunidad' de España al acceso a representación pública autonómica o nacional de la ultraderecha desde el fracaso de Fuerza Nueva en 1982. El diestro se convirtió con ello en un símbolo de parte de la guerra cultura que los de Abascal querían extender a lo largo de la geografía española, como otros aliados habían hecho hasta la fecha en países como Hungría. Es el caso de Viktor Orbán, ya derrotado en las urnas. Morante era el perfecto apoyo para esa defensa de las tradiciones, desde la propia tauromaquia, a otras como la caza o la religiosidad. Incluso la masculinidad, el coraje... Cuestiones a juicio de los ultraconservadores enfrentadas por corrientes como el animalismo o el propio feminismo.
Han sido numerosas las ocasiones en las que Morante se ha dejado ver con Abascal. Desde corridas en las Ventas, como público, o en Guadalajara, donde el torero encabezaba cartel y el dirigente de Vox le acompañaba entre bambalinas. En la campaña de 2018 acompañó a Abascal y al candidato Francisco Serrano a algunos actos de partido. El compromiso con Vox se debía al compromiso de Abascal con el sector desde meses antes, con el folclore llevado al límite. Abascal fue incluso testigo de cómo se le colocó su última coleta en Madrid antes de la retirada -que rompió para volver meses después-.
No obstante, desde el año pasado hubo guiños, al PP y viceversa. Desde la dedicatoria de la 'faena' en las Ventas a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a la buenas palabras de dirigentes como el andaluz Elías Bendodo. A finales de marzo de este año, el torero y el presidente de la Junta, ahora en funciones, compartieron una jornada de conversaciones sobre tauromaquia entre capotes y toros miura en la finca donde se cría la raza, con su anecdótica plaza cuadrada. Muchos consideran que es un paso comunicativo importante, dado que no se ha dejado ver con Abascal tan recientemente.
El PP buscaba desde hace tiempo vincularse más a esas tradiciones en competencia con Vox, a sabiendas de que la mayoría pende de un hilo. Durante la legislatura ha declarado la protección patrimonial del toreo y ha aumentado ayudas públicas o fomentado la escuelas taurinas.
Ha habido gestos previos con Morante desde la Junta, como la concesión el 28 de febrero -el día de Andalucía- a Morante de la Medalla de Andalucía a la Cultura y el Patrimonio 2026. En concreto, por "una personal concepción de la lidia que lo sitúa como uno de los máximos exponentes del toreo del siglo XXI, con un dominio del capote y de los lances que ha devuelto al público la emoción de lo imprevisible".
Moreno Bonilla viene allanando una amistad importante con el diestro, quien le regaló hasta un traje de luces por su reconocimiento. Es un claro ejemplo de apoyo dual, de proximidad a Moreno Bonilla como excepción andaluza mientras puede seguir abierto a Abascal en la escala nacional.
En su última legislatura, el dirigente también ha tenido muestras de apoyo con otras tradiciones como las religiosas, independientemente de por compromiso o no, para atraer todo ese bloque de voto muy conservador que aprecia la gestión pero le faltan pequeños compromisos.
La inmigración sigue siendo la gran distinción entre fuerzas. La pugna también se da por el voto rural. El jueves el popular volvió a dejarse ver con una vaca como en la campaña de 2022. Pero no era Fadi, su 'talismán' en los pasados comicios, fallecida, sino su nieta, Blanca.
También se ha dejado ver con algunos influencers y profesionales de las redes sociales, como el cardiólogo Dr. Rojas o con el exjugador de baloncesto y de la selección española, Carlos Cabezas. Se ha hecho gestos hacia artistas locales como Manuel Carrasco o Raphael, compartiendo Moreno Bonilla algunas playlist. El PSOE lo ha hecho, con uso de artistas en los mítines desde Lola Flores a Medina Azahara. Adelante ha utilizado al grupo granadino La Plazuela en una anuncio de campaña y ha contado con la voz del actor Adrián Pino.
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