Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 están, ahora más que nunca, pendientes de un hilo. Y su caída significa que las próximas elecciones generales están más cerca, probablemente el próximo otoño. La razón es que los independentistas de ERC han anunciado este lunes que presentarán una enmienda a la totalidad de las cuentas que evitaría su tramitación en el Congreso de los Diputados. La devolución al Consejo de Ministros del proyecto presupuestario sin debatir en la Cámara es un fracaso político sin paliativos que muestra a las claras la debilidad de un Ejecutivo sustentado en sólo 84 escaños del Parlamento.

Ante ese escenario, que supondría el fin de la legislatura, los independentistas abren una ventana de esperanza y se avienen a retirar esa enmienda a la totalidad si el Gobierno socialista cumple sus exigencias antes de que comience el juicio oral contra los líderes del 1-O el próximo día 12: que el Ejecutivo inste a la Fiscalía a cambiar su postura en el proceso y la creación de una “mesa de negociación” integrada por los partidos independentistas, PSOE y Podemos, para negociar la aplicación del derecho a la autodeterminación en Cataluña.

El PSOE ha descartado esta misma mañana que el Gobierno acepte esas condiciones y ha retado a los independentistas a explicar en Cataluña por qué votarán junto a la derecha de PP y Ciudadanos en contra de unas cuentas que contienen medidas sociales como la subida del Salario Mínimo Interprofesional o de las pensiones, así como cuantiosas inversiones en Cataluña. Los independentistas responden con escepticismo: las infraestructuras contempladas en las cuentas son difíciles de ejecutar y no se creen los presupuestos.

En este contexto, las negociaciones de los próximos días serán cruciales para la pervivencia de Pedro Sánchez en la Moncloa y para la construcción de los relatos electorales de todos los partidos de cara a las municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo, así como para las próximas elecciones generales.

¿Por qué es clave el ‘no’ de ERC y PDeCAT?

Por lo pronto, con la enmienda a la totalidad de ERC y PDeCAT (tienen hasta el viernes a las 14:00 de la tarde para presentarla y hasta el día 12 para retirarla) se vislumbra una mayoría absoluta para tumbar los Presupuestos. Los cuatro grupos que han mostrado su voluntad de devolver las cuentas al Gobierno suman 183 diputados -134 diputados del PP, 32 de Ciudadanos, 9 de ERC y 8 de PDeCAT-, superando la mayoría absoluta de 176. Si a ellos se suman los socios electorales del PP, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Foro Asturias, los votos en contra alcanzarían los 186, con lo que el PSOE vería frustrados todos sus esfuerzos por tramitar su proyecto presupuestario.

De momento, desde UPN se ha asegurado que no presentarán su propia enmienda a la totalidad, pero se apoyará las que se presenten, mientras que Foro Asturias ve muy probable registrar su propio veto. Por su parte, el PDeCAT mantiene su negativa a aprobar los Presupuestos si Pedro Sánchez no apuesta por el diálogo y ofrece «una solución política al conflicto» de Cataluña. «Mientras no llegue esta oferta en forma de diálogo, el PDeCAT se mantiene en la no aprobación de los PGE y presentaremos una enmienda a la totalidad», ha asegurado el partido en un comunicado.

¿Qué piden los independentistas?

El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, ha justificado la enmienda a la totalidad en que no han llegado «los gestos de categoría» hacia Cataluña que le habían reclamado al presidente del Gobierno: el fin de la «vía represiva» del Estado hacia los líderes independentistas encausados y una negociación para celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Como ejemplo de esta «vía represiva» que ERC critica, Tardà ha citado las detenciones recientes de dos alcaldes de la CUP en la provincia de Girona y la negativa del Gobierno a solicitar a la Fiscalía que suavice sus acusaciones a los líderes del procés en el juicio. Tardà ha asegurado que «legalmente» el Gobierno podría incidir sobre la Fiscalía porque ésta depende orgánicamente del poder ejecutivo. En este sentido, ha recordado que Sánchez tiene tiempo de hacerlo hasta que lleguen las conclusiones del juicio que se celebrará en el Tribunal Supremo.

¿PDeCAT también presentará un veto?

Aunque por la mañana había dudas sobre su postura, el PDeCAT ha anunciado esta tarde que también presentará enmienda a la totalidad. «Pedimos al presidente Pedro Sánchez una mesa de diálogo bilateral para encontrar una solución política al conflicto de Cataluña, con la presencia de un mediador neutral que garantice el cumplimiento de los acuerdos alcanzados», asegura en una nota de prensa.

Desde el Parlament, el portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha ahondado en los requisitos que plantea el PDeCAT a Sánchez para avalar la tramitación de los presupuestos: aceptar el «diálogo sin condiciones» que reclama el Govern de Quim Torra, con unos plazos y unos «facilitadores internacionales», y permitir que en esa mesa se «hable del derecho a la autodeterminación».

¿Qué se juega ERC?

El PSOE está haciendo especial hincapié en la contradicción que supone que ERC tumbe los Presupuestos. Para empezar, se trata de una formación progresista que tiene en su mano cambiar unas cuentas elaboradas por el PP, ahora vigentes, por unas que elaboradas por el Ejecutivo socialista en colaboración con Podemos que han sido criticadas desde el Banco de España o la Autoridad Fiscal (AIReF) precisamente por un contemplar un gran incremento del gasto social, sin una base de ingresos clara.

Porque los Presupuestos presentados por Sánchez plantean una vuelta a las pensiones con el IPC, una subida salarial a los funcionarios del 2,50%, muy por encima de la inflación prevista, o un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros en 14 pagas. Son todas ellas, subidas históricas que ahora ERC se ve en la tesitura de echar por tierra.

Más aún, el Gobierno ha incluido en los Presupuestos un incremento del 66% en las inversiones destinadas a Cataluña, hasta los 2.251 millones de euros, que quedarían en 1.349,1 millones de euros si finalmente no salen adelante las cuentas y siguen prorrogadas las de 2018.

¿PDeCAT tiene el mismo problema?

En el caso de PDeCAT, la decisión de tumbar el Presupuesto no sería tan difícil. Entre otras cosas porque el Gobierno de Sánchez ha cargado sus medidas de incremento de los ingresos sobre las espaldas de las empresas, cuyos intereses representa la formación por su carácter liberal, empezando por la fijación de un tipo mínimo del 15% en el Impuesto de Sociedades para las grandes corporaciones. Un dato refleja con exactitud esta carga de profundidad: el Gobierno espera recaudar un 14,1% más por este impuesto en 2019 a golpe de modificación normativa.

¿Cuándo se decide todo?

El debate de los Presupuestos arrancará el próximo 12 de febrero, justo el día que se inicia también en el Tribunal Supremo el juicio por el proceso independentista en Cataluña, según informa Europa Press. El Pleno del Congreso votará las enmiendas de totalidad el día 13, todas juntas, en una sola votación, puesto que todas piden lo mismo: tumbar las cuentas y devolver el proyecto al Gobierno.

¿Cuándo habría elecciones?

El presidente del Gobierno y su equipo en Moncloa han defendido dos escenarios si no hay presupuestos: un adelanto electoral o el intento de aprobar las principales medidas económicas del proyecto a través de reales decretos, como en su día amenazó también Cristóbal Montoro. Lo cierto es que nada está decidido en Moncloa, aunque el gabinete de Presidencia se inclina por convocar las elecciones en otoño de este año, consciente de las dificultades que tendrá el Ejecutivo para mantener su agenda y para impulsar medidas más allá del mes de abril, cuando se prevé la última votación de las cuentas si finalmente se tramitan. Con las elecciones municipales, autonómicas y europeas en mayo, los socialistas creen que podrían pasar el verano y negociar los pactos electorales antes de decretar la convocatoria de las generales en otoño.