Economía

Malestar e impaciencia en la CNMC por el retraso del relevo de su cúpula: “Esto no es serio”

El mandato de cinco consejeros, entre ellos el presidente, expiró en septiembre. El Gobierno en funciones no podía impulsar las sustituciones, pero con la formación del nuevo Ejecutivo el proceso sigue sin arrancar.

El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada.

El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada. ep

Los cambios estaban previstos para el pasado septiembre. Era entonces cuando tocaba sustituir a la mitad de la cúpula de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Expiraba el mandato de seis años del presidente, la vicepresidenta y otros tres consejeros. En total cinco de los 10 miembros del consejo tenían que ser sustituidos sin posibilidad de renovar el cargo.

La situación de permanente interinidad en que se instaló el Gobierno durante meses, entre unas elecciones generales y otras, obligaba a aplazar el relevo sine díe, según marca la legislación que regula el funcionamiento del organismo. El cambio en la cúpula del supervisor no podía producirse hasta que hubiera un nuevo Ejecutivo.

Pero ahora que lo hay no se ha producido ningún movimiento para impulsar la sustitución de la mitad del pleno de la CNMC y la falta de sintonía entre el presidente de Pedro Sánchez y el líder del PP, Pablo Casado, para afrontar consensos de este tipo para renovar la dirección de reguladores -como se demostró en su reunión de Moncloa de esta semana- aleja la posibilidad de un relevo rápido.

Un inmovilismo que está empezando a causar impaciencia en el seno de la propia CNMC. “Esto no es serio”, señalan una fuente de alto rango ligada al regulador. “Los plazos están para cumplirse y más en el caso de un regulador. La mitad del pleno van a cumplir seis meses con el mandato expirado y no se mueve nada”, apunta.

Un malestar que se está asentando entre los consejeros y los altos cargos de la CNMC, según varias fuentes conocedoras del los movimientos intestinos del organismo, que consideran que esta situación puede castigar la imagen del regulador y cuestionar su autoridad.

Es el Ministerio de Economía el que tiene que proponer formalmente los candidatos a entrar en la cúpula de la CNMC, pero no podía hacerlo en los meses en que estuvo en funciones. Posteriormente los candidatos pasan un examen del Congreso y finalmente el Ejecutivo los designa oficialmente. Un proceso que de momento no tiene fecha para arrancar.

El Gobierno ha cargado explícitamente contra la posición de bloqueo que achaca al PP de Pablo Casado para alcanzar consensos sobre la renovación de instituciones y organismos. Pero en el listado de prioridades que ha manejado públicamente el Gobierno se pone el foco en la necesidad de renovar el Consejo General del Poder Judicial, El Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas y el Defensor del Pueblo. Pero nunca entra en ese listado de urgencias la renovación de la CNMC.

El presidente José María Marín Quemada, la vicepresidenta María Fernández, y los consejeros Clotilde de la Higuera, Josep María Guinart y Benigno Valdés seguirán en sus puestos hasta que sean nombrados sus sustitutos. Si no hay nombramiento, no pueden abandonar la cúpula de la CNMC aunque haya expirado su mandato.

Además, los cinco consejeros se mantienen en su cargo con plenitud de funciones, sin considerarse que su capacidad de decisión esté mermada aunque haya expirado formalmente el plazo para el que fueron elegidos. Así lo refrendó en un informe la propia Abogacía del Estado hace dos años para abordar las funciones que podían asumir dos consejeros que prolongaron su cargo más allá del plazo oficial, según confirman a El Independiente fuentes conocedoras de la situación.

Un criterio en el que se apoyará la CNMC para despejar dudas sobre las licitud de las decisiones que podrá adoptar su cúpula a pesar de que la mitad de los miembros hayan agotado su mandato y sobre la legalidad de las resoluciones que adopte el organismo a partir de septiembre.

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