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Protestas del sector de la hostelería en Palma de Mallorca EFE

Economía | Pymes y Autónomos

La rebelión de los taberneros: "La gente se va a tirar a la calle"

10 meses después del inicio de la pandemia, los hosteleros se encuentran en una situación "desesperante y muy grave"

«Ruina y limitaciones por todos lados». Esta es una de las contundentes afirmaciones de José Luis Yzuel, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de España. Baleares, Galicia, Murcia, Valencia… las protestas de los hosteleros se extienden por toda España. Los propietarios de bares y restaurantes están hartos y su enfado no entiende ni de ideologías ni de partidos.

La crisis provocada por el coronavirus ha hecho de los hosteleros su víctima favorita. Lo que comenzó como un cierre temporal en marzo se prolongó durante meses. El verano fue una bombona de oxígeno para la restauración, pero se quedó en eso, en un respiro. Cuando los hosteleros vieron un rayo de esperanza que señalaba la recuperación económica, el aumento de contagios volvió a restringir su actividad.

Situación límite

«El sector está desactivado, con muchos daños y con la moral por los suelos», apuntan desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid (APEH), cuya presidente, María José Hernández, es además presidenta de la Confederación Hostelería y Turismo de Castilla y León. Jesús Jiménez, presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Murcia (HOSTEMUR), diagnostica también que los hosteleros están «al borde del precipicio».

No queremos propinas, sino ayudas reales

La sensación general entre los hosteleros es de «desastre total y cada minuto que pasa es peor», comenta Yzuel en conversación con El Independiente. Yzuel exige ayudas directas y no «propinas más mediáticas que efectivas». Alfredo Robledo, presidente de Restauración Mallorca, expresa la desesperación de los hosteleros baleares: «Estamos muertos y muy preocupados». Robledo cree que «la gente no puede más y a este paso se va a tirar a la calle».

Disgusto, insatisfacción o molestia son calificativos minúsculos para describir la realidad que vive la hostelería en España. Yzuel argumenta que «muchos empresarios de la restauración están ante un serio problema de supervivencia. Ningún sector puede aguantar una caída de más del 50% respecto al año anterior. Ya han cerrado un 20% de los grandes establecimientos». Esta cifra también la comentan desde APEH, que además añaden una nefasta previsión para el 2021: «Si todo sigue igual, el 50% de los establecimientos cerrará este año».

Medidas económicas

El grito de los hosteleros clama por «un plan de choque para la hostelería». Todas las fuentes consultadas coinciden en que es un «sinsentido» exigir a las empresas los pagos periódicos de impuestos al mismo tiempo que cierran o limitan duramente la actividad de sus locales. «Nosotros entendemos que la situación sanitaria es muy complicada, pero si no podemos trabajar que no nos pidan más gastos», zanja Robledo. Los hosteleros consideran que el Gobierno anuncia medidas muy mediáticas pero inútiles. «El plan de choque se ha convertido en un plan de no choque. Son medidas trampa porque son prácticamente inaccesibles», explica Yzuel.

El presidente de HOSTEMUR, Jiménez, ha tildado las medidas como una muestra «de cara a la galería y sin una idea clara para salvar al sector. Estamos en medio una disputa entre Gobierno central y autonómico, es una situación dramática». Jiménez manifiesta que «no hay ni plan ni esperanza. Nosotros luchamos por nuestras empresas y nuestros trabajadores mientras la Administración nos abandona y nos criminaliza».

Así no llegamos a verano

Desde APEH reclaman comprensión a la Junta de Castilla y León, para que en vistas de las restricciones que sólo permiten la apertura de terrazas, se otorguen ERTE por impedimento en vez de por limitación. Con esta medida los hosteleros castellanoleoneses ahorrarían una parte del pago correspondiente por la seguridad social de sus empleados. «La actitud de la Junta ha cambiado y estamos a la espera de ayudas que necesitamos recibir ya», concluyen fuentes de APEH.

Futuro de la hostelería

«Si seguimos así no llegamos a verano», afirma Robledo, que además se muestra preocupado por los negocios más tradicionales: «Los bares pequeños con tradición se perderán y con ellos parte de nuestro encanto turístico balear». El pronóstico mostrado por Yzuel habla de una gravedad extrema: «Hay empresas que desaparecerán sí o sí. Nosotros calculamos que la cifra rondará los 100.000 establecimientos y cada día que pasa empeora».

La pandemia ha castigado con dureza a los hosteleros de Castilla y León, según APEH se han perdido 21.000 trabajadores del sector en la región durante el 2020. Además, explican que «sin ayudas con enjundia irá a peor. Esto supone un bombazo a la línea de flotación económica de la comunidad».

El panorama es similar en toda España. Según HOSTEMUR, en Murcia han desaparecido unas 1.700 empresas hosteleras, que supone un 15% del sector. Antes del verano serán el 30% de los establecimientos, «con lo que supone para la capacidad económica de la región».

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