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El Gobierno no actualizará la previsión del gasto público hasta final de mes

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero durante una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero durante una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Ministros. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

El Ministerio de Asuntos Económicos ha comunicado este viernes su nueva previsión de crecimiento para España para 2021. Mientras que la última vez que realizó una estimación apuntó que el PIB crecería un 9,8% este año, gracias al impacto de los fondos europeos, y cifra que incluyó en los Presupuestos Generales del Estado, ahora apunta al 6,5%. Se trata de una rectificación histórica, ya que nunca antes había variado 3,3 puntos el dato de PIB.

Pero la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, no ha actualizado la previsión del Ejecutivo del déficit público ni de techo de gasto, ni tampoco ha comunicado cuál será el impacto del enorme tijeretazo al gasto público. Cabe destacar que esos datos dependen del Ministerio de Hacienda. Ante las preguntas formuladas por El Independiente al departamento que dirige María Jesús Montero, del que también dependen los Presupuestos Generales del Estado, han apuntado que esos datos no se darán a conocer hasta final de mes, cuando la ministra presente el plan de estabilidad.

La variación no es baladí porque cada punto de PIB equivale a algo más de 11.000 millones de euros (tomando como referencia que en 2020 la cifra de PIB fue de 1.121.698 millones de euros), y cada punto que España deje de crecer impacta en los ingresos y en los gastos del Estado, y, por tanto, en el déficit. En consecuencia, la desviación en las cuentas públicas de 3,3 puntos de PIB con respecto a lo inicialmente planteado podría disparar el déficit frente a la tasa de referencia del 7,7% para 2021, la última que comunicó el Estado.

La brecha entre lo proyectado en octubre y la rectificación de este viernes se veía venir. Este martes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) cifró el crecimiento de España en 2021 en el 6,4%, en línea con otros organismos que recientemente han publicado cifras similares, como el Banco de España, que hablaba de un 6%la OCDE, de un 5,7%; BBVA Research, un 5,5%; Caixabank Research, un 6% y Funcas, un 5,8%.

También esta semana la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) empeoró su previsión de crecimiento de PIB para 2021, hasta un 6,6%, frente al 8,2% que estimó en octubre. Todas las previsiones citadas quedaban muy lejos del 9,8% del Gobierno y de los Presupuestos.

Calviño explicó este viernes que la recuperación se ha retrasado un trimestre por el impacto de la tercera ola de Covid en el país y en sus socios europeos, así como que también (aunque en menor medida) ha afectado la borrasca Filomena. A la vez, mantuvo que sus previsiones «siempre» se caracterizaron «por la moderación y la cautela» y que «siempre se han basado en la información disponible».

Sin embargo, ya es vox pópuli en el sector que la ministra nunca creyó en la previsión del 9,8%, un dato tan distinto del consenso, pero defendido por el Ministerio de Hacienda e incluido en las cuentas públicas. Calviño ni siquiera llegó a incluir la cifra en su presentación ante los medios del cuadro macro en octubre (ni apareció después en las diapositivas compartidas con los medios), e insistió en el 7,2%, al alternativa de crecimiento de PIB que se proporcionó si no se tenía en cuenta el impacto de los fondos europeos.

Las reglas fiscales comunitarias

Bruselas suspendió el pasado año las reglas fiscales comunitarias que establecen límites al déficit y la deuda públicos de los países, pero no seguirá haciéndolo eternamente. Aun no está claro si continuará haciéndolo en 2022, buscando que los gobiernos puedan seguir adoptando medidas de estímulo que impulsen sus economías y compensen el impacto de la pandemia, o si por el contrario sí volverá a controlar, decisión que previsiblemente se tomará en junio, en base a cómo haya evolucionado la economía.

En teoría, la Comisión Europea estima que habría que mantener activada la «cláusula general de escape» del Pacto de Estabilidad y Crecimiento hasta que la economía del bloque recupere sus nivel previo a la pandemia.

Según apuntó Calviño este viernes, por ahora el Gobierno estima que la economía española no recuperará niveles anteriores a la crisis hasta «finales de 2022» y que en 2024 se logrará la fase de crecimiento en la que se encontraba el país antes de la pandemia, pero la Unión Europea podría reactivarse antes y así, obligar a España a cumplir aun encontrándose con un déficit y una deuda desbordantes.

Plan de estabilidad

El plan de estabilidad es el documento en el que quedarán reflejadas todas las cifras que evitó compartir este viernes Calviño, y que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentará a finales de mes, antes de enviarlo a Bruselas (tiene que hacerlo antes del 30 de abril), como dicho departamento ha confirmado a este medio.

Dicho plan incluye las previsiones de ingresos fiscales y de gastos, y se trata de uno de los primeros documentos que el pasado año estimó el impacto del Covid en el gasto público español, así como lo que el país iba a dejar de ingresar por IVA, por IRPF y por impuestos especiales, entre otros, a consecuencia de la pandemia.

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