Economía

La rebaja del IVA en la luz sólo frena un punto el incremento de la inflación

Sin la bonificación del Gobierno, el IPC de junio se habría disparado un 11,1% en lugar de un 10,2%, según el INE.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, en una sesión de control en el Congreso.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, en una sesión de control en el Congreso. Eduardo Parra / Europa Press

La medida estrella del Gobierno para controlar la subida de los precios, es decir, la rebaja del IVA de la luz que ya ha costado más de 12.000 millones en un año al Ejecutivo, solo ha logrado frenar la inflación de junio un punto. Es un dato que proporciona el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que se utiliza para comparar de forma más fiable cuánto han variado los precios mes a mes, sin tener en cuenta el efecto de reformas impositivas.

Así, de no ser por esta rebaja fiscal, los precios en junio habrían subido un 11,1% frente al 10,2% que se han incrementado, siempre comparando con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, desde el INE no calculan cuánto más habría aumentado el dato de inflación sin el tope del gas o sin la bonificación del Gobierno a los combustibles, que llevan en vigor desde este junio y desde mayo, respectivamente, pero formalmente no son rebajas impositivas.

Ante esa falta de información, es imposible determinar si Pedro Sánchez lleva razón cuando dice que los precios estarían muy por encima de no ser por las decisiones que ha tomado Moncloa. Entre las medidas que el presidente anunció este martes durante el debate sobre el estado de la nación ninguna iba orientada a contener la inflación, sino más bien a aminorar el impacto que esta está teniendo en los bolsillos de los más vulnerables -como los abonos de tren gratuitos o las becas complementarias para estudiantes-.

En junio del año pasado, el Gobierno decidió rebajar el IVA de la luz del 21% al 10%, siendo esta la principal medida que ha tomado para intentar rebajar la escalada de los precios. Pero no es suficiente, puesto que la inflación cada mes se está trasladando más al resto de productos que nada tienen que ver con la energía, como muestra el dato de la inflación subyacente -indicador de precios que excluye el precio de la energía y los alimentos por considerarlos los más volátiles-, que este junio se ha disparado un 5,5%, su mayor incremento registrado desde 1993.

Desde principios de julio, el Gobierno vuelve a rebajar el IVA de la luz del 10 al 5% hasta finales de diciembre. Hay que tener en cuenta que ambas decisiones repercuten directamente en el IPC puesto que si el ciudadano paga menos por la electricidad, el índice lo incluye como parte de su cálculo, como también sucede con el descuento de 20 céntimos por litro de combustible o con la futura rebaja de los abonos del transporte público.

Los sindicatos creen que los beneficios empresariales son los responsables de la inflación

Para los sindicatos, los responsables de gran parte del alza de los precios son las empresas, y creen que el Gobierno debería monitorizar y regular sus movimientos. «Los beneficios empresariales son casi los únicos responsables del alza de los precios desde finales del año pasado», mantiene CCOO en un estudio publicado este martes.

Mientras que el Gobierno insiste en que los agentes sociales deben llegar a un pacto de rentas que limite cuánto pueden subir los sueldos -elemento que, en teoría, contribuye a crear más inflación- en el sindicato recuerdan que los salarios prácticamente no se están incrementando: han crecido un 2,4% en lo que va de año. Sin embargo, los indicadores del INE sí son claros a la hora de revelar que la energía ya no es la única causante de la inflación, sino que el resto de bienes también está encareciéndose.

¿A qué se debe? Las organizaciones sindicales insisten en que las empresas españolas están disparando sus beneficios gracias a que están aumentando los precios de los bienes y servicios que ofrecen más de lo que lo están subiendo los costes a los que tienen que hacer frente.

CCOO es claro y señala directamente a las empresas energéticas, asegurando que sus márgenes de beneficio han aumentado un 60,4% en el último año, frente al 46,5% de la eurozona, y a las financieras, cuyo margen de beneficios por servicio financiero prestado ha subido un 25,7% en el último año, mientras que en la eurozona se ha recortado un 0,6%.

Según el sindicato, el sector manufacturero también ha elevado sus márgenes, un 7,4% en el último año, y la agricultura también lo ha hecho al estar «basada sobre todo en las malas condiciones de trabajo y la precariedad laboral», mientras que comercio, transportes y hostelería ya habrían recuperado sus márgenes de beneficio tras el recorte sufrido en la pandemia. Además, la organización sindical mantiene que la hostelería habría subido sus precios un 45,4% por encima de los de hace un año.

Como solución, CCOO propone que el Gobierno establezca precios máximos sobre bienes y servicios básicos, revisables cuatrimestralmente, para así «corregir el aprovechamiento que algunas empresas están haciendo de la actual coyuntura de incertidumbre». «Estos precios máximos deben garantizar la sostenibilidad económica en el medio plazo de las empresas que los apliquen y un margen de beneficio razonable», exponen.

Por último, el sindicato recuerda que la fijación de precios máximos por parte del Estado no es una novedad, que «se ha ejercido históricamente en el pasado» con los precios de la energía, el transporte y la telefonía, hasta la liberalización de estos sectores. Así, debe introducir «sanciones suficientes para quienes incumplan la regulación y la advertencia de riesgo de expropiación si se produce desabastecimiento». Hoy por hoy, Calviño ha comunicado que el Gobierno ve «esencial» contener los beneficios de las empresas y los salarios, pero no ha dado pistas a los agentes sociales sobre cómo planea hacerlo.

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