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Las vacaciones de verano se salvan del efecto en los bolsillos de la inflación y la subida de tipos

Los datos de Destinia reflejan tarifas un 11% más caras que en 2022 por persona y noche. Los viajeros reservan con mayor anticipación y contratan más paquetes con 'todo incluido'

Cientos de personas en la playa del Postiguet, en Alicante, donde las temperaturas rozan los 30 grados. EFE/ Manuel Lorenzo

El efecto en los bolsillos de la subida de los tipos de interés y la inflación no tendrá un gran impacto en las vacaciones de verano. Las ganas de viajar siguen fuertes y se sitúan por delante de otras muchas preferencias de los españoles. Pese al incremento de los precios de los alojamientos, nadie quiere renunciar a salir de viaje.

Las reservas para la temporada estival del portal especializado Destinia están en estos momentos un 42% por encima de las del año pasado por estas fechas. Eso sí, hay que contar con que tras el auge que tuvieron las reservas de última hora con la pandemia, los viajeros están volviendo a programar sus vacaciones con mayor antelación precisamente para encontrar precios más económicos. "En junio del año pasado se reservó mucho más de último minuto", explica Ricardo Fernández, director general de la plataforma.

La confianza para este 2023 es volver a hacer un año de récord, aunque desde el portal de viajes sí miran con cautela lo que pueda pasar a partir del mes de septiembre. "En las familias españolas el aumento de los tipos se ha empezado a notar ahora pero mucha gente ya había reservado las vacaciones", dice. El 10% de sus clientes con reservas para el puente de mayo ya había seleccionado destino para verano. "Quizás en septiembre las familias sí tengan que empezar a ajustar el gasto y se note en el consumo", concede.

Pero, de momento, "la demanda se ha comportado fenomenal en todos los sitios". "El aumento de los tipos de interés todavía no se ha notado en el ahorro de las personas y la gente sigue reservando", abunda Fernández. La bolsa de ahorro que se construyó con la pandemia parece no haber desaparecido y, a nivel macroeconómico, no está habiendo una pérdida de puestos de trabajo, lo que es un factor clave para que se mantenga el consumo durante los próximos meses. Para 2023, a nivel de PIB turístico mundial se confía en hacer "el mejor de la historia".

Sobre los precios, recuerda que en 2022 ya estaba el precio medio por noche y por persona y noche entre un 20 y un 25% por encima de lo que había antes de la pandemia. Todo marcado por el incremento de los costes de suministros. Ahora, con la mayor anticipación de las reservas, estos incrementos se moderan.

Antes del puente de mayo, los precios medios por persona y noche estaban solo un 5% por encima de 2022 y se ha cerrado un 12% por encima. Para verano, los datos de Destinia reflejan tarifas un 11% más caras que en 2022, aunque "es probable que acabemos en un 15-16% cuando nos acerquemos a verano y no creemos que pueda irse mucho más arriba porque en algún momento el consumidor tampoco podrá soportarlo", abunda.

Eso sí, Fernández desvela que han crecido sustancialmente en destinos muy vacacionales la modalidad de pensión completa y todo incluido, con la que los viajeros intentan tener controlada la subida del precio de los alimentos. "La gente se siente más cómoda con la certeza de tener todo su consumo en destino cubierto", explica sobre un formato más típico de otras latitudes como los hoteles del Caribe. Eso sí, la estancia media para verano actualmente es de 5,6 noches cuando en 2022 era de 6 noches en las reservas a estas alturas del año (-9%).

En cuanto a la demanda por destinos, parece que este verano volverán a triunfar entre los españoles los grandes clásicos de sol y playa como Salou, Benidorm, Lloret de Mar, Fuengirola, Peñíscola, Roquetas de Mar, Mojácar o Torremolinos. Para los extranjeros, triunfan más Madrid y Barcelona, o islas como Palma de Mallorca e Ibiza. De momento, los destinos con más reservas para este verano en Destinia son Mallorca, Tenerife, Gran Canaria, Tarragona y Barcelona.

En cuanto a los destinos preferidos para los viajeros españoles, el norte de África sigue mostrado fuerza. Países como Egipto, que ya triunfaron el año pasado, vuelven a repetir, así como Marruecos o Turquía. En cuanto al largo radio, sigue despuntando la República Dominicana, el Caribe mexicano y Cuba. Junto a las grandes capitales europeas, se introducen como novedad destinos como Albania, que empieza a tener buena planta alojativa y conectividad. En el largo radio, desde Destinia aseguran estar viendo una vuelta de los viajeros españoles a países como Tailandia o Indonesia que estaban en auge antes de la pandemia, aunque siguen mostrando problemas de conectividad con Europa.

Desde las empresas turísticas no quitan ojo, eso sí, al posible impacto que tenga en la demanda el precio de los vuelos, no tanto en el mercado europeo como en el largo radio. Y también preocupa el impacto de la inflación en los turistas británicos, el principal mercado emisor para España. "Podría ocurrir que en verano no se note, pero en septiembre se pare algo el consumo porque la gente decida a final de año ser más prudente", avanza Fernández.

Nuevo año de récord en ventas

El gasto en viajes ha subido puestos dentro de las preferencias de consumo de los clientes y eso hace que a nivel empresarial, desde Destinia tengan la confianza en poder cumplir sus planes de negocio para 2023. "Ahora es más relevante viajar de lo que era antes y hacerlo más de una vez. Todos hemos decidido a no renunciar a viajar", explica Fernández.

La compañía logró el año pasado el mejor dato de ventas de su historia con 190 millones. El objetivo de este año son 220 millones y creen posible conseguir su objetivo y batir un nuevo récord pese a las incógnitas que pesan sobre le último trimestre. Con 230 empleados, el 38% de su facturación procede de España, seguido de Estados Unidos, Francia y Portugal.

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