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La morosidad no llega: sólo el 4% del crédito a turismo y hostelería se deja de pagar

Los bancos aumentan en 2020 la financiación concedida a los sectores más afectados por la pandemia

Aviones de la aerolínea alemana Lufthansa.

Aviones de la aerolínea alemana Lufthansa. ep

A pesar del golpe económico que ha traído la pandemia, la morosidad no solo no está creciendo sino que se encuentra en mínimos desde hace una década. Las medidas puestas en marcha por el gobierno para evitar la sangría de las empresas vinculadas a los sectores más afectados por la pandemia están atrasando la llegada de la oleada de impagos sobre la banca, lo que está provocando que la morosidad de estos sectores aún esté en niveles muy bajos.

Concretamente, menos del 4% del crédito concedido por los grandes bancos a las empresas del sector turístico (hoteleras y transporte) y la hostelería es ya dudoso o moroso, según revela el ejercicio de transparencia de este otoño de la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

De acuerdo con este análisis, las seis mayores entidades del país aumentaron a lo largo del primer semestre del año su exposición a estos sectores, los más afectados por la pandemia, que son también los que más financiación necesitan.

Las entidades con mayor exposición a estos sectores son Bankia (15,8%), CaixaBank (15,5%) y Sabadell (15,5%), en las que más de un 15% del crédito total concedido a empresas no financieras ha ido a parar a las del sector turístico y la hostelería.

Estas tres entidades ya lideraban la lista al cierre de 2019, aunque de los datos revelados en el último ejercicio de transparencia de la EBA se desprende que esta financiación ha cogido peso sobre el total concedido a todas las empresas. Por detrás, Bankinter (12,6%), BBVA (10,8%) y Santander (10,24%) tienen una exposición similar a las actividades más castigadas por la pandemia, pero más baja.

En total, los seis mayores bancos del país tienen concedido crédito por unos 88.415 millones de euros a las empresas turísticas, hosteleras y de transporte, lo que supone un 16,2% más que al cierre de 2019. Un aumento lógico teniendo en cuenta el fuerte impacto que ha tenido la crisis sobre las empresas de estos sectores, especialmente la hostelería, en la que gran parte de las empresas son pequeñas y medianas y, por tanto, tienen menor margen para afrontar las dificultades financieras.

De ese total, solamente un 4% está categorizado bajo las etiquetas de dudosos o, directamente, morosos, un dato que revela con claridad que los impagos no han llegado con fuerza aún, ni siquiera en el caso de los sectores peor parados en esta crisis.

En el conjunto de todo el sector empresarial y los hogares, los últimos datos del Banco de España revelan que la morosidad se halla en mínimos desde 2009, en el 4,6%, un dato que se explica por las medidas de contención aprobadas por el gobierno, entre otros factores.

Los créditos concedidos con aval del Instituto de Crédito Oficial, por ejemplo, tienen desde su creación un periodo de carencia (plazo en el que las empresas no están obligadas a hacer frente al pago del crédito) de un año que, de hecho, se acaba de ampliar a dos para echar un cable a las empresas peor paradas.

Preparados para 2021

Esto no significa que la banca no tenga que enfrentarse a un fuerte volumen de impagos, pero el verdadero impacto llegará en los próximos meses. Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, sin ir más lejos, ya advirtió hace algunas semanas que los actuales niveles de morosidad son un «espejismo» y que 2021 será un año duro, «mucho peor» que 2020.

Es por eso que los bancos llevan meses preparándose frente a los impagos que traerán los restos del naufragio de la pandemia. Aunque por el momento no hay muchas estimaciones oficiales sobre el nivel que podrá alcanzar la mora en los próximos meses, en el sector se asume que será muy relevante habida cuenta de que el desempleo podría alcanzar el 22% el próximo año, como prevé el Banco de España.

Los bancos están dotando provisiones millonarias, es decir, guardando altos importes para hacer frente a esta oleada de morosos. Sin embargo, en el tercer trimestre frenaron esta dotación, como contó El Independiente, y el Banco de España ya les ha llamado la atención en público por ello.

«En el tercer trimestre se ha relajado considerablemente el importe de dichas dotaciones, lo que no parece muy prudente en las actuales circunstancias», criticó Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, hace un mes.

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