«Si el sistema sanitario tiene que afrontar una tercera oleada de Covid-19 en las condiciones actuales tenemos el riesgo de que el sistema se desborde más que en la primera oleada». El director del Servicio Catalán de la Salud, Adriá Comella, ha sido tajante hoy al advertir del riesgo de una recaída tras las fiestas navideñas si no se observan las medidas de protección y se cumplen las restricciones durante el proceso de «reapertura» decretado por la Generalitat.

Comella ha destacado que Cataluña sigue teniendo más de 500 ingresados en camas de UCI, pese a que lleva dos semanas mejorando los datos de contagio. Y ha explicado que «desde que se toman las medidas» de restricción de actividad para frenar la expansión del virus «hasta que hacen efecto acumulamos 500 ingresos en UCI» porque se producen una media de entre 30 y 50 ingresos diarios en cuidados intensivos.

En otras palabras, una tercera oleada, con la actual situación de ingresados y tensión en el sistema sanitario provocaría el colapso del sistema sanitario, mucho más tensionado ahora que al principio de la primera y segunda oleada.

UCI saturadas

La desescalada de esta segunda oleada «empieza en condiciones muy diferentes» ha destacado Comella. El 23 junio había 60 enfermos covid en cuidadnos intensivos en Cataluña, ahora se ha empezado la desescalada con 509, ha explicado para advertir que esta desescalada «no tiene nada que ver desde punto de vista de la presión asistencial sobre el recurso más importante» para luchar contra la Covid que son las camas de UCI.

«Si hubiera una tercera ola el impacto asistencial sería mucho más alto, tendríamos que volver a restricciones, por eso tenemos que ser más cuidadosos que nunca, el plan de reapertura es el momento de ser muy cuidadosos con la oportunidad que nos estamos dando» ha añadido la consellera de Salud, Alba Vergés.

«Hoy tenemos 50 muertos diarios por Covid», ha recordado Comella. «No podemos banalizarla, es un volumen de mortalidad elevado para enfermedad infecciosa».

Sin acuerdo sobre Navidad

En este contexto, Vergés ha asegurado que no hay acuerdo ni una posición definitiva sobre las restricciones en Navidades tras la reunión del Consejo Interterritorial de este miércoles, en la que el Gobierno quería pactar unas condiciones comunes.

La consellera ha asegurado que «no se debatió sobre el documento filtrado» y ha apuntado que «lo más relevante no son las recomendaciones del Estado sobre cómo vivir la Navidad sino que entre todas las administraciones hagan todo lo posible para ayudar a la gestión de la epidemia». Y en este sentido, ha recriminado la falta de ayudas directas del Gobierno a los sectores afectados. «Más vale no hablar tanto y responder a la sociedad con las medidas de apoyo que tocan».

Vergés ha sido tajante a la hora de dejar claro que no habrá avances en próximas fases de desescalada si no siguen mejorando los datos, tanto de presión hospitalaria como de velocidad de contagios, que ha dejado de caer en Cataluña. «Hay que mantener la Rt por debajo de 1 y tener menos ingresos, si la Rt está entre 0,9-1 nos mantendremos en la fase anterior, y si es mayor no podremos avanzar ni quedarnos en el tramo en el que estamos».

Respecto al puente de la Constitución, el director de Protección Civil ha sido muy escéptico sobre la posibilidad de suspender el confinamiento municipal. Sergi Delgado ha recordado que «llevamos cuatro días de desescalada, todavía no sabemos los efectos» para saber si se podrá avanzar o no a la siguiente fase, que se cumple ese fin de semana.

El conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha reconocido, sin embargo, que a partir del lunes y martes ya no habrá confinamiento municipal, limitado a los fines de semana, por lo que los catalanes podrían moverse esos dos días por toda la comunidad.