España

Malestar en sectores del PP catalán por el fichaje de Parera: "Hace la campaña a Vox"

La dirección nacional del PP promueve y avala estos movimientos como parte de la estrategia de recomposición del centro-derecha

El cabeza de lista del PP en Cataluña, Alejandro Fernández, el día de la presentación de Eva Parera EFE

No cabe duda de que el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, ha conseguido que su partido vuelva al centro del debate político en esta precampaña para las elecciones autonómicas y no lo tenía nada fácil. Lo ha conseguido con tres sorpresivas incorporaciones que han sido recibidas con mejor o peor talante según los casos. Especialmente cuestionable ha sido el de Eva Parera, antigua ex convergente y actual mano derecha de Manuel Valls en el ayuntamiento de Barcelona.

En el PP catalán no todos están entusiasmados con una persona que «ha pasado por dos formaciones políticas, no aporta nada y deja mal a la gente del partido en Cataluña. Somos pocos pero tenemos nuestra dignidad», dicen en conversación con El Independiente. La principal dificultad que le ven a la que será número tres de la candidatura encabezada por Fernández es su pasado como defensora de un referéndum de autodeterminación de Cataluña. Por eso creen que «le estamos regalando la campaña a Vox».

Del «españolismo» de Álvarez de Toledo «a la Parera»

Escogen la palabra «desconcierto» para definir el estado de ánimo interno y sostienen esta percepción en que «hemos pasado de la esencia del españolismo que representa Cayetana Álvarez de Toledo a la Parera», en alusión a la ex portavoz parlamentaria del PP, que encabezó en las generales la lista pro Barcelona.

Lo cierto es que Parera, que fue en tiempos senadora de CiU, renegó de ese posicionamiento hasta acabar confluyendo con la plataforma de Manuel Valls en las listas al ayuntamiento de Barcelona, lo que no le hace nada sospechosa de soberanista. Pero tanto Vox como Ciudadanos recuerdan en bucle ese pasado nacionalista y sus palabras en el Senado cuando defendía que se «escuche a los ciudadanos» en un referéndum independentista.

Ese pasado, unido a un puesto de privilegio en la lista electoral, se ha convertido en un sapo difícil de tragar para algunos, los mismos que califican de «surrealista» que dos fichajes ocupen puestos de privilegio en la candidatura por Barcelona, cuando lo previsible es que por esta circunscripción se consigan, en el mejor de los casos, cinco o seis diputados autonómicos. «Si fuéramos a sacar 25 escaños, no pasa nada porque vayan dos independientes en posiciones de salida, pero no es el caso», aducen.

En la dirección regional del partido replican a estas acusaciones recordando que a Parera no se la ficha por catalanista, sino como consecuencia del acuerdo alcanzado con la plataforma de Manuel Valls para concurrir a las elecciones autonómicas. Ello implica, además, unidad de acción de los dos grupos políticos en el ayuntamiento de Barcelona.

En ese sentido, recuerdan que hace año y medio, «la pregunta era si nosotros nos íbamos a integrar en la lista municipal de Valls y somos ahora nosotros los que los captamos a ellos». Además, se preguntan si es posible «ganar al independentismo sin sumar a gente que viene de esas filas» de las que hoy reniega.

Los mismos críticos entienden el fichaje de la ex dirigente de Ciudadanos Lorena Roldán, pero más en clave nacional que catalana, por lo que puede suponer de asimilación de un partido que ha vivido fugas constantes en los últimos meses tras el giro estratégico impuesto por Inés Arrimadas. Porque con Roldán tampoco son muy magnánimos que se diga. «Aporta cero votos y cero prestigio», dicen. Pero de igual modo que hasta hace poco se hablaba de listas catalanas conjuntas con el PP, encabezadas por Carlos Carrizosa, Génova vuelve a su plan original de la unión del centro-derecha por absorción bajo las siglas populares.

La tercera incorporación ha sido la del ex presidente de Fomento Gay de Montellà que cerrará la lista barcelonesa. Los críticos avalan este fichaje por su «simbolismo» sin que se haya generado «ningún problema».

La dirección nacional del PP promueve y avala estos movimientos como parte de la estrategia de recomposición del centro-derecha sin el cual es imposible, dicen, derrotar a Pedro Sánchez. Por lo pronto, Casado se está volcando en la precampaña de Fernández, a falta de confirmarse si, finalmente, habrá elecciones el 14 de febrero. Este jueves acudió a Lérida para visitar las instalaciones de comercial Aleca, empresa dedicada a semillas y productos fitosaniarios.

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