Pere Aragonès y Ada Colau han forzado finalmente este miércoles su encuentro con el rey Felipe VI, al que previamente habían plantado y no habían saludado a su llegada al acto del Círculo de Economía en el que intervendrá esta noche durante la cena oficial. El monarca sí fue recibido en primera instancia por la plana mayor del PSC, del Círculo de Economía y por Pablo Casado, también presente en el evento.

Aragonès, Colau y Laura Vilagrà, consejera de presidencia, se encontraban en el hotel pero evitaron participar en la recepción oficial del rey. Posteriormente sí se encontraron con él al salir a la terraza del hotel, donde el monarca les presentó al presidente de Corea del Sur, Moon Jae In. De este modo, tanto el president como la alcaldesa han evitado participar en el acto protocolario de recepción a los dos jefes de Estado, pero han conseguido ser presentados al presidente coreano.

Vilagrà será la única representante de la Generalitat en la cena inaugural de las jornadas del Círculo. Aragonès tampoco ha querido participar en la foto de familia, en la que sí ha posado Colau. El nuevo presidente catalán mantiene así la dinámica de su predecesor, Quim Torra, quien ya evitó participar en saludos protocolarios al Rey en actos como la cena inaugural del Mobile World Congress.

En su intervención, Felipe VI ha evitado cualquier referencia a la situación política en Cataluña. El Rey ha elogiado la relación entre España y Corea y el creciente intercambio económico entre ambos países. Ha agradecido la invitación del Círculo y a su presidente, Javier Faus, por su «defensa decidida del papel que deben ejercer Barcelona y Cataluña en toda España y el resto de Europa».

El presidente del Círculo, Javier Faus, ha agradecido el apoyo a las jornadas «de la máxima autoridad del Estado». Previamente, Faus ha reclamado a Aragonès, en la inauguración formal de las jornadas «encauzar el conflicto político de encaje de Cataluña en España, un conflicto que tensiona la sociedad catalana».

Faus ha advertido que ese diálogo «exige gestos de ida y vuelta que superen el conflicto para un futuro en común dentro del que nos reconozcamos en nuestra diversidad». Una apelación a los gestos que no ha hecho mella en Aragonès.

Aún así, en su intervención en la apertura de la XXXVI Reunión del Círculo Aragonès se ha comprometido al diálogo «a fondo» con la Declaración de Pedralbes como punto de partida. Ante un empresariado que le ha exigido estabilidad política y menos presión fiscal para recuperar el pulso económico, Aragonès se ha estrenado como presidente de la Generalitat ante el Círculo de Economía, la principal cita del calendario económico catalán, con un discurso más conciliador que el exhibido en el Parlament.

«Queremos una solución que pueda ser ratificada por ciudadanía de Cataluña» ha asegurado obviando la palabra referéndum. Sí ha reiterado su voluntad de defender la amnistía y la autodeterminación en la mesa de diálogo, «el estado tiene que presentar la suya y a partir de aquí debatir y avanzar» en un proceso «extremadamente complicado» que requerirá pasos adelante.

Indultos y Pedralbes

«Si se producen pasos adelante en la próxima semana será la señal de que se puede hacer camino» ha añadido Aragonès en una clara referencia a la inminente aprobación de los indultos a los condenados por el 1-O, que el Gobierno ha situado en las próximas dos semanas. «Las distancias existen» ha apuntado el president, «pero también toda voluntad de gestionar de forma diferente el conflicto político con el Estado y avanzar hacia solución».

En este contexto, Aragonès ha reclamado «coger la Declaración de Pedralbes» como punto de partida para «empezar a caminar». «En los próximos días veremos si se constata que ésta es también la voluntad del Gobierno» ha insistido, en una intervención en la que no ha hecho mención a la presencia del Rey en Barcelona.

Sí lo ha hecho el presidente del Círculo quien ha agradecido la presencia de Felipe VI y la decisión de trasladar a Barcelona la agenda de Estado con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae In. Faus ha reclamado además a Aragonès una rebaja en la fiscalidad catalana para favorecer la salida de la crisis derivada de la pandemia. Petición que el presidente catalán ha desestimado.

Primer examen de Aragonès

La XXXVI Reunión del Círculo de Economía se ha convertido en fecha clave para Aragonès. Primera intervención ante el mundo económico y primer encuentro con Felipe VI. De hecho, la presencia del Rey ha enturbiado esa presentación del Aragonès president ante el empresariado, por el sainete vivido por la presencia del Govern en la cena de estado que preside Felipe VI con el presidente de Corea, Moon Jae In, como invitado de honor.

Pocas horas antes, en el Parlament, la CUP ha dado la medida de hasta qué punto acudía condicionado Aragonès, no sólo por el precedente de Quim Torra, sino también por sus socios actuales. Carles Riera ha advertido al president que «No se puede defender la amnistía y la autodeterminación y sentarse en la mesa con el Rey».

«No se puede romper con el régimen y dar estabilidad al estado» ha añadido el dirigente de la CUP en referencia al entendimiento entre ERC y el Gobierno de Pedro Sánchez. «Nosotros tenemos claro de qué lado estamos, ustedes con estas malas amistades y complicidades se están equivocando de bando».