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Podemos se niega a un acuerdo con Errejón que Yolanda Díaz no descarta

En el entorno de la vicepresidenta segunda replican que ,"en política, lo que no se ve es lo que se abre camino".

Yolanda Díaz, en la Fiesta del PCE.

Yolanda Díaz, en la Fiesta del PCE. EP

Podemos cree que “lo que es imposible es imposible y no va a pasar”. Así se manifiestan respecto a la posibilidad de un frente amplio de todas las formaciones políticas a la izquierda del PSOE que incluya bajo la misma candidatura a Podemos y Más País. Para lo morados esa conjunción es un imposible, demasiadas heridas, incluso de índole personal. Pero la vicepresidenta segunda y futura candidata  la presidencia del Gobierno, Yolanda Díaz, no tiene, a diferencia de Pablo Iglesias, cuitas con el antiguo cofundador de Podemos y aspira a un frente amplio a la izquierda del PSOE para no fragmentar más el voto.

Y en la misma medida en que Podemos cree en la imposibilidad de esa alianza, en el entorno de también ministra de Trabajo replican que ,»en política, lo que no se ve es lo que se abre camino». El asunto, en todo caso, no se ha debatido entre Podemos y la futura candidata.

Ese es un asunto que inquieta a los morados. Comparten la necesidad de abrirse a otras fuerzas políticas de la izquierda “pero tampoco quedan tantas”, matizan. A lo sumo, Compromís, que acudió a las últimas elecciones de la mano de Más País “y pasó de tres diputados a uno”. Destacan, en este sentido, la existencia de discrepancias internas entre el portavoz valenciano en el Congreso, Joan Baldoví, y la vicepresidenta del ejecutivo regional, Mónica Oltra, que se ha dejado ver encantada junto a la ministra de Trabajo.

Oltra y Colau ¿para las generales?

Incluso se apunta a que Oltra podría estar acariciando la idea de presentarse a las generales por alguna de las circunscripciones valencianas, rumor que se extiende a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, si los resultados de las municipales del cuarto domingo de mayo de 2023 le impiden repetir como primera edil de la ciudad condal. También se vienen acumulando en los últimos tiempos muchas estampas de Díaz y Colau, «que la invita a Barcelona con frecuencia» destacan fuentes de su entorno. Acaso vea la catalana en la vicepresidenta segunda una manera de afianzar su propia imagen, bastante maltrecha.

Sin embargo, Podemos se apresura a recordar que los Comunes “ya están con nosotros. No hay que atraerlos”, pero eso no ha impedido que Colau e Iglesias hayan protagonizado pocas veces enfrentamientos más o menos soterrados.

Por otro lado, las mareas gallegas “ya no existen”, subrayan los morados, y aunque la marca Equo también se sumó a la filas errejonistas, no lo hizo su cabeza más visible, el diputado Juancho López de Uralde. Éste mantuvo la alianza con Podemos para pasar a fundar el pasado mes de junio un nuevo partido ecologista, Alianza Verde, en un intento porque Más País no les arrebate esa bandera siguiendo el modelo de los verdes alemanes. En Unidas Podemos no creen que por ese lado vayan a tener ninguna fuga de votos.

¿Y qué pasa con la andaluza Teresa Rodríguez? Ese es otro tema muy delicado para los morados, pero también para la propia candidatura de Díaz. Uno de los motivos por los que la fundadora de Adelante Andalucía rompió por Iglesias fue por el pacto de coalición con el PSOE y eso es algo a lo que no va a renunciar la gallega. Pero es una comunidad que sienta a muchos diputados nacionales en el Congreso de los Diputados, nada menos que 61, por lo que es territorio prioritario.

Andalucía es un hueso duro de roer pero aporta muchos diputados al Congreso

En todo caso, a Teresa Rodríguez le pueden mover los mismos objetivos que a Errejón, esto es, sumarse a una plataforma amplia de izquierdas encabezada por Yolanda Díaz, como adelantó El Independiente, pero orillando a los morados para que dejen de ser la fuerza política motor de Unidas Podemos. Su idea pasa más por la de una OPA que una UTE, esto es, una Unión Temporal de Empresas, muy habitual en los grandes proyectos de construcción.

Podemos confía en que tanto Errejón como Rodríguez hagan oídos sordos a los cantos de sirena de Díaz, ahora centrada en intercambiar impresiones con colectivos de toda índole que «construyan país».

De hecho, los de Errejón ya dieron «calabazas» a Unidas Podemos cuando Iglesias ofreció a Mónica García ir en una única candidatura, encabezada por él, a las elecciones autonómicas madrileñas del 4 de mayo pasado. «No», fue su respuesta y acusó a Iglesias de pensar que Madrid era una serie de Netflix que estrenaba temporada con él -es un gran aficionado a las series y las recomienda a través de Twitter- y de machista por pretender apartar en «los momentos históricos» a las mujeres que habían hecho antes el «trabajo sucio».

«Programa, programa, programa»

Díaz quiere dejar la negociación de alianzas, al menos la oficial, para ese momento procesal tan comunista del «programa, programa, programa» que enarbolada el que fuera secretario general del PCE y coordinador general de Izquierda Unida Julio Anguita, en muy buena medida inspirador de Unidas Podemos. Sin embargo, comienza a haber movimientos a la izquierda del PSOE, conscientes de la imperiosa necesidad de no fragmentar más el voto.

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