España

La misión de la 'soldado' Olona: impedir que el PP gobierne en solitario en Andalucía

El comité ejecutivo nacional de Vox designará este jueves a su portavoz adjunta en el Congreso, Macarena Olona, como cabeza de cartel en las elecciones del 19-J | Abascal apuesta por un peso pesado para tratar de entrar en un segundo gobierno tras el de Castilla y León

Macarena Olona, con una camisola en la que puede leerse 'Todo por la patria' en los pasillos del Congreso de los Diputados

Macarena Olona, con una camisola en la que puede leerse 'Todo por la patria' en los pasillos del Congreso. EP

«Yo soy soldado y, como siempre he hecho, estaré donde me demande el honor, la responsabilidad y el amor por Andalucía y desde luego por España». La soldado Macarena Olona tiene una nueva misión. El comité ejecutivo nacional de Vox acordará este jueves su designación como candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía en las elecciones del próximo 19 de junio, en las que su formación aspira a tener un papel decisivo y entrar en el gobierno regional como acaba de hacer en Castilla y León.

Todo empezó en Andalucía hace tres años y medio. En la noche del 2 de diciembre, la formación liderada por Santiago Abascal se convirtió en la gran triunfadora al conseguir 12 diputados en la Cámara autonómica tras lograr que 395.978 electores -20 veces más que en los comicios celebrados en 2015- introdujeran su papeleta en las urnas. Vox entraba por primera vez en un Parlamento español.

El apoyo a Juan Manuel Moreno Bonilla fue decisivo para que el líder del PP andaluz pudiera ser investido presidente -en un gobierno de coalición con Ciudadanos, que obtuvo cinco escaños menos que los populares (26 frente a 21)- y se cerrara una etapa de casi cuatro décadas de hegemonía socialista en la comunidad. Vox tiene clara cuál es ahora su hoja de ruta: entrar en el Ejecutivo. Y va a por todas colocando de cabeza de cartel a uno de sus mejores reclamos: Macarena Olona.

La apuesta de Abascal por Andalucía es clara con la elección de Macarena Olona Choclán (Alicante, 1979), un puntal del grupo en el Congreso de los Diputados y en la estrategia jurídica del partido por su sólida formación como abogada del Estado. Con el hundimiento de Ciudadanos, el objetivo es evitar que Moreno Bonilla sume más apoyos que toda la izquierda junta -como logró Isabel Díaz Ayuso en las últimas elecciones madrileñas- y poder formar parte del próximo gobierno autonómico, que gestiona un presupuesto anual de más de 43.800 millones. La incógnita es en qué medida el ‘efecto Olona’ incrementará aún más las expectativas electorales de su partido, al que las encuestas auguran en este momento hasta 22 diputados.

En marzo de 2019, semanas antes de las elecciones generales del 28 de abril, Macarena Olona recibió una llamada de Santiago Abascal. «Un día me llama el presidente y me dice: ‘Oye, ¿a ti te gusta Granada? Yo le contesté que me gustaba Granada como el resto de las ciudades españolas. ‘Pues vas a ser diputada por Granada». Así ha contado ella a personas de su confianza cómo se gestó su entrada en política hace poco más de tres años.

«Los andaluces nacemos donde nos da la gana»

Nacida en Alicante, su vinculación afectiva con Andalucía le viene por su abuelo Felipe Choclán Jiménez, un ceutí que ejerció como secretario del Gobierno Civil y jefe del Servicio Español del Magisterio en Jaén durante el franquismo. «Los andaluces nacemos donde nos da la gana», ha llegado a decir la nieta de aquel reconocido montero en Sierra Morena, fallecido 14 meses antes de que ella diera el salto a la política.

No sólo logró acta al encabezar la lista por la circunscripción granadina. Macarena Olona también se convirtió en portavoz adjunta en la Cámara Baja, secretaria general del grupo parlamentario y vicesecretaria nacional de Relaciones con las Cortes, responsable de enlazar las iniciativas de Vox en el Congreso y el Senado con las decisiones del partido. Ha sido un pilar en estos años en la oposición al Gobierno de PSOE y Unidas Podemos y artífice en gran medida de la estrategia jurídica seguida por Vox, entre cuyos éxitos sobresale haber logrado que el Tribunal Constitucional declarara ilegales los dos decretos de estado de alarma durante la pandemia. Desde entonces, a la presidenta del Congreso la llama «Prevaritxell Batet».

Macarena Olona llegó a la política desde el derecho. Licenciada por la Universidad de Alicante con premio extraordinario, aprobó la oposición e ingresó en los servicios jurídicos del Estado en 2009, cuando contaba 30 años. Tras ejercer en Burgos, fue destinada a Vizcaya, donde llegó a ser abogado del Estado-jefe. Su etapa en Euskadi no pasó inadvertida. Dejó su marca, por ejemplo, en la oposición del entonces Gobierno de Mariano Rajoy a la Ley vasca de abusos policiales.

Después fue nombrada secretaria general de la empresa pública encargada de la gestión de los mercados centrales de abastos (Mercasa) -responsabilidad de la que fue destituida días antes de declarar como testigo en la Audiencia Nacional en la causa en la que se investigaba a ex directivos por el presunto reparto de comisiones ilegales- antes de recalar en la empresa pública SEPI Desarrollo Empresarial SA (Sepides) -filial del grupo SEPI- en calidad de directora de negocios de la actividad empresarial, según detalla en su perfil profesional de Linkedin.

«Dimití en marzo [de 2019] porque me enamoré del proyecto. Fue un cruce de caminos. Las personas adecuadas llegaron en el momento justo. Me sentía preparada», declaró al diario Vozpopuli meses después para explicar por qué decidió dar el paso adelante y entrar en política. Esas «personas» han sido fundamentalmente Santiago Abascal e Iván Espinosa de los Monteros, presidente y portavoz de Vox en el Congreso, respectivamente. «Creyó en Santi desde el principio», dice a este periódico una fuente que la ha tratado.

Abascal apuesta por un peso pesado para la cita andaluza a fin de tratar de entrar en otro gobierno tras el castellano-leonés

«Si construyes un ejército de cien leones y su líder es un perro, los leones morirán como perros; pero si armas un ejército de cien perros y su líder es un león, todos los perros lucharán como leones», arengó Olona en cierta ocasión al resto de diputados de la formación desde la tribuna de la Cámara Baja parafraseando la célebre cita de Napoleón. Fue el 4 de junio de 2020, en pleno estado de alarma por la pandemia.

Entonces difícilmente podía pensar que andando el tiempo se convertiría en la cabeza de cartel de Vox en Andalucía, una posibilidad que desechaba abiertamente hace poco más de un año. «Amo Andalucía pero no voy a ser candidata a la Junta. Hay muchos candidatos andaluces mucho más capacitados que yo», declaró en mayo de 2021 a raíz de que el partido forzara el relevo de Alejandro Hernández como portavoz del partido en el Parlamento autonómico y colocara en su lugar al diputado gaditano Manuel Gavira. Ésta era la otra opción que manejaba el partido para la cita del 19-J.

En los últimos meses han sido continuos sus desplazamientos a Andalucía. Sevilla, Granada, Lepe (Huelva)… El último tuvo lugar este martes, justo al día siguiente de que Juanma Moreno firmara el decreto de disolución del Parlamento y convocara elecciones el próximo 19 de junio. La diputada de Vox visitó ese día en Sevilla el Círculo de Labradores, hizo una compra en la céntrica cafetería La Campana -como se encargó de difundir en sus redes sociales- y se probó el traje de flamenca que lucirá en la próxima Feria de Abril, que arranca en la madrugada de este domingo.

En sintonía con el viraje que su partido dio al marcar distancia con PP y Ciudadanos, Olona viene aireando públicamente en los últimos meses las críticas hacia el bipartito andaluz, al que acusa de haber «traicionado» a los electores que en diciembre de 2018 apostaron por el cambio tras 36 años de gobiernos socialistas y de haber incumplido algunos de los acuerdos suscritos para apoyar la investidura de Moreno Bonilla. La negativa de Vox a apoyar el presupuesto de 2022 es uno de los motivos que explican el adelanto electoral.

El estilo agresivo de oposición de Olona

Macarena Olona aterriza en la precampaña de las andaluzas con la experiencia de estos tres años en el Congreso, donde ha sido un continuo azote del Gobierno a cuenta de la concesión de los indultos a los líderes independentistas catalanes condenados por el Tribunal Supremo por sedición, la política penitenciaria de acercamiento de presos etarras a cárceles vascas y de comunidades limítrofes, la gestión de la crisis sanitaria provocada por la pandemia, la destitución del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos como jefe de la Comandancia de Madrid, el reparto de los fondos europeos, la política migratoria…

Ese estilo agresivo, que le lleva a apodar a la ministra Yolanda Díaz como «Lady paro» y a lanzar gruesas acusaciones desde la tribuna de oradores, le ha generado un sinfín de admiradores en las redes sociales: sólo en Twitter acumula casi 367.000 seguidores. También no pocos detractores por las posiciones que defiende, en línea con el ideario de su formación, en materia de violencia de género o de inmigración.

Santiago Abascal envida a grande al mandar a la soldado Olona a Andalucía, campo de batalla electoral en el que el PP de Moreno Bonilla (y Núñez Feijóo) espera seguir manteniendo San Telmo, el PSOE de Juan Espadas tratará de recuperar el poder si le salen las cuentas con el resto de partidos de la izquierda y donde Vox aspira a hacer buenas las encuestas y entrar en su segundo gobierno tras el de Castilla y León. En la noche del próximo 19-J empezará a resolverse la incógnita.

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