España

La dirección del PP acordó por mayoría rechazar el decreto del Gobierno

La desconfianza que le transmite el presidente del Gobierno por sus pactos con EH Bildu y la reapertura del ciclo electoral han influido en la decisión

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. EFE

El PP ha optado por rechazar sin miramientos el real decreto de medidas económicas para paliar los efectos colaterales de la invasión rusa a Ucrania y la guerra. Los populares concretaron esa postura a última hora del miércoles después de sucesivos contactos a tres voces entre el presidente, Alberto Núñez Feijóo, la secretaria general y portavoz parlamentaria, Cuca Gamarra, y el vicesecretario de Economía del partido Juan Bravo. Una decisión, la de votar ‘no’ al paquete de propuestas del Gobierno, que ya venían contemplando desde el lunes, tras la reunión del comité de dirección.

En sede parlamentaria, la propia Gamarra ha justificado que su negativa al decreto radica en el inmovilismo y la «falta de interés» de Moncloa de alcanzar un pacto real: «Lo máximo que han aceptado es la tramitación del texto como proyecto de ley. Pero pedimos un compromiso por escrito y no nos trasladaron nada». Una ausencia de voluntad que se une a la preferencia, dicen, de «sentarse a negociar» sólo «con sus socios de investidura» a quienes «quiere proteger desprotegiendo al resto; «sin atender ni analizar el plan económico» o las peticiones del PP. Apelan directamente a la información publicada por El Mundo, que detalla que EH Bildu, quien ha salvado el decreto, puso como condición al PSOE no negociar nada con ellos.

Al margen de la petición del Gobierno para aprobar el decreto sin ningún tipo de condiciones, fuentes del PP indican a El Independiente que ha habido otras dos circunstancias troncales para no postularse a favor del mismo. En primer lugar, la poca fiabilidad que les transmite el jefe del Ejecutivo Pedro Sánchez. Especialmente, después de la maniobra llevada a cabo por la presidenta de la cámara baja, Meritxell Batet, para meter a ERC y EH Bildu en la comisión de secretos oficiales, ya desbloqueada. Ambas formaciones independentistas estarán representadas por el portavoz republicano Gabriel Rufián y la abertzale Mertxe Aizpurúa.

La dirección nacional del PP cree que con la rebaja de la mayoría necesaria -de tres quintos de la cámara (210 votos) a mayoría absoluta (176)- para elegir los miembros de la comisión, que se encarga del control de los fondos destinados a gastos reservados, Sánchez ha roto uno de los principales acuerdos de Estado para contentar a la izquierda independentista vasca: no dejar «a quien quiere romper» con el Estado disponer de información confidencial del mismo. «Aizpurúa, que ha sido condenada por apología del terrorismo, va a poder interrogar al CNI», ahondan.

Hay otro término que genera desconfianza en Génova hacia el líder del Gobierno. Se trata de la voluntad de tramitar el decreto ‘anticrisis’ como proyecto de ley, una cesión que consiguió Feijóo al final de la tarde del miércoles, en pleno diálogo permanente con su ‘segunda’ y su responsable económico. Y es que el documento convalidado tiene una vigencia de dos meses, hasta el 30 de junio, por su carácter temporal frente a la coyuntura actual. Por eso, el PP teme que, al final, el PSOE haya hecho esta concesión previendo que hasta la fecha, y ante propuestas de los grupos, les dará largas.

Feijóo no quiere dar alas a Vox antes de la campaña electoral de Andalucía

En segundo lugar, y con mayor relevancia, el ‘no’ del Grupo del Partido Popular (GPP) responde a un movimiento para no dar alas a Vox en un momento ‘dulce’ en las encuestas. Feijóo, que ha conseguido desde su nombramiento dar un golpe de efecto en los sondeos, considera que con una abstención, el PP habría dado oxígeno a Sánchez y quedado en una posición vulnerable de cara a la reanudación del ciclo electoral en Andalucía. Sobre todo, cediendo a la voluntad del Gobierno sin nada a cambio. Eso, entienden en la sede popular lo hubieran aprovechado Santiago Abascal para marcar territorio e intentar afianzarse más allá del nicho electoral que ya tiene a la derecha del bloque conservador; como única alternativa al PSOE.

La ‘soldado’ Olona, llamada a filas

El PP se la juega en Andalucía. Los de Feijóo no quieren cometer los mismos errores que la anterior cúpula cometió precipitando las elecciones de Castilla y León, que han terminado provocando la entrada de Vox, por primera vez, a un gobierno. Bajo esa premisa de cautela ha actuado el ya presidente en funciones andaluz y líder del partido en la región Juanma Moreno, después de un mes meditando la fecha electoral.

La formación de derecha radical ya ha confirmado, como se preveía, que la portavoz adjunta en el Congreso de los Diputados Macarena Olona será la candidata a presidir la Junta el próximo 19-J. El hecho de sacrificar a una de sus mejores bazas parlamentarias, especialmente a la hora de acudir a la Justicia, responde a su tirón entre afiliados y simpatizantes. A parte de su vínculo familiar con la comunidad pese a haber nacido en Alicante. Vox quiere asegurarse un papel fundamental tras los comicios para poder determinar el próximo Ejecutivo de Moreno y replicar el esquema castellano y leonés y ser vicepresidenta.

El PP no quiere dar un paso en falso antes de la cita, y dar luz verde al decreto tras más de un mes imponiendo condicionantes y tras elaborar un dossier con medidas hubiera sido percibido como una claudicación del dirigente gallego nada más iniciar el mandato.

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