España Segundo cara a cara entre los dos líderes en el Senado

Sánchez aísla la negociación del CGPJ y encara otro debate duro con Feijóo

El presidente acude a la Cámara alta con la intención de "contrastar" su modelo y su plan de respuesta a la crisis con la "ausencia" de proyecto del PP | En principio no se esperan medidas nuevas tras el paquete que aprueba este martes el Ejecutivo

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Joaquín Almunia, durante la inauguración de la exposición por los 40 años de la victoria socialista de 1982, este 17 de octubre de 2022 en Ferraz. FLICKR PSOE / EVA ERCOLANESE

«Seguridad y dar la cara«. Son los raíles sobre los que discurrirá la comparecencia extraordinaria de Pedro Sánchez este martes en el pleno del Senado. El empeño por trasladar «certidumbre» en tiempos de zozobra, ese intangible que tanto enfatizaba en las últimas horas el expresidente Felipe González, y la voluntad firme de «contrastar» modelos con el PP, de no «esconderse». El jefe del Ejecutivo acude a la Cámara alta, pues, con la intención de oponer su gestión y su apuesta ideológica socialdemócrata, sobre todo en materia fiscal, frente a las políticas de la derecha y la «ausencia de alternativa» de Alberto Núñez Feijóo. No se prevén, por lo pronto, anuncios de nuevas medidas económicas.

Así que sí, «habrá debate» en el Senado, ratifican distintas fuentes de la Moncloa a El Independiente. Sánchez no meterá en el congelador su confrontación con el PP por el hecho de que siga en marcha la negociación para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Como subrayan en el entorno del líder, son carpetas distintas. Que se esté dialogando con los populares para desatascar «pronto» un bloqueo inédito en el órgano de gobierno de los jueces —y que también afecta al Tribunal Constitucional— no es óbice para que Sánchez se arremangue contra el PP, insisten.

«Queremos dirigirnos a los españoles. Contar lo que está pasando y explicar nuestro plan de respuesta. Dar la cara —sentencian en las alturas de la Moncloa—. Lo hicimos hace mes y medio [en el Senado, frente a Feijóo, a cuenta de la crisis energética] y lo haremos otra vez. El presidente compareció el pasado jueves en el Congreso y lo hace en el Senado cinco días después. Ante la incertidumbre, tenemos un presidente que da la cara y explica lo que pasa y lo que hacemos para responder. Y que contrasta nuestra respuesta con Feijóo y con el resto de grupos».

En el círculo del presidente prefieren no adelantar, por ahora, el tono que empleará Sánchez frente al líder del PP. En su primer gran duelo parlamentario, el pasado 6 de septiembre en la Cámara alta, el jefe del Ejecutivo percutió largamente contra el presidente de los populares, acusándole de «insolvencia» o «mala fe«. Era su estrategia para intentar deshinchar el efecto Feijóo y tiznar su buena imagen pública. Los socialistas estiman que su campaña ha hecho mella en su figura, y de hecho este mismo lunes la portavoz del partido, la ministra Pilar Alegría, se apoyaba en el último barómetro del CIS —el que otorga a Sánchez un 32,7% de los votos, por el 28,7% estimado al PP— para remarcar que el empuje de Feijóo en las encuestas se debía al «desconocimiento» de la ciudadanía del líder del PP y al «apoyo» de las medidas impulsadas por el Ejecutivo para «proteger a esa mayoría social de nuestro país».

«No va a ser tierno con Feijóo»

Pero al margen del tono que emplee Sánchez, en la Moncloa sí avanzan que acude al Senado decidido a «contraponer las políticas socialdemócratas» frente a las de la derecha. «En los debates se debate. ¿O es que Feijóo va a decir lo bien que lo está haciendo el Gobierno? Lo importante es explicar a los ciudadanos lo que está pasando y lo que estamos haciendo, y estamos seguros de que la mayoría comparte lo que hacemos. A partir de ahí, hay un debate. Con normalidad», señalan en el entorno directo de Sánchez. «Queremos confrontar, claro que sí. Y el presidente no va a ser tierno con Feijóo. Quiere entrar a un debate ideológico profundo y serio sobre fiscalidad», abunda otro cargo del Ejecutivo y del partido.

Sánchez insistirá en que sus medidas funcionan, defenderá un Estado del bienestar fuerte y recordará el fracaso de Truss en UK

El pasado jueves, en el Congreso, Sánchez ya elaboró un anticipo del choque con Feijóo al subrayar que se hallan en liza —y eso es lo que ventilarán las urnas en 2023, vino a decir— dos modelos de sociedad. El líder del PP, atacó, plantea «una vuelta al pasado», a las recetas de Mariano Rajoy, que trajeron «precariedad» y «desigualdad». «¿Queremos una sociedad cohesionada o queremos una sociedad más desigual? […] ¿Queremos tener un buen sistema sanitario con suficientes camas UCI ante una emergencia sanitaria como la que sufrimos en 2020 o no? […]. Gracias a nuestro Estado del bienestar, los españoles se hipotecan por comprar un coche o una casa, pero nunca por tener un tratamiento contra el cáncer», afirmó tajante. Sánchez, este mismo lunes y en Ferraz, en el primero de los fastos por los 40 años de la arrolladora victoria de Felipe González en 1982, subrayaba que el «nexo común» de los ejecutivos socialistas era, precisamente, la edificación de «un auténtico Estado del bienestar».

El presidente incidirá, según adelantan en su equipo, en que la pandemia del covid ha demostrado la importancia de disponer de un «Estado fuerte», con servicios públicos bien pertrechados que se pagan con impuestos. Y remarcará que igual que el país logró salir del túnel del coronavirus, también lo conseguirá ahora. Y ahí está el segundo eje de su intervención: el subrayado de que el Gobierno «sí tiene un plan que está dando resultados» y que está logrando contener la inflación, ahora en el 8,9%, por debajo de la media europea, protegiendo a la «mayoría social, a la clase media y trabajadora». El jefe del Gabinete, continúan en la Moncloa, aportará otro elemento que «favorece» la comparación: el hundimiento de la propuesta neoliberal de Liz Truss en Reino Unido, que se ha cobrado ya la cabeza de su ministro de Economía en un mes y que puede acabar con su propia salida por la desconfianza instalada en los mercados.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero; Joaquín Almunia, exlíder del partido, y la presidenta, vicesecretaria general y secretario de Organización de los socialistas, Cristina Narbona, María Jesús Montero y Santos Cerdán, este 17 de octubre en Ferraz. FLICKR PSOE / EVA ERCOLANESE

El CIS también apuntalaría la argumentación presidencial: el barómetro de octubre indica que el 71,2% comparte pagar los mismos tributos al margen de la comunidad autónoma de residencia y el 80,3% está de acuerdo con que contribuyan más los más ricos. Y el 68% apoya que haya en la UE reglas fiscales comunes para los Veintisiete.

Feijóo esgrimirá su modelo de bajada de impuestos y probablemente lance a la cara de Sánchez las decisiones de barones socialistas como Ximo Puig que también apuestan por los alivios fiscales generalizados. En la Moncloa responden que el plan del Gobierno es otro, que no caben «bajadas generalizadas de impuestos porque tampoco las recomiendan los organismos internacionales» y porque mermarían las arcas públicas en un momento en el que se necesita multiplicar las ayudas. El Ejecutivo defiende que sí ha recortado tributos a los contribuyentes de menos de 21.000 euros y que beneficia a las clases medias con el refuerzo de las becas al estudio, el descuento de 20 céntimos por litro de combustible o la gratuidad del transporte público.

El Ejecutivo incide en que no caben bajadas fiscales masivas. Sus políticas, añade, ayudan también a las clases medias

En principio, salvo sorpresa, Sánchez no anunciará nuevas medidas económicas. Este martes, recuerdan en la Moncloa, el Consejo de Ministros aprueba un «potentísimo» paquete de ayudas por la crisis energética que supondrá la movilización de 3.000 millones y que auxilia, entre otros colectivos, a las comunidades de propietarios con calderas de calefacción centralizada. La medida afecta a 1,7 millones de hogares, según los cálculos del Ejecutivo.

El Senado acogerá, pues, otro duro debate ideológico Sánchez-Feijóo. En los primeros compases de un largo año electoral. Y con la diferencia, esta vez, de que está abierta la primera gran negociación entre los dos líderes. Pero esas conversaciones quedarán encapsuladas, a salvo, pretende el Gobierno, de la tormenta dialéctica del pleno.

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