España

Tras la convocatoria nacional del partido a raíz de la modificación de la sedición

Vox rechaza el clima de las últimas encuestas: "La verdadera es la manifestación de Colón"

El partido que preside Santiago Abascal continúa su estrategia de presión al PP de Feijóo y le insta a posicionarse a favor del Gobierno o de los españoles, donde se ubica la formación | Desde Bambú persisten en la polémica con Montero: "Vamos a seguir diciendo la verdad"

El líder nacional de Vox, Santiago Abascal, interviene durante la protesta en Colón por la derogación del delito de sedición del Código Penal

El líder nacional de Vox, Santiago Abascal, interviene durante la protesta en Colón por la derogación del delito de sedición del Código Penal EP

Al calor de la protesta protagonizada por Vox frente a los principales ayuntamientos provinciales, así como la principal concentración en la Plaza de Colón, el partido se niega a valorar las últimas encuestas publicadas por las principales casas demoscópicas y afirma: «La verdadera encuesta es la manifestación» en Madrid, que reunió a unos 25.000 asistentes, según la delegación del Gobierno. Así lo ha expresado la portavoz adjunta de Vox en el Congreso de los Diputados, Inés Cañizares, que ha tomado el relevo en la rueda de prensa habitual que el vicepresidente Jorge Buxadé protagoniza los lunes después de la reunión del Comité de Acción Política. Este domingo, después de percibirse un aumento de casi un punto en los sondeos a costa del desagrado social por la intención de reformar el delito de sedición anunciada por el Gobierno -que ya ha iniciado su trámite parlamentario-, GAD3 para ABC reducía las expectativas.

La consultora que preside Narciso Michavila, que el viernes adelantaba a El Independiente que el momento de Vox no era tan fuerte, atribuye al PP la primera posición nacional con 141 escaños, mientras que Vox decrecería de los 52 a los 41. Ambos sumarían mayoría absoluta, eso sí. Ante ello, la opinión de la dirección nacional ha sido clara: «No creemos en las encuestas. La principal ‘encuesta’ a la que debe darse protagonismo, la que nos interesa, es la que hicieron ayer los españoles», ha asegurado Cañizares desde la sede nacional de Bambú. «Lo que está claro es que no queremos alternancia, sino ser la alternativa política y sacar a Pedro Sánchez de La Moncloa. Queremos elecciones», ha recalcado la ‘numero tres’ de Vox en las Cortes.

Para la portavoz de Vox, «los españoles han dejado claro que están en contra de las políticas ruinosas del Gobierno». Y, preguntada por las sensaciones que perciben en el seno de su principal competidor, el Partido Popular (PP), Cañizares lanza un mensaje claro a Génova: «No sé si están preocupados [por la respuesta a la convocatoria de Vox frente a su acto, que acogió 2.000 asistentes el sábado], pero los que ayer se pusieron de perfil tienen que decir si están al lado de Sánchez o de los españoles. Nosotros vamos a defenderlos». Vox continúa así con la estrategia de presión iniciada a mediados de noviembre junto a Cs, con quien coinciden en la necesidad de presentar una moción de censura. Comenzó una vez el Grupo Socialista y el Confederal de Unidas Podemos registraron la proposición de ley para sustituir la sedición por un delito de desórdenes públicos.

No obstante, cada vez queda más diluida la intencionalidad de encabezar nuevamente una moción de censura, aunque sea simplemente testimonial. Para marcar posiciones, retratar apoyos y dificultar temporalmente la actividad legislativa del Gobierno. «Abascal ha sido claro. Ya lideramos una moción de censura en 2020, y a pesar de proponerle al PP encabezarla, la declinaron. Ahora lo hemos vuelto a hacer», ha mencionado Cañizares resaltando el silencio obtenido por Génova, que rechaza ver condicionada su agenda. «Entendemos que tienen que asumir su parte de responsabilidad como hemos hecho nosotros», añade.

Y es que desde Vox, llevan criticando desde la intervención protagonizada por Abascal el 14 de noviembre desde la sede nacional, para instar a Feijóo a tramitar la moción en la cámara baja, que en los momentos esenciales, solo Vox se atreve a dar un paso; sin atender a los barómetros demoscópicos o «al qué dirán». «No solo vale hacer discursos en el Senado, no solo vale la dialéctica y la palabra. El PP tiene que explicar a los españoles cuál es su postura» actual con el Gobierno, ha cerrado Cañizares el asunto.

Mantienen viva la polémica con Montero

La cuestión, explotada con dureza el jueves pasado durante el debate previo a la aprobación de los nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE), sigue abierta dentro del seno de Vox, porque les permite diferenciarse el PP y marcar una oposición más clara con la izquierda. Además, se trata de una de sus principales bazas ideológicas: el combate cultural a la izquierda y a las denominadas como «leyes de género». Ante la cuestión de si el partido sigue apoyando las palabras de la diputada Carla Toscano a la ministra de Igualdad, Irene Montero, en el mismo contexto parlamentario, aunque el miércoles, la representante de Vox ha sido clara: «No nos van a callar, vamos a seguir diciendo la verdad, que el Gobierno está sacando a los depredadores a la calle». Asimismo, ha añadido que el Ejecutivo fomenta la inmigración, es cómplices de golpistas y terroristas y está cada vez más cerca de romper el orden constitucional».

Considera «intolerable que en el Congreso se den episodios de violencia», pero Cañizares se ha centrado en «los gritos e insultos que se dieron a Toscano» por parte, dice, de dos de los tres representantes de Unidas Podemos en la Mesa del Congreso: los secretarios primero y tercero Gerardo Pisarello y Javier Sánchez. Esto lo puso sobre la mesa el diputado Víctor Sánchez del Real desde la tribuna de oradores el jueves. «Quien ha institucionalizado la violencia es Podemos, que ha inventado el escrache y el jarabe democrático», todo «con la complicidad del PSOE», ha asegurado Cañizares. «La presidencia no dijo nada, no debería haber desviado la atención. Los diputados deben mantener el decoro, pero en la Mesa más», ha indicado la también diputada.

Cañizares ha esgrimido que Vox sufre constantemente violencia política: en el Parlamento vasco, donde tiene una representante dentro del Mixto, o en el Senado. «Violencia política es la de ETA. El ejemplo es Abascal, que los ha enfrentado», ha terminado la portavoz.

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