España

El PP intenta convencer a Vox de que retire la moción para evitar "blanquear a Sánchez"

Génova se inclina por la abstención en caso de que Santiago Abascal no sea el candidato a la presidencia en esa moción

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo Europa Press

Además de las declaraciones públicas, reiteradas, considerando que la presentación de una moción de censura contra el presidente del Gobierno en estas circunstancias «sólo sirve para blanquear a Pedro Sánchez», el PP trasladó directamente a Vox, partido que promueve la moción, su consejo de que no siguiera adelante bajo el mismo pretexto.

Para el PP, el mejor camino es «intentar que Vox no la presente», admiten fuentes populares. Y si bien Alberto Núñez Feijóo, según aseguran en su entorno, no ha hablado con Santiago Abascal, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, mantiene una línea de comunicación con esta formación, a la que habría trasladado la inconveniencia de emplear un instrumento parlamentario condenado al fracaso y por el que el inquilino de la Moncloa volvería a demostrar la solidez de sus apoyos parlamentarios «incluso con más margen que en la votación de investidura», vaticinan.

Los populares sondearon además de manera informal la disponibilidad de los grupos parlamentarios más pequeños para ver si daban los números para la moción, según reveló el propio Alberto Núñez Feijóo este martes en esRadio. La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamara, quien se encargó de esta tarea, pudo constatar que salvo los dos diputados expulsados de UPN, esto es, Carlos García Adanero y Carlos Sayas, y el representante de Foro Asturias, Isidro Martínez Oblanca, el resto no estaba por la labor de sumarse a ninguna moción de censura.

Abascal remitió un mensaje de Whatsapp a Feijóo que éste no había respondido aún ayer

Abascal remitió un mensaje de Whatsapp a Feijóo al día siguiente de anunciar la presentación de la moción de censura, que el gallego todavía no había respondido ayer. El líder del PP intenta evitar cualquier tipo de aproximación al presidente de Vox -nada de nuevas fotos de Colón- como a Inés Arrimadas, con quien a pesar de sus reiterados llamamientos para que sea el primer partido de la oposición el que encabece la moción de censura contra Pedro Sánchez, tampoco ha hablado.

El anuncio de la moción de censura por parte de Vox ha vuelto a poner a los populares en el foco, tal y como pasó con la que presentaron en octubre 2020, hace poco más de dos años. Aquella jornada parlamentaria supuso la ruptura de relaciones entre Pablo Casado y Santiago Abascal. Su «hasta aquí hemos llegado», que el entonces líder popular le soltó a su homólogo, resonó en toda la Cámara y culminó con el voto en contra del Grupo Popular.

No obstante, a diferencia de entonces, Génova sí parece dispuesta a hacer una pequeña concesión, pasando del rechazo de entonces a la abstención de ahora si el candidato no es Abascal. «No vamos a votar que no», apostillan fuentes de la dirección nacional del PP. Tampoco que sí, según indicaron a El Independiente el día que Abascal hizo su anuncio. Entremedias queda el camino de la abstención «una vez que compartimos el diagnóstico que hace Vox sobre la gravedad de la situación política e institucional creada por las cesiones de Sánchez a ERC, pero no el mecanismo para hacerle frente».

Una parte de la base electoral popular no entendió el «no» de Casado

Esta nueva estrategia responde a la constatación de que una parte de su base electoral no entendió en 2020 la posición de Casado con su rotundo «no» y los ataques personales al líder de Vox. Ahora se trataría de mantener una especie de equidistancia entre la deriva de Sánchez y la estrategia de Abascal.

«Lo que quiere la gente es votar. Es tan grave lo que está sucediendo que todo debe dilucidarse en las urnas», defienden fuentes del PP contraponiendo la moción a la petición de elecciones generales. Otra cosa, matizan es si Sánchez «estuviera en una situación de debilidad política o parlamentaria», esto es, si la coalición de Gobierno con Unidas Podemos hubiera saltado por los aires o ERC y Bildu optaran por retirarle sus apoyos y no ha pasado ni una cosa ni otra para aventurar que la moción podría prosperar, muy al contrario.

«Una cosa es no ganar la moción de censura y otra cosa es fortalecer al Gobierno con la moción de censura. Y otra cosa es blanquear todo lo que está haciendo el Gobierno porque tenga más votos en la Cámara a favor de los que tuvo durante la sesión de investidura«, dijo ayer en Es la mañana de Federico para agregar que le parece «política ficción que un grupo presente una moción de censura con un candidato desconocido».

No es este un asunto que agrade a los populares, desde el momento en que el foco se pone sobre su respuesta a la estrategia de Vox y no tanto en su petición de elecciones generales. «No voy a hacer nada para ofrecerle una victoria parlamentaria en el Congreso (A Sánchez) ante el mayor disparate contra el Poder Judicial, ante un Código Penal de autor a las personas condenadas por el Tribunal Supremo y acabar una moción de censura con el respaldo de la mayoría de la Cámara a todas las tropelías que ha hecho», sentenció en la entrevista radiofónica.

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