España

El viernes se querellará en el Supremo

Vox continúa la estrategia de confrontación con Sánchez pese al fallo del TC

El partido de Abascal da un paso más en la ofensiva jurídica iniciada por el PP la semana pasada con el recurso de amparo al TC | La querella que Vox presentará el próximo viernes contra Sánchez tiene como objetivo mantener el pulso judicial hasta la moción de censura de enero

El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante una rueda de prensa, en la sede del partido EFE

Jornada intensa y de contrastes políticos la experimentada este martes en Moncloa, en Génova y en el Congreso de los Diputados. Mientras el presidente del Gobierno adoptará «cuantas medidas sean precisas para acabar con el injustificable bloqueo del Tribunal Constitucional», como es una proposición de ley ya anunciada, el principal líder de la oposición hace un llamamiento a Pedro Sánchez y le ofrece un pacto «para grandes cuestiones de Estado» si renuncia a su alianza con ERC y a controlar la Justicia. Ambos adecuados a sus posiciones de cara a la campaña electoral de mayo, pero con sus partidos instando a mantener la calma. Los populares, que solicitan huir de terminología como ‘golpe’, a su vez, quieren que todo quede «aparcado». Exigen al Gobierno que, de querer retomar su reforma judicial lo hagan respetando los procedimientos parlamentarios y a través de un proyecto de ley y sin urgencia, lo que llevaría a las Cortes a un escenario posterior a febrero. Algo que en Ferraz no se contempla.

Frente a este intento de regresar a la normalidad parlamentaria, Vox no se resigna y sigue optando por posicionarse en torno a la ofensiva; de continuar su estrategia de confrontación con Sánchez pese al pronunciamiento del Alto Tribunal. El partido de Santiago Abascal no se conforma ahora con la retirada de las dos enmiendas del dictamen que votará el jueves el Senado y que buscaban reformar las leyes orgánicas del Poder Judicial y del TC, sino que se mantiene en la línea jurídica. Y no solo a la espera del que el Constitucional aborde el recurso de amparo presentado el pasado jueves al rebufo de Génova, sino que ampliará las líneas de actuación jurídicas con una querella a Sánchez y a todo aquel, según ha expresado Abascal, que haya participado en lo que califica de «concierto delictivo».

Desde Bambú, Vox confía en que posteriormente a la aprobación final de la reforma de sedición y malversación en el Senado, el TC analice su petición de recurso de amparo con medidas cautelarísimas y de su visto bueno. Una solicitud -que ha pedido despejar cuanto antes- que se diferencia del PP en que va dirigido al conjunto de la proposición de ley por el que se deroga la sedición y se introduce una tipificación de desórdenes públicos agravados. Algo, no obstante, complicado, dado que, a diferencia de las reformas judiciales propuestas y vetadas, el resto del dictamen de la proposición de ley de sedición sí cumple los parámetros legales establecidos. Y, asimismo, en el contexto de admisión del recurso del PP, Vox no quedó personado. Al contrario, por ejemplo, de PSOE o Unidas Podemos, que presentaron recurso y recusación. Lo que rebaja las expectativas de la admisión por parte del TC.

Tampoco tendría recorrido, en principio, la propia querella que presentará Vox el viernes en el Tribunal Supremo contra el presidente del Ejecutivo, que se entiende más como un gesto político para despuntar en la oposición a Sánchez ante esa misma falta de viabilidad en el Constitucional. Un instrumento que, pese a todo, el partido de Abascal ya estaba meditando antes de conocerse que el TC daba la razón al PP, tal y como trasladaron fuentes del grupo a El Independiente. Incluso ésta ha sido criticada por la exdiputada de la formación ultraconservadora Macarena Olona, que la entiende como algo que «solo contribuye a una escalada de la tensión».

Vox ha pedido que resuelva lo antes posible su recurso de amparo para bloquear y declarar de inconstitucional el conjunto del dictamen de la sedición

Con la continuidad en la estrategia de confrontación con el Gobierno iniciada con el anuncio de una moción de censura, Vox fía al marco de ‘golpe del Gobierno’ un incremento en las próximas encuestas que permitan llegar reforzados al año electoral. Y ya con sus cabezas de cartel anunciados, algo que se hará este jueves y tras un encuentro del Comité Ejecutivo Nacional, que será además el último del año. Y es que este tiene que convalidar definitivamente los nombres dados por los presidentes provinciales al secretario general Ignacio Garriga para las locales, y puntualizar los perfiles que optarán a las elecciones autonómicas

De la movilización en la calle a la querella a Sánchez

El escenario que ha dejado el TC tras obligar a suprimir del dictamen enviado al Senado las enmiendas que modifican el Poder Judicial y el TC para permitir al Gobierno renovar el Alto Tribunal e introducir como magistrados al exministro Juan Carlos Campo y la exasesora de Moncloa Laura Díez, es de facto parecido, por ahora, al del mes de noviembre, cuando se hablaba de reforma de sedición y se valoraba debatir sobre la malversación. Por entonces, Abascal alentaba las movilizaciones en las calles para desgastar al Gobierno y a Génova e instaba a Feijóo a dar el paso para una moción de censura. En un claro pinzamiento al popular al que se sumó Ciudadanos (Cs).

Ahora Vox ha rebajado el tono contra Feijóo, pero adhiere a la competencia la vía jurídica que el propio PP avivó para responder a las presiones para respaldar la moción impulsada por los de Bambú encabezada por un candidato independiente. Así lo refleja la querella al presidente que es un paso que, en el PP entienden como «poco efectivo». De hecho, la propia formación no desaprovecha la oportunidad de transmitir cada paso que ha dado en estas semanas contra la proposición de ley del Gobierno.

A la petición de resolución al TC y de paralización de la tramitación a la Mesa del Senado, que ha sido los últimos movimientos de Vox, se unen cronológicamente la inadmisión de las enmiendas de los socios de Gobierno, el 12 de diciembre; la presentación de un escrito el martes pasado para inadmitir la tramitación de la ley en las Cortes.

Vox busca cerrar el año con una actuación a varias bandas para llegar fuerte al nuevo ciclo de sesiones. Y es que, como determina, Sánchez iniciará una ofensiva electoral con múltiples anuncios sociales que se quiere dejar en un segundo plano.

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