En tono épico, los morados se reivindican en un largo vídeo que anima a la asistencia a la Fiesta de la Primavera que este fin de semana celebran en Zaragoza. Planteado como una cita destinada a demostrar pulso político frente a los que les quieren "matar", los morados se rebelan contra los que argumentan que son "poca gente" y están condenados a vivir "en una esquinita del tablero". Toda una declaración de principios frente a Yolanda Díaz, a Sumar y a las fuerzas que se han unido al experimento puesto en marcha por la vicepresidenta segunda.

En un vídeo de casi cinco minutos, locutado por el actor y director de cine Daniel Guzmán, apelan a que muchos piensan que los militantes y simpatizantes de Podemos "son poca gente, apenas un pequeño grupo de resistentes alejados de las mayorías condenados a vivir en una esquinita del tablero, no entienden que esa gente es el núcleo que irradia", agregan parafraseando tanto a Díaz como a Íñigo Errejón, que fuera cofundador de Podemos y al que consideran el gran traidor.

El vídeo no abre la puerta a ningún futuro entendimiento con Sumar

"Hubo muchas derrotas, sí, pero ninguna fue lo suficientemente definitiva como para aplastar ese espíritu de rebeldía de los españoles. Podemos es eso, la rebeldía española que transforma. Han querido matar mil veces esa rebeldía de la misma forma que hoy quieren matar a Podemos, pero la rebeldía siempre despierta en los momentos de encrucijada histórica", advierten a aquellos que quieren convertir al partido de Pablo Iglesias, Ione Belarra e Irene Montero en un actor secundario de la izquierda a la izquierda del PSOE.

Necesitamos ser muchos para hacer entender que para seguir transformando este país se necesita la rebeldía de los que no callan", señala el vídeo

Nada se dice sobre la posibilidad de un acuerdo de futuro. Es más, la Fiesta de la Primavera pretende ser, más que nunca, una demostración de fuerza, un pulso a Díaz, si acaso, una declaración de independencia si no hay acuerdo para confluir en una misma plataforma. "Esa rebeldía es mucho más que un partido, sois vosotros que no os calláis. El día 15 en Zaragoza tenemos que vernos y hacer ver esa rebeldía. Necesitamos ser muchos para hacer entender que para seguir transformando este país se necesita la rebeldía de los que no callan".

"Ponerse de perfil"

"Ponerse de perfil" es un término que usan en un par de ocasiones, tanto en lo que se refiere a la OTAN y la guerra de Ucrania —"solo Ione" dice lo que piensa el militante— o sobre aquel que "nunca se pone de perfil en una discusión política con compañeros de trabajo", de lo que no pocas veces han acusado a Díaz.

En el Gobierno funcionamos de manera mancomunada. La política de comunicación la dirige la Moncloa. El resto de consideraciones yo creo que tienen que responder las personas que las emiten"

YOLANDA DÍAZ, VICEPRESIDENTA SEGUNDA DEL GOBIERNO Y LÍDER DE SUMAR

Ella, por su parte, también lanzó críticas a Podemos desde la rueda de prensa posterior del Consejo de Ministros. Claras, pero en su habitual lenguaje más alambicado. A la vicepresidenta se le preguntó si comparte las críticas que desde Igualdad y Derechos Sociales —los dos ministerios que controlan los morados— han hecho a la Moncloa por no permitir comparecer a Belarra y Montero en las últimas semanas para explicar las iniciativas emanadas de sus departamentos. Díaz no se quejó del ala socialista. Es más, defendió que quien decide la política de comunicación es la Moncloa.

"Estamos ante el primer Gobierno de coalición de la democracia de nuestro país y me parece que ustedes están aprendiendo y nosotros estamos aprendiendo, y creo que el Gobierno lo está haciendo bien, funcionamos de manera mancomunada. La política de comunicación la dirige la Secretaría de [Estado de] Comunicación. El resto de consideraciones yo creo que tienen que responder las personas que las emiten", señaló. Es decir, que Díaz no comparte en absoluto las invectivas de los morados contra los socialistas.

No fue el único momento de la comparecencia en que se separó de Montero y Belarra. También los periodistas le preguntaron por la reforma de la ley del sí es sí. La semana próxima pasará por ponencia y comisión y el día 20, por el pleno del Congreso, y una semana más tarde, por el del Senado. La vicepresidenta dejó claro, primero, que ella tampoco romperá esta vez la disciplina de voto, un gesto que habría hecho saltar por los aires los puentes con Podemos. "Yo soy una demócrata y, por tanto, emitiré el voto que decida el grupo parlamentario al que pertenezco. Lo suelo hacer desde que estoy en la vida pública. Estoy siendo clara: el voto será el que decida, después de un debate democrático, como siempre, el grupo de Unidas Podemos", remachó.

Pero después sí dejó entrever que ella no comparte la argumentación de su grupo respecto a la ley del sí es sí. Y, desde luego, no repitió las tesis en las que incide Podemos. Señaló que, al estar sentada ante los periodistas como vicepresidenta del Gobierno y tras el Consejo de Ministros, no emite "opiniones" sobre lo que hacen los grupos parlamentarios —ayer UP presentó sus enmiendas a la reforma socialista—, aunque se mostró "segura" de que el trámite "va a garantizar una ley que es fundamental para el país". "Creo que esto es lo más relevante de esta cuestión y como siempre el Gobierno de España trabaja para mejorar la vida de las mujeres y por supuesto la vida de las personas en nuestro país", mantuvo.

Díaz subraya que asume que su posición no es la mayoritaria en UP pero que respetará lo que el grupo decida tras "un debate democrático"

Sin embargo, las enmiendas de Unidas Podemos fueron rechazadas ayer mismo por Ferraz, así que la propuesta que saldrá adelante es la que presentó el PSOE y que para Igualdad supone un "retroceso" y una "vuelta al Código Penal de La Manada". UP ya votó en contra el mes pasado —también lo hizo Díaz— de la toma en consideración de la iniciativa, y aún no ha anunciado qué hará cuando el Congreso apruebe el dictamen, aunque siempre ha manifestado su rechazo absoluto al modelo defendido por el PSOE, que busca elevar las penas a los agresores sexuales introduciendo un subtipo agravado para los casos en los que concurra violencia, intimidación o anulación de la voluntad de la víctima.