Los militares desplegados en Ceuta llevan semanas realizando tareas de vigilancia y seguridad en un escenario cada vez más tensionado. Han sufrido agresiones, han sido apedreados y se han visto expuestos a situaciones que la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) considera incompatibles con la falta de protección jurídica que, según denuncia, tienen las Fuerzas Armadas frente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Este miércoles, la asociación llevará por primera vez esta protesta a las calles de Ceuta con una concentración en la Plaza de los Reyes.
El presidente de ATME, Marco Antonio Gómez, resume en conversaciones con El Independiente, el problema que, a su juicio, está detrás de la movilización en una frase: los militares no son agentes de la autoridad. “Hay que investir de autoridad y seguridad jurídica” a los militares, sostiene. Y pone el foco en las consecuencias que esta situación tiene sobre los efectivos desplegados en Ceuta: “Tocar a un militar tiene que ser igual que tocar a un guardia civil”, sentencia.
La asociación considera que la ausencia de esta protección específica deja a los militares en una situación de especial vulnerabilidad cuando realizan funciones de seguridad. “Sale gratis agredir a un militar porque no somos agentes de la autoridad”, denuncia Gómez. No sostiene que policías y guardias civiles sean inmunes a las agresiones, sino que la condición de agente de la autoridad implica una protección jurídica que los militares no tienen y que, a su juicio, debería extenderse a las Fuerzas Armadas cuando desempeñan estas funciones.
Las agresiones a militares
La cuestión ha cobrado especial relevancia en Ceuta después de las agresiones y situaciones de tensión registradas durante el dispositivo desplegado tras la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio. ATME denuncia que los militares se encuentran expuestos a empujones, pedradas y otras situaciones de violencia mientras desarrollan su cometido.
El presidente de la asociación advierte de que el problema puede ir a más. “El punto al que vamos a llegar ya es que la situación, aparte de volverse insostenible, es como hemos dicho nosotros y hemos advertido, y ojalá no se produzca. Pero como haya un muerto, ¿qué vamos a hacer? ¿Quién se va a hacer responsable de esa muerte?”, plantea.
Es precisamente esta preocupación la que ATME quiere llevar a la concentración convocada este miércoles. La asociación, que se define como mayoritaria entre la tropa y marinería, sostiene que se trata de una movilización por motivos profesionales y que será la primera vez que una organización de estas características organiza una concentración en Ceuta para respaldar públicamente a los militares desplegados.
La protesta no se limita, sin embargo, a reclamar únicamente la condición de agentes de la autoridad. ATME denuncia que los efectivos llevan semanas sometidos a jornadas extraordinariamente prolongadas y que, según su presidente, algunos están trabajando “más de 14 horas, incluso de 24 horas”. También asegura que en determinados casos no se estaría respetando el descanso posterior obligatorio.
Un deterioro físico y psicológico
El resultado, según Gómez, es un deterioro físico y psicológico de los militares desplegados. “Nuestros compañeros están tan extenuados” y existe una “desmoralización total”, asegura. La asociación reclama que Defensa habilite también mecanismos de atención psicológica para los militares que llevan semanas sometidos a esta presión. “¿Qué están esperando para atender a nuestros compañeros, a que alguien se dé un tiro o a que alguien se derrumbe y cometa cualquier barbaridad?”, pregunta el presidente de ATME, que insiste en que pedir asistencia psicológica no supone ser “menos militar” ni “un blando”.
A esta situación se suma, según la asociación, el debate sobre las condiciones materiales en las que se desarrolla el despliegue. ATME critica que los militares hayan tenido que utilizar instalaciones que considera inadecuadas y denuncia problemas con la alimentación y el alojamiento.
Gómez establece aquí una diferencia que considera fundamental: ATME no cuestiona que los inmigrantes reciban unas condiciones dignas. “No lo decimos de ninguna manera despectiva hacia los migrantes”, recalca. La reivindicación es que esa misma dignidad se garantice a los militares. “No estamos pidiendo lujo, lo que estamos pidiendo es dignidad”, resume.
Profesión de riesgo y seguridad jurídica
La asociación reclama además que los militares sean reconocidos como profesión de riesgo. Gómez recuerda que esta reivindicación se comparte con organizaciones de Policía Nacional y Guardia Civil. A su juicio, resulta especialmente difícil de entender que quienes están desplegados en Ceuta afrontando situaciones de violencia no tengan ese reconocimiento.
La cuestión de la seguridad jurídica adquiere todavía más importancia cuando se plantea el supuesto de que un militar tenga que utilizar su arma ante una situación de peligro. Gómez cuestiona la incertidumbre a la que, según él, se enfrenta el efectivo que tiene que tomar una decisión en segundos y después justificarla ante un juez. “Yo pensaba que mi compañero podía sufrir y voy y le pego un tiro (...) y el juez dice: ‘Yo no considero que hubiese tanto riesgo’. ¿Ahora qué hacemos?”, plantea.
ATME quiere que la movilización sirva también para reclamar responsabilidades al Ministerio de Defensa por la gestión del despliegue. La asociación asegura que ha trasladado por escrito sus reclamaciones y que lleva semanas esperando una respuesta. “Defensa no ha contestado a ni una” de esas comunicaciones, denuncia Gómez.
Un cambio en la carrera militar
La concentración se produce además después de semanas en las que las condiciones del despliegue militar en Ceuta han quedado en segundo plano frente al debate político sobre la entrada masiva de migrantes, los avisos previos y la actuación de los distintos organismos de seguridad. ATME quiere colocar ahora a los militares en el centro de ese debate.
Su presidente acudirá personalmente a Ceuta junto a miembros de la junta directiva y del equipo jurídico de la asociación. Allí mantendrán reuniones con representantes políticos y con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Vivas, además de participar en la concentración.
Las reivindicaciones van más allá de la situación concreta de Ceuta. ATME reclama un cambio en la carrera militar, mejores retribuciones, medidas para facilitar la conciliación familiar, la consideración de profesión de riesgo y, sobre todo, un canal de interlocución con Defensa. Gómez denuncia que la ministra de Defensa no mantiene el diálogo que, a su juicio, debería existir con las asociaciones profesionales. “Queremos ser militares de primera como los ciudadanos de primera”, sostiene.
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