Pedro Sánchez continúa gira de precampaña este miércoles en Burgos. Tercera parada en Castilla y León en poco más de una semana tras Ponferrada, el 11 de octubre, y Valladolid, el pasado lunes. Pero Burgos no significa internamente lo mismo. Late un malestar muy visible por la confección de las listas de las elecciones generales del 29 de noviembre, por la exclusión de Luis Tudanca, secretario general del PSOE de Castilla y León durante algo más de 10 años, de octubre de 2014 a febrero de 2025. Él había sido elegido por su comité provincial como número uno al Senado, respaldado por las bases, pero Ferraz le eliminó. Y ese manotazo no ha gustado en Burgos. Nada. Pero ni en la cúpula federal ni en la regional, ni tampoco en la provincia esperan una rebelión como la ocurrida en la vecina Palencia, donde dimitió en bloque toda la lista por el descontento con la imposición de la cabeza de cartel. Es decir, todos esperan que la desazón en Burgos no vaya a más y el fuego se acabe extinguiendo. Las heridas, advierten sin embargo algunos dirigentes preocupados por la salud orgánica de la federación castellanoleonesa, pueden perdurar.
Luis Tudanca Fernández (Burgos, 1978) siempre militó en las filas de Sánchez. Mucho antes de que conquistara la Moncloa. Estuvo a su lado en las primarias de 2014, las que, con el apoyo de los aparatos territoriales —empujados por la entonces presidenta andaluza, Susana Díaz—, ganó al diputado Edu Madina y al dirigente de Izquierda Socialista José Antonio Pérez Tapias. Y no le abandonó tras el golpe palaciego que se consumó en el bochornoso y desgarrador comité federal del 1 de octubre de 2016. Creyó en él. Y en la siguiente batalla interna, las primarias de 2017, también estuvo con él, no con Díaz ni con Patxi López. Era uno de los barones fieles. Lo siguió siendo después de que Sánchez alcanzara el Gobierno central.
El dirigente burgalés lideró durante algo más de una década una tierra dura, sociológicamente muy conservadora y en la que el PP ha sido la fuerza hegemónica. En las autonómicas de mayo de 2019, logró ganar —la última vez que el PSOE se anotó la victoria había sido en 1983—, pero la alianza de populares y Ciudadanos le condenaron de nuevo a la oposición. En las regionales de febrero de 2022, el triunfo volvió al PP, pero Tudanca quedó a solo 1,37 puntos y tres escaños. Él pensó en dimitir, pero Sánchez le pidió que aguantara. También se lo demandaron los nueve secretarios provinciales.
Pero las relaciones con Ferraz se fueron torciendo a partir de entonces. Especialmente a partir de las generales de 2023, cuando la dirección de Sánchez, a través del secretario de Organización, Santos Cerdán, le introdujo cambios en la lista de Ávila para situar al frente a uno de sus hombres, Manuel Arribas —y el resto de integrantes de la candidatura dimitió—, y en la de Valladolid para el Senado. Tudanca denunció en los meses siguientes que Cerdán, a través de Arribas y del barón provincial de León, el también diputado en el Congreso Javier Alfonso Cendón, intentaba desgastarle, segarle la hierba bajo los pies alimentando a su contra. La tensión fue a más, al tiempo que crecía su incomodidad con decisiones del Gobierno como la proyectada reforma de la financiación autonómica.
Tudanca se alineó con Sánchez desde el primer minuto, era uno de sus barones más fieles, pero las relaciones con Ferraz se agrietaron a partir de 2023, cuando Cerdán intentó desgastarle
Todo estalló en el otoño de 2024, en los prolegómenos del 41º Congreso Federal. Tudanca intentó blindarse como secretario regional antes del cónclave nacional pero Ferraz le paró. Se pactó un nuevo calendario. Al final, a la vuelta de Reyes de 2025, el barón autonómico se retiró de la contienda para dejar paso al candidato promovido por la cúpula federal: Carlos Martínez, alcalde de Soria. Este se hizo con las riendas del partido y fue el aspirante a la Junta en las autonómicas del pasado 15 de marzo, en las que logró ampliar incluso la representación del PSOE: de 28 a 30 procuradores, y a solo tres del PP.
Tudanca, tras dejar el mando del PSOE de Castilla y León, se convirtió, en mayo de 2025, en senador por designación autonómica, pero tras las regionales de este año, Martínez decidió que no renovara en el cargo y procedió a su relevo el pasado septiembre.
En enero de 2025, no concurrió para un nuevo mandato y el testigo lo recogió el hombre de Ferraz, Carlos Martínez, alcalde de Soria. Ahora Tudanca iba de número uno al Senado por Burgos, pero fue apeado para colocar a la alcaldesa de Miranda
Ahora, Tudanca preparaba su regreso a la Cámara alta. El comité provincial de Burgos del pasado 14 de octubre lo proclamó número uno al Senado y a su compañera Esther Peña, líder del PSOE en la provincia, como cabeza al Congreso. El exlíder regional había recibido el apoyo de las asambleas locales. La ejecutiva autonómica de Carlos Martínez se limitó a elevar la propuesta. Y el pasado viernes, la comisión federal de listas sacó a Tudanca, como se esperaba, para situar como uno a la Cámara alta a la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando. También Ferraz levantó al primer candidato al Congreso por Palencia, Álvaro Bilbao, concejal de Urbanismo de la capital palentina, para colocar en su lugar a la diputada Luz Martínez Seijo, una mujer muy próxima a Sánchez y exmiembro de su ejecutiva federal. El comité federal del pasado sábado, celebrado en Fuenlabrada, ratificó los cambios.
Miriam Andrés, voz muy crítica junto con Page
Pero con la bendición final de las listas no hubo paz en Castilla y León, tal y como ya prevenían varios dirigentes. El incendio más virulento se prendió en Palencia, territorio liderado por Miriam Andrés, alcaldesa de la capital y voz crítica en el partido, igual que la de Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha. Ella misma acusó en X a la dirección de pasarse "por el forro", y por quinta vez, "la voz de la militancia". El lunes por la tarde, comunicaron su decisión "irrevocable" de salir de la candidatura los números dos y tres, Luis Ángel Marín Paredes y Alicia García Alonso, y también los dos suplentes, Luis Fernando Cantero Mena y Mireia Barrios Bernardos.
El jefe de la agrupación mayoritaria en Burgos, la de la capital, Josué Temiño, se confiesa "defraudado, decepcionado y desilusionado": "La decisión de nuestros militantes ha sido pisoteada"
¿Ocurriría lo mismo en Burgos para visibilizar el malestar por la exclusión de Tudanca? Por el momento, una repetición del escenario palentino no se contempla. Pero el descontento es patente. Este lunes, en el Diario de Burgos, el secretario general de la agrupación de la capital (la mayoritaria en la provincia) y portavoz municipal, Josué Temiño, confesaba sentirse "defraudado, decepcionado y desilusionado con el desenlace final, igual que la mayoría de compañeros y compañeras de Burgos". "La decisión de la mayoría de nuestros militantes ha sido pisoteada", se ha "faltado el respeto" a las bases de la provincia, se trata de una decisión que parece ser "más una vendetta", aseguró, que una resolución "razonada y fundamentada". Y acababa: "Si esto va a seguir así, es mejor no hacer primarias y así se evitan, por lo menos, las frustraciones, el descontento y la desmoralización entre la militancia".
Unas declaraciones contundentes a escasas horas del mitin de Sánchez en el Fórum Evolución de Burgos. Varios primeros espadas del PSOE burgalés y del ala tudanquista admiten el golpe profundo, la incomprensión, aunque achacan la decisión, más que a Ferraz, a Carlos Martínez.

"Por aquí no ha sentado nada bien sacar de la lista del Senado a Luis. Ha sido la primera vez que nos ocurre esta situación. Nada que ver con la situación en Palencia, que ya han sido cinco veces en la que se ha impuesto a Luz. Y aunque sabemos que la decisión final ha sido de Ferraz, el veto a Luis viene desde la federación de Castilla y León, y eso es sobradamente conocido aunque se quiera negar. Carlos tiene lo que tiene, a sus escuderos que son los que realmente deciden", cuenta a este diario un importante cargo provincial, que apunta indirectamente a Cendón, a Arribas y a la vicesecretaria general del PSOE de Castilla y León, Nuria Arribas.
No es justo lo de ahora, ni retirarle en septiembre como senador. Hay que tener un respeto hacia los compañeros que, con aciertos y fallos, lo han dado todo por el partido", apuntan en el PSOE burgalés
"Luis no deja de haber sido nuestro secretario general, y ganó las elecciones al PP en 2019 —continúa esta misma fuente—. No es justo lo de ahora, ni retirarle en septiembre como senador autonómico. Hay que tener un respeto hacia los compañeros que, con aciertos y fallos, lo han dado todo por el partido". En el PSOE burgalés insisten en que no se emulará el ejemplo de Palencia: es "casi imposible" que pueda ocurrir. "Este miércoles tenemos mitin. No son las mejores horas para nuestra provincia, creemos que con el presidente no habrá problemas, pero no gustará o se pondrá más atención al discurso de Carlos Martínez", remata el cargo citado. "Estamos todos molestos, porque la verdades que ha sido feo y Luis no se merecía esto. Y claro que la gente culpa más a Carlos. Pero el caso aquí es diferente al de Palencia", apuntan en la dirección provincial.
¿Por qué "le tienen cruzado"?
En la cúpula regional insisten en que el rechazo hacia Tudanca es tanto de Martínez como de Ferraz. "Le tienen cruzado, no le quieren ni aquí ni en el federal. Carlos ya tomó su decisión cuando decidió no renovarle como senador autonómico y Ferraz lo avaló, y ahora ha sucedido al revés, así que no hay debate", resumen. En la dirección autonómica que lo que contribuyó a malograr una transición interna "ejemplar" fue la "actitud de Luis, que no ha ayudado". Porque Tudanca, tras su enfrentamiento con Cerdán y caído como barón, se convirtió en una voz crítica "e hizo amistades en Madrid", en el Senado, que no gustaron en la ejecutiva de Sánchez: "Susana Díaz, Juan Lobato o Mayte Pérez [exsecretaria provincial de Teruel y mano derecha del fallecido Javier Lambán, ya fuera de la Cámara alta]".
Martínez asegura que puede llegar a "entender" y hasta "comprender en muchos de los casos el cabreo de las agrupaciones provinciales" al ver los cambios de Ferraz, que tiene la potestad de hacerlos
Martínez, preguntado este martes por lo ocurrido en Palencia, aseguró que podía llegar a "entender" y hasta "comprender en muchos de los casos el cabreo de las agrupaciones provinciales", que ven modificadas sus propuestas. Pero incidió en que no se trata en ningún caso de primarias entre militantes, con votos en urna, sino de nombres planteados por las asambleas locales, en listas abiertas, que pasan luego a las ejecutivas y comités provinciales, y de ahí a la dirección autonómica, pero es la comisión federal de listas y el comité federal los que tienen la última palabra, como mandatan los estatutos. Es decir, que es Ferraz quien, "en última instancia", aprueba finalmente las candidaturas. En el 39º Congreso, el que siguió a las primarias que Sánchez ganó a Susana Díaz y Patxi López, en junio de 2017, precisamente Martínez —entonces alineado con la presidenta andaluza— defendió en el plenario una enmienda para que los órganos federales no revisaran las listas aprobadas por los estamentos inferiores, pero fue derrotada. Lo ocurrido en Palencia, continuó el barón castellanoleonés, obliga a hacer el "esfuerzo una vez más de buscar consenso" entre aquellos que puedan encabezar una lista.

En Ferraz, mientras, defienden las decisiones adoptadas, tomadas de acuerdo con los estatutos y el reglamento interno. Y esperan que la situación no se desborde en Burgos: "Ya ha habido incendio en Palencia. Suficiente —argumentan desde la cúpula federal—. Sí es verdad que son dos malestares, y que en el caso de Tudanca se puede decir que es más regional. En el caso de Luz Martínez Seijo, hablamos de una de las diputadas más trabajadoras y mejor conocedoras de su tema, la educación, y muy leal a Pedro desde antes de las primarias de 2017, en los momentos más difíciles. La secretaria provincial de Palencia y alcaldesa de la ciudad [Miriam Andrés] seguramente no valora esas cualidades".
Tiempo hasta el lunes para registrar la lista
Tampoco en la dirección palentina prevén que se produzca un cierto efecto espejo en Burgos: "No es lo mismo Mariluz que Aitana Hernando [la regidora de Miranda]. Luz no tiene ningún reconocimiento en la provincia, y en cambio Aitana es una alcaldesa reconocida y no parece que el hartazgo sea el mismo en Burgos que en Palencia. Ahora bien, lo que han hecho con Tudanca no tiene nombre". En el entorno de Andrés responsabilizan con más nitidez a Ferraz de los cambios en las listas, también el del exbarón regional, "otra cosa es que Carlos no se haya matado [para defenderle]". La comisión federal de listas, por cierto, aún no ha procedido a la sustitución de los candidatos dimisionarios en Palencia. "Hay tiempo hasta el lunes 26 para presentar las listas. Calma", prescriben desde el cuartel general.
Para este miércoles estaba programado un mitin en Toledo, pero finalmente se aplaza y se celebra en Burgos, donde la cúpula busca afianzar el segundo diputado. Con Page no hay ya choque por las listas
Sánchez pone por tanto este miércoles un pie en un territorio, Burgos, caldeado internamente, aunque no quepa pensar en ninguna rebelión. Lo cierto es que la primera idea de Ferraz no era que se celebrara este mitin en esta provincia. Estaba programado otro acto en Toledo y con la ministra de Educación y cabeza de cartel al Congreso, Milagros Tolón, al que no estaba previsto que acudiera García-Page, de viaje oficial en Italia para reunirse con empresarios e inversores. Según señalan fuentes cercanas a la ministra y a la dirección castellanomanchega, el mitin simplemente "se ha aplazado" y no ha influido que el jefe de la Junta no estuviera. La razón esgrimida para trasladar la agenda a Burgos es que el partido necesita afianzar el segundo diputado por la circunscripción, amarrarlo para que no caiga a manos de Vox, "aunque por ahora los números dan para mantenerlo", señalan en la dirección provincial.
En Castilla-La Mancha los choques a cuenta de las listas, ceñidos solo a Guadalajara y Albacete, se solventaron. En la primera cuajó al final el pacto con Ferraz y en la segunda la comisión federal sí forzó los cambios, pero en todo momento, valoran en el equipo de Page, hubo "buena interlocución con Rebeca [Torró, la secretaria de Organización], buen talante y un diálogo sincero por su parte". "Aquí ya estamos centrados en ganar", indican en las alturas de la federación socialista, sin volver la vista atrás. Las tensiones persisten, por tanto, en Castilla y León. En dos focos, en Palencia y en Burgos. Con Tudanca como rostro del desencuentro.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado