España | Madrid Congreso del PP de Madrid

Ayuso tendrá un año para revalidar su liderazgo desde la presidencia del PP de Madrid

Tendrá completa libertad para construir unas listas que le garanticen seguir acumulando apoyo regional y mantener a Vox como un socio externo del gobierno

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en un acto con empresarios organizado por el Partido Popular del País Vasco.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, interviene en un acto con empresarios organizado por el Partido Popular del País Vasco. EP

La crisis entre Génova y la Real Casa de Correos e Isabel Díaz Ayuso puede darse por cerrada. Al menos temporalmente. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha logrado una de sus mayores pretensiones en el último año: que quede fijado en el calendario una fecha para celebrar el congreso del PP de Madrid. Una cita a la que la líder regional quiere presentarse para sustituir a Pio García Escudero en la jefatura y que tendrá lugar entre el viernes 20 de mayo y el sábado 21 con carácter extraordinario, según ha acordado el Comité de Dirección en su última reunión.

Con el desarrollo de este congreso, Alberto Núñez Feijóo ha cumplido la condición expresa impuesta por Ayuso para dar por cerradas las tensiones internas. El gallego ha querido dejar todo atado en los primeros días de dirección, delegando la tarea -uno de los principales problemas de la anterior cúpula- en dos de sus hombres de confianza: el coordinador general Elías Bendodo y el vicesecretario de Organización Miguel Tellado.

En las próximas semanas, Ayuso presentará su candidatura para liderar el PP de Madrid, algo que difícilmente no conseguirá dado su liderazgo indiscutible y tras los últimos electorales que le aproximan a la mayoría absoluta a diferencia del resto de barones. A partir de entonces, a la popular le quedará exactamente un año para seguir ahondando en esa ‘independencia’ política.

A cambio de no contar con un peso considerable dentro de la dirección nacional, más allá del vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local Pedro Rollán, todo el poder regional será para la madrileña. Tendrá manos libres para decidir lo mejor que considere en su territorio y, entre otros asuntos, la capacidad de hacer y deshacer como guste las listas electorales: locales y autonómicas. A partir de ahora, Ayuso no tendrá que aceptar injerencias en sus candidaturas como la de Toni Cantó y podrá elegir libremente los acompañantes de José Luis Martínez-Almeida en el proceso de reelección a la alcaldía. Todo si los presuntos delitos de estafa, falsedad y blanqueo que han afectado al Ayuntamiento de Madrid por la adquisición de material sanitario no le pasan factura.

Un año por delante

Elegirá «a los mejores» y no buscará «cuotas territoriales», ha señalado Ayuso, que desde finales de mayo tendrá un año para cumplir la misión asegurar su futuro al más alto nivel dentro del PP. Si, frente a un hipotético ascenso de Vox en la comunidad y en la capital, los populares madrileños retroceden en el próximo ciclo electoral, la actual presidenta autonómica perderá capacidad de influencia en las decisiones que se tomen en Génova. También estimación dentro de las filas del partido, al devaluarse como fenómeno electoral.

No obstante, si por el contrario mejora los resultados cosechados el 4 de mayo de 2021, tendrá mucha mayor emancipación y capacidad de que su opinión sea indispensable para el rumbo de Feijóo de cara a las generales; de extrapolar su actuación a la carrera electoral nacional . Y, de igual manera, después de, al menos cuatro años, tendrá muy facilitado decidir su camino; de seguir en Madrid o aspirar a dar un salto político cualitativo.

Desde la presidencia, Ayuso tendrá los medios necesarios para acudir a la cita electoral en las mejores condiciones que garanticen su futuro dentro del nuevo PP

Para lograrlo, no contaría con nombres relevantes como la secretaria general madrileña Ana Camins o exalcalde de Alcorcón David Pérez, quinto en las listas de los pasados comicios.

Una próxima Junta Directiva Regional convocará el congreso, que llega un año después de lo estipulado en los estatutos del PP, cada cuatro años. El último aupó a Cristina Cifuentes, entonces también dirigente de la Comunidad de Madrid, a la presidencia. Sin embargo, la polémica con las cremas y su máster hizo a Mariano Rajoy apartarla del cargo y situar en su relevo al senador Pío García Escudero como interino.

Tras el de Madrid, todavía quedarán otros once procesos autonómicos por delante, que desde Génova quiere cerrar «cuanto antes» para llegar lo mejor preparados posibles para la municipales y autonómicas de 2023. Quedaría el de Galicia en sustitución a Feijóo y Extremadura, La Rioja, Cantabria, Navarra, Asturias, País Vasco, Cataluña, Murcia y Ceuta y Melilla.

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