¿Y si Pedro Sánchez decide adelantar las elecciones generales para hacerlas coincidir con las autonómicas y locales? Esa pregunta se ha planteado recientemente en el Comité de Dirección del PP y la respuesta no cierra en absoluto esa posibilidad. La decisión de Núñez Feijóo es que, en todo caso, el partido tiene que estar preparado para esa eventualidad.

La opinión mayoritaria en la dirección popular es que Pedro Sánchez no querrá desaprovechar la proyección internacional que le dará la presidencia española de la UE a partir del 1 de julio de este año. Jugarse esa baza segura a un ‘todo o nada’ a finales de mayo es demasiado arriesgado incluso para una persona acostumbrada al riesgo. Sin embargo, hay un factor que podría llevar al presidente a darle una vuelta de tuerca a esa lógica: si las encuestas, como hasta ahora, no le van muy bien, podría utilizar el tirón de los alcaldes socialistas en algunas grandes ciudades para darle al PSOE el empujón que necesita para que la izquierda sume más que la derecha, aunque el PP gane en votos y en escaños.

El nombramiento de Elías Bendodo esta semana como responsable de campaña del PP es todo un mensaje sobre sus intenciones. Feijóo quiere que el coordinador general del PP diseñe la estrategia electoral con un perfil claramente orientado al centro. Claro que en los ayuntamientos y autonomías se dará margen de maniobra para que cada candidato ponga su sello personal, cosa que hará con toda seguridad Isabel Díaz Ayuso en Madrid. Pero el tono general será moderado, alejado de Vox. En esa perspectiva hay que interpretar el nombramiento de Iñigo de la Serna como responsable del programa electoral de cara al 28-M. De la Serna -que fue un destacado ‘sorayista’-, además de ex ministro de Fomento, ex alcalde de Sántander, ingeniero y experto en temas medioambientales, cuadra a la perfección con el perfil centrista que quiere imprimir el líder del PP a su partido de cara a las próximas confrontaciones electorales.

Lo cual no quiere decir que se aparque el ataque al PSOE por sus cesiones ante los independentistas. Ese terreno, insisten fuentes populares, no se le puede dejar libre al partido de Santiago Abascal. Pero la prioridad será defender la gestión donde se gobierna y atacar en donde se trabaja desde la oposición, como ahora está haciendo, ponen como ejemplo, Carlos Mazón con Ximo Puig en torno al trasvase Tajo/Segura. En fin, se quiere replicar a escala nacional el éxito de ese PP templado en Andalucía, donde Juanma Moreno rozó la mayoría absoluta.

En estos momentos, el PP se sitúa en la mayoría de los sondeos en torno al 30% de los votos tras absorber prácticamente a todos los ex votantes de Ciudadanos. La estrategia de la nueva dirección popular es alcanzar al menos un 35%, atrayendo a personas que ahora todavía se inclinan hacia Vox. «El PP tiene que volver a abarcar a todo el espectro electoral que esté a la derecha del PSOE», afirma un miembro de la dirección popular. Con ese porcentaje, el PP superaría los 140 escaños y podría plantearse gobernar en solitario. Eso sí, con un acuerdo de investidura con Vox, similar al que se firmó en su día para el primer gobierno de coalición PP/C’s de Juanma Moreno en Andalucía.

La dirección del PP trabaja a una doble velocidad. Se preparan a fondo las autonómicas y municipales del 28-M, pero el aparato y el programa estarán listos si Sánchez decide adelantar las generales

Gobernar en solitario. Esa es la obsesión de Núñez Feijóo. Alcanzar esa posibilidad sería más fácil si el presidente mantiene su promesa de agotar la legislatura y el PP obtiene un buen resultado en las municipales y autonómicas de mayo. El efecto del carro del vencedor le beneficiaría y sería más fácil lograr que esos votantes de Vox susceptibles de cambiar lo hicieran en las generales.

Una de las cosas que han cambiado durante las últimas semanas en el cuartel general del PP es que ya se trabaja como partido que puede gobernar en los próximos meses. El número de colaboradores externos no para de crecer, sobre todo en el área económica. Algunos ex ministros, como Fátima Báñez o los hermanos Nadal (Álvaro y Alberto) son consultados con frecuencia y remiten sus opiniones e informes a Génova de manera regular en los temas en los que son expertos.

Durante las próximas semanas, el PP hará públicas algunas de sus propuestas en todas las áreas que conforman la acción política de un Gobierno.

Es decir, que, a partir de la próxima semana iremos entrando en una larguísima precampaña en la que el PP tendrá que contrarrestar las medidas de un Gobierno que no ha logrado, pese a destinar ingentes recursos a combatir la crisis energética y la subida de precios, remontar en las encuestas.

Las espadas están en alto. Pero, a diferencia de lo que ocurría hace un año, ahora en la dirección del PP tienen claro el horizonte: «Si hay elecciones adelantadas, estaremos listos para ganar y gobernar».