La Gestora del PSOE planteará un debate político en el Comité Federal del día 23 en los términos de «elecciones sí o elecciones no», para decidir la postura del partido sobre la investidura de Mariano Rajoy. El portavoz del órgano, Mario Jiménez, ya aclaró el lunes que la Gestora no va a hacer una propuesta concreta a los 300 dirigentes que tomarán la decisión. De hecho, aunque la dirección socialista aún no ha perfilado el orden del día del Comité Federal, ya baraja que sea un «grupo de compañeros» o uno «de federaciones» quien proponga la abstención en ese debate.

La disyuntiva se planteará en términos de elecciones sí o no

En la tarde del martes, Susana Díaz y su secretario de Organización, Juan Cornejo, se fajaban en Madrid con compañeros de federaciones como el secretario de Organización de Castilla La Mancha, Jesús Fernández, para dar salida al entuerto. Aunque la fórmula «está muy verde», fuentes cercanas explicaron que la Gestora no tiene previsto plantear nada sobre la abstención. Más bien, promoverá un debate sobre la situación del país y la inminencia de terceras elecciones en el que los dirigentes puedan hacer sus propias propuestas. Una de ellas, formulada colectivamente, solicitaría la abstención como mal menor.

Votación a mano alzada

La Gestora contempla que los ‘sanchistas’ también lleven sus propuestas al Comité, por lo que habrá que votar las distintas opciones que surjan durante el debate. En este sentido, aunque la dirección socialista estudiaba usar el voto secreto, fuentes del partido advierten de que las posiciones políticas nunca se votan en cabina, sino a mano alzada. Tradicionalmente en el PSOE, las urnas sólo se utilizan para la elección de personas, no de posiciones políticas. Así lo defendieron los barones críticos en el cónclave que derribó a Pedro Sánchez y les sería difícil justificar ahora lo contrario.

«La Gestora pone las condiciones para que se produzca ese debate, que se tiene que dar dentro del partido, para que culmine con la celebración del Comité Federal. Nuestra preocupación es servir al país y estar en las mejores condiciones para tomar la mejor decisión para el país y la organización. Las cosas van evolucionando y los escenarios están muy claros: terceras elecciones sí o no. Ésa es la decisión que debe tomar el partido, sin otras derivadas, ya no hay ninguna otra opción para formar un Gobierno alternativo», explicó Mario Jiménez en rueda de prensa el lunes. «Se trata de que el PSOE decida si es bueno que se repitan por tercera vez elecciones, sí o no. Ésa es la decisión», sentenció, antes de confiar en que el grupo parlamentario acate la decisión del Comité Federal.

Tiempo para «digerir el sapo»

El sector que dirige ahora el partido sigue confiando en que los doce días que faltan para la reunión del máximo órgano entre congresos sirva para atemperar ánimos y que la militancia vaya «digiriendo el sapo» de la abstención. «La cuestión ahora es terceras elecciones sí o no. Si se repiten, hay que buscar a un candidato dispuesto a suicidarse. Espero que el PSOE no se suicide», explican fuentes de la dirección andaluza, que confían en que «hay tiempo suficiente para que se imponga la sensatez».

Por otro lado, la abstención del PSOE sólo contradice la última resolución del Comité Federal, aprobada el 30 de enero, en el ‘no a Rajoy’. El resto del documento establece que el partido antepondrá los intereses del país a lo propios, en un espíritu que ahora pretende recuperar la Gestora. «En este contexto difícil, la ciudadanía española puede tener plena confianza en que el Partido Socialista estará, una vez más, a la altura de las circunstancias y asumiendo su responsabilidad», establecía el texto, que abundaba en que «primará siempre el interés general de la sociedad española. Esta ha sido una constante histórica en la actitud del PSOE y lo será también en este tiempo nuevo».

El PSOE hará una oposición exigente y leal, como aprobó el Comité Federal en enero

«El Partido Socialista no ha cumplido su objetivo de ganar las elecciones y, por lo tanto, hemos tenido un mal resultado que debe obligarnos a abrir una reflexión profunda que nos lleve a mejorar nuestro Partido, nuestra estrategia y nuestras políticas», rezaba la declaración, que destacaba que «si Rajoy y el PP logran formar Gobierno, el PSOE liderará una oposición exigente y leal. Seremos exigentes en la defensa de los derechos de la ciudadanía. Y seremos leales, como hasta ahora, acordando con el Gobierno en los grandes asuntos de Estado, como la lucha antiterrorista y la defensa de la unidad de España».

«Las nuevas elecciones deben ser la última opción, porque supondrían un fracaso colectivo. Los españoles nos han convocado para el cambio, para el diálogo y para el acuerdo. Y los representantes elegidos por los españoles tenemos que estar a la altura de este mandato popular, por encima de intereses partidarios y personales», insistía el documento, que se fijaba ocho grandes «transformaciones» como objetivo del nuevo Gobierno. Esos puntos pueden servir de base para un acuerdo de investidura con el PP.

Los pactos aprobados por el PSOE

Se trata de «un gran pacto por la recuperación justa, los buenos empleos, un sistema fiscal justo que luche contra el fraude y garantice la financiación de nuestro Estado del Bienestar, y la transición energética que nos permita luchar eficazmente contra el cambio climático». Otro acuerdo por la Educación, la Ciencia y la Cultura. Un tercer entendimiento por la regeneración democrática, la mejora de la calidad institucional y la lucha contra la corrupción.

Además, el PSOE planteó un «acuerdo nacional contra la pobreza y en defensa del Estado de Bienestar, en particular, reactivando la Ley de Dependencia y recuperando la universalidad de nuestro sistema de salud, así como crear un Ingreso Mínimo Vital para luchar contra la pobreza infantil». El quinto punto es un pacto social, político e institucional contra la violencia de género. Le sigue la reconstrucción del Pacto de Toledo para asegurar las pensiones dignas.

La última resolución escrita y aprobada por el Comité Federal se marca como últimos objetivos la elaboración de una ponencia parlamentaria para renovar nuestra Constitución, «blindando derechos sociales, regenerando nuestras instituciones y federalizando nuestro modelo territorial», y un acuerdo para renovar el compromiso de España con la integración europea.