Ángel María Villar está decidido a presentarse a las elecciones que tendrá que convocar la Federación Española de Fútbol (RFEF) después de que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) acordara el viernes su destitución por falta de neutralidad en el proceso que desembocó en mayo con su octava reelección como mandamás del balompié nacional. Villar se encontraba suspendido cautelarmente desde el pasado mes de julio tras su detención en el marco de la Operación Soule, que le llevó a estar 12 días en prisión preventiva junto a su hijo Gorka.

El veterano dirigente federativo ya ha comunicado su intención a personas de su entorno, según ha podido conocer este diario en fuentes de toda solvencia. Las fuentes dijeron que Villar baraja la segunda quincena de enero como fecha para anunciar su candidatura, en medio de una ardua batalla judicial y administrativa con la que trata de combatir las resoluciones que le han descabalgado de la Presidencia de la RFEF tras casi 30 años.

En conversación telefónica con El Independiente, Villar ha eludido confirmar este martes si presentará candidatura, si bien se ha apresurado a dejar claro que no hay ninguna traba legal que se lo impida. «¿El señor Puigdemont se encuentra incurso en una causa penal? ¿El señor Puigdemont se ha podido presentar a las elecciones? ¿El señor Puigdemont puede ser presidente de la Generalitat de Cataluña? Creo que usted lo ha entendido perfectamente», se ha preguntado retóricamente. Cortésmente, el dirigente federativo ha evitado contestar cualquier otra pregunta relacionada con el fútbol y se ha remitido a las explicaciones que ha ofrecido en los últimos días a través de su cuenta oficial en Twitter.

¿Puigdemont está incurso en una causa penal? ¿Puigdemont se ha podido presentar a las elecciones?», se pregunta retóricamente Villar

En su reunión del pasado 22 de diciembre, el TAD -un órgano adscrito al Consejo Superior de Deportes (CSD)- acordó la destitución de Villar al considerarle autor de una infracción muy grave de la Ley del Deporte por faltar a su deber de neutralidad, al llevar a cabo actos de campaña con motivo de las últimas elecciones pese a su condición de miembro de la comisión gestora. La sanción impuesta es la más severa de las tres posibles que se prevén para este tipo de infracciones: amonestación pública, inhabilitación temporal de dos meses a un año o destitución del cargo.

La falta de neutralidad tiene su origen en la apertura de varias cuentas en las redes sociales y en su decisión de habilitar una web, lo que habría autorizado la comisión electoral a través de unas instrucciones generales que -recuerda Villar- «nunca fueron cuestionadas ni impugnadas» durante el proceso electoral.

El destituido presidente de la RFEF ya ha anunciado que recurrirá su destitución -«la sanción más grave impuesta a un presidente de Federación desde la constitución del mismo», ha subrayado- por cuanto el TAD habría interrumpido la tramitación del expediente «sin disponer de causa legal para ello» a fin de «evitar su caducidad». Ello ya le llevó la pasada semana a recusar a todos los vocales del TAD que adoptaron tal decisión. La incógnita es si se querellará también por prevaricación, como ya ha sugerido públicamente.

Villar baraja presentar su candidatura en la segunda quincena de enero con la intención de disuadir a otros posibles candidatos

Ángel María Villar censura que el presidente del CSD, José Ramón Lete, no le diera la oportunidad de explicarle los hechos antes de solicitar la incoación del expediente disciplinario y que aquél no haya actuado con la misma contundencia con otros dirigentes federativos también investigados judicialmente. Es el caso de Jesús Castellanos, presidente de la Federación Española de Taekwondo, que no sólo no ha sido suspendido de su cargo sino que formó parte de la comisión directiva en la que el CSD suspendió por un año al presidente del fútbol.

La decisión del TAD conlleva también la convocatoria de nuevas elecciones a la Presidencia de la RFEF, que se celebrarían en principio sólo unos meses antes de la disputa del Campeonato del Mundo de Rusia y con prácticamente la misma asamblea de votantes -salvo que el TAD decida anularla por los indicios de compra de favores conocidos a través de los pinchazos telefónicos practicados por la Guardia Civil en el marco de la causa que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz- que Villar cree seguir controlando. Al no haber sido inhabilitado, éste podrá presentarse a los comicios.

El anuncio de la nueva convocatoria electoral conlleva otro efecto: la paralización de la moción de censura promovida por Luis Rubiales, que dejó la Presidencia de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) para postularse como candidato a la RFEF. Previsiblemente, Rubiales -apodado como ‘Pundonor’ durante su etapa como futbolista- concurrirá a esta convocatoria.

Candidatura tempranera

Villar quiere presentar con celeridad su candidatura, lo que podría disuadir a otros aspirantes a presentarse. Podría ser el caso del doctor en Derecho Emilio Garcia Silvero, actual responsable del departamento de Integridad de la UEFA y cuyo nombre también se ha asociado en los últimos meses a la carrera por la Presidencia de la RFEF por su perfil conciliador y su experiencia como gestor deportivo.

También tendrá que aclarar su futuro Juan Luis Larrea, el presidente en funciones de la RFEF desde que hace cinco meses el CSD suspendió a Villar por un año. A preguntas de este diario, el dirigente donostiarra ha dejado claro que, si cuenta con los apoyos de la mayoría y le piden que se presente a las elecciones, daría un paso al frente.