La sentencia del TC tirando abajo el modelo de elección y financiación de enseñanza del castellano en Cataluña diseñado en la etapa de Wert «condiciona decisiones futuras», admiten fuentes del Ministerio de Educación. El actual ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, reconocía este martes en el Senado que no esperaban dicha resolución, justo en el momento en que su Departamento debía dar una respuesta a padres y alumnos de cara al periodo de matriculaciones para el curso educativo 2018-2019, y que puede dar al traste con ese proyecto.

Desde que estalló la polémica, el tema no ha dejado de ser más que un quebradero de cabeza para el Ejecutivo, entre un sector, encabezado por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que teme el impacto de una cuestión tan sensible, -que no sólo puede levantar a la comunidad educativa sino dar argumentos al independentismo-, y otro, representado por las ministras de Sanidad y de Defensa, Dolors Montserrat y María Dolores de Cospedal, partidarias de actuar. De hecho, las declaraciones de Montserrat dando por hecho la casilla del castellano para el próximo curso cayó como una bomba en el Ministerio de Educación.

El Gobierno está dividido entre Rajoy, partidario de parar el tema, y Cospedal y Montserrat, que quieren cambios

A ello se unen las serias reticencias del PSOE a apoyar cualquier iniciativa sobre el castellano en la escuela catalana que no pase por un acuerdo del Parlament, al que cree que corresponde cualquier decisión en ese sentido. En fin, un cóctel que Moncloa teme que le estalle antes de que se forme gobierno en Cataluña y que se está replanteando a la luz de la sentencia del TC.

El presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, que ha mantenido en la tarde de este martes una reunión con Méndez de Vigo en la Cámara Alta, ha actuado a modo de portavoz gubernamental al afirmar que el Ministerio «está trabajando sobre la cuestión, pero hoy ha aparecido este nuevo elemento que puede condicionar decisiones futuras dado que tiene un efecto muy directo sobre lo que está ocurriendo en Cataluña».

A las reticencias de un sector del Ejecutivo se une la negativa del PSOE a apoyar cambios educativos

«La sentencia condiciona y el Ministerio tendrá que hacer sus reflexiones técnicas. No es una decisión que se pueda tomar en 48 horas», ha reiterado. A juicio del todavía líder del PP catalán, este asunto no se debe abordar «con ocurrencias. Si se debe adoptar algún tipo de medida debe ser efectiva, seria y, sobre todo,  posibilista, que sea posible llevar a cabo». Por eso  cree necesario que el Ministerio «se tome su tiempo».

El tema educativo en Cataluña es lo suficientemente importante y sensible «como para que la propuesta que se lleve a cabo se pueda ejecutar, que sea realista y que resuelva los problemas». En todo caso Albiol cree que más que la cuestión del castellano, se deben vigilar los contenidos para dejar de dar  en las escuela»una imagen manipulada de la realidad».

La propuesta del PP de una escuela en castellano por población no le gusta al Mininisterio

Respecto a la propuesta del PP para que exista, al menos, una escuela o instituto en cada población en la que el castellano sea lengua vehicular, ha explicado que forma parte de una moción presentada en marzo de 2017 que, por cierto, el Ministerio rechaza, según ha podido saber El Independiente.  Incluso Albiol cree que el modelo carece de concreción ni es siquiera el que más les gusta.

En fin, todo son dudas respecto a esta cuestión agravada por la sentencia del Constitucional, al dar la razón a la Generalitat por invasión de competencias. Ello obliga al Ejecutivo central a ir con pies de plomo.

De hecho, el ministro de Educación ha eludido aclarar de qué forma tiene previsto implementar la enseñanza en castellano en la escuela pública catalana. Méndez de Vigo ha sido interrogado  al respecto en la sesión de control al Gobierno en el Senado y este miércoles volverá a ser preguntado en el Congreso, pero, de momento, mantiene silencio sobre sus planes.

Méndez de Vigo no ha aclarado nada sobre sus intenciones en la sesión de control en el Senado

El senador de PdeCat Josep Lluís Cleríes, le ha interrogado sobre si el Gobierno piensa intentar romper unilateralmente el pacto por la educación en Cataluña, que incluye el modelo de inmersión lingüística. El argumento del parlamentario ha girado en torno a la escasa representación de los populares en Cataluña, donde apenas recabaron un  4,24  del porcentaje de voto y cuatro diputados. Lo más llamativo de la intervención del catalán ha sido interpretar el sentir del resto de los votantes que no apoyaron al PP, incluidos los de Ciudadanos y el PSC,  al afirmar que «el 96 por ciento de los electores les han dado un no rotundo a esa voluntad de atacar nuestro modelo de integración y de convivencia».

El ministro ha aprovechado el argumentario de Cleríes para defender que los únicos deslegitimados «son los que han atacado la Constitución y el Estatuto y ese es su grupo y su gobierno. Han atentado contra toda norma elemental del Estado de derecho. sufren las consecuencias de la unilateralidad e ignoran a las  minorías. con unas leyes que fueron un atentado al Estado de Derecho», en alusión a las llamadas ley de transitoriedad.

Tras destacar que «aunque cuando pasan por los tribunales parece que no se acuerdan o que no ven lo que todos vimos», en alusión a declaraciones como la que este martes ha llevado al ex presidente de la Generalitat Artur Mas, que ha admitido el carácter «simbólico» de la declaración unilateral de independencia, ha defendido que la legitimidad «es la que le dan la Constitución y las leyes».

Cleríes y Franco

Cleries, que ha pasado de puntillas por la sentencia del TC, ha defendido que el Gobierno «no está respetando los resultados del 21-D. Le dijeron a Puigdemont que se presentara a las elecciones y les dejó en ridículo. El que ha perdido la legitimidad es usted», al tiempo que reclamó que «no ataquen a nuestra lengua que es un modelo de convivencia e integración.» Cuatro diputados, reiteró, obviando que es el ejecutivo central el que ejerce las tareas ejecutivas de la Generalitat «no pueden modificar eso ni con la dictadura del 155 ni con la de Franco, que tampoco lo consiguió. Algunos parecen que quieren emular el pasado». Franco suele ser un argumento reiterado del independentismo.

«La educación debe preservar del vicio el corazón y de errores el alma», ha replicado el ministro parafraseando a Voltaire. «Sin acritud», le ha espetado que «es una persona que dice siempre lo mismo, cuenta historias para no dormir,  habla de unos atentados con los maestros que no existen. Venga a la realidad. No se entera de nada. Como decía Taylerand ‘todo lo exagerado carece de valor’. Y, como colofón, ha bromeado con que «algunos se han tomado lo de la republica tan en serio que se han ido a la proletaria suiza», en alusión a la ex portavoz de la CUP Anna Gabriel, pero nada de cómo piensa abordar un tema que les crea más incomodidad que otra cosa.