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Sánchez recupera a Felipe González, Rubalcaba y Zapatero para una Escuela de Gobierno

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Sánchez recupera a Felipe González, Rubalcaba y Zapatero para una Escuela de Gobierno
Pedro Sánchez, reunido con González, Zapatero, Rubalcaba y Almunia.

Pedro Sánchez, reunido con González, Zapatero, Rubalcaba y Almunia. EP

Resumen:

El PSOE celebrará en marzo una Escuela de Gobierno que reunirá a sus ex secretarios generales y a los ex presidentes para que compartan con los cuadros medios sus experiencias como gobernantes.

Pedro Sánchez asegura que esa colaboración con sus antecesores no significa una “reconciliación”, sino la demostración de que el PSOE ha recompuesto su unidad.

El líder socialista defiende el nuevo reglamento del partido porque los militantes “querían” poder de decisión y una Ejecutiva federal reforzada.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha encontrado una fórmula para recuperar a sus antecesores al frente del partido después de que todos ellos optaran por su rival en las primarias socialistas, Susana Díaz. Se trata de una ‘Escuela de Gobierno’ en la que Felipe González, Joaquín Almunia, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba compartan sus experiencias con los cuadros del partido y cabezas de lista a las próximas elecciones autonómicas y municipales. González es, de todos ellos, el único que queda “pendiente de confirmar”, pero Sánchez confía en que finalmente también participe.

Así lo ha anunciado este martes el propio Sánchez durante una entrevista en Espejo Público. El secretario general del PSOE ha almorzado con los ex presidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero para recomponer unas relaciones que se quebraron durante su primer mandato al frente del partido, cuando se negó a facilitar la investidura de Mariano Rajoy, como solicitaba el establishment del PSOE.

Tras ese enfrentamiento, todos ellos y la mayoría de barones socialistas participaron en la operación de derribo de Pedro Sánchez que culminó en el Comité Federal del 1 de octubre y apoyaron a su rival en las primarias socialistas. A su vuelta al frente de la Secretaría General, Sánchez está intentando limar asperezas con todos ellos, especialmente con los ex presidentes. Con ese objetivo, Sánchez almorzó con Felipe González la semana pasada.

“Les escucho, les leo con atención y respeto incluso cuando no comparto sus opiniones”, ha asegurado Sánchez sobre opiniones discrepantes con Ferraz como la del ex presidente de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra. “Vamos a hacer una Escuela de Gobierno en el mes de marzo con todos los líderes del PSOE, con todos”, ha anunciado Sánchez, que ha enmarcado ese cónclave en la preparación de las elecciones del próximo año.

Según Sánchez, ese reencuentro con los ex presidentes y ex secretarios generales no es una reconciliación, sino la “visualización de que la unidad del partido está recompuesta”.

Precisamente sobre la división interna, Sánchez ha recordado que su misión al frente del PSOE era “reconstruir esa unidad quebrada por algo tan traumático como fue darle la investidura a Rajoy”. El líder socialista ha asegurado que el tiempo le ha dado la razón cuando sostenía que la investidura por sí sola no permitiría la gobernabilidad en España, ya que el PP ahora “no tiene capacidad de gobernar” ya que ni siquiera es capaz de aprobar los presupuestos.

Además de ese trauma, Sánchez ha considerado “evidente” que la militancia quería dos cosas: mayor capacidad de decisión y tener una dirección federal fuerte. Por ese motivo, el Comité Federal aprobó el pasado sábado un nuevo reglamento del partido que otorga poder decisorio a las bases y a la vez recentraliza las decisiones reforzando el poder de la Ejecutiva federal.

Inmersión lingüística

Durante la entrevista, Sánchez ha insistido en su rechazo a que el Gobierno tome medidas para garantizar la enseñanza en castellano durante la intervención en la autonomía que supone la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El líder socialista ha pedido a Mariano Rajoy que “no cree más problemas de los que ya tenemos” y no “le de un nuevo regalo al independentismo” a cuenta de las lenguas oficiales.

“Al presidente del Gobierno le pido sentido común, solvencia y no ocurrencias. No se puede confundir el adoctrinamiento con el uso de la lengua. El adoctrinamiento tiene que ver con la politización y la ideologización”, ha matizado. En ese sentido, ha defendido que “el catalán nada tiene que ver con el Estado” y que sería “una irresponsabilidad” dar ese “nuevo premio” al independentismo.

Por estos motivos, Sánchez ha abogado por el “sentido común y la mesura” y ha pedido al Gobierno que “sea consciente de que no se pueden crear más problemas de los que ya tenemos”. Para negociar cualquier cambio en el modelo educativo, Sánchez ha pedido al Ejecutivo que acuda a los cauces establecidos en el Congreso de los Diputados, al Consejo Escolar o a la Conferencia Sectorial de la Educación.