RAC1 y Catalunya Ràdio suman casi un millón y medio de oyentes diarios según el Estudio General de Medios (EGM) del primer trimestre del año. Si los medios de comunicación son la correa de transmisión y el alimento del procés, como aseguran no pocas voces en el PP y Ciudadanos, queda procés para rato. Tanto la emisora del Grupo Godó como la radio pública catalana han superado sus propios récords de audiencia aupadas por la tensión política en Cataluña y se distancian cada vez más de la Cadena Ser, primera emisora de ámbito nacional en Cataluña.

El pasado fin de semana, la larga entrevista -y el posterior debate- a Carles Puigdemont en TV3 cosechó el mejor resultado histórico de una entrevista política en la cadena, casi un millón de espectadores y un 30% share, lo que desencadenó una guerra dialéctica entre PP y Cs sobre el control -o la ausencia de él- de los medios públicos de la Generalitat. Pero lo cierto es que estos medios, o la privada RAC1, siguen cosechando éxitos con una línea ideológica claramente favorable a la independencia.

La larga entrevista a Carles Puigdemont en TV3 cosechó el mejor resultado histórico de una entrevista política en la cadena

La emisora de Godó ha registrado un récord histórico con 971.000 oyentes diarios, según el último EGM. Esta cifra supone un crecimiento de 10.000 oyentes nuevos en relación a hace tres meses y 113.000 (13%) más que el año pasado. El matinal de la cadena que conduce Jordi Basté es el rey de las mañanas catalanas, con 721.000 oyentes diarios -cifra que supera la audiencia conjunta de toda Catalunya Ràdio y deja muy atrás al resto de emisoras-.

RAC1 manda también en los fines de semana con el matinal Via Lliure, conducido por Xavi Bundó, que se consolida por encima del medio millón de oyentes, una cifra nunca antes alcanzada en Cataluña por un programa de fin de semana.

Por su parte, Mónica Terribas sigue lejos de Basté pero también suma oyentes, hasta los 574.000, un 16% más que hace un año. La periodista, conocida por sus polémicos editoriales matinales, siempre cargados de opinión, sigue sumando seguidores en plena tensión procesista.

La cadena autonómica se acerca en su conjunto a los 700.000 oyentes diarios, lo que supone un crecimiento del 10% respecto a 2017. Y también se consolida el informativo del mediodía, conducido por Oscar Fernández y con Empar Moliner -la periodista que quemó una Constitución en directo en TV3 y proponía a los niños escribir «cartas bonitas a los jordis»- como estrella de su tertulia.

Los medios nacionalistas han sabido sacar partido del aumento de audiencia de los espacios informativos derivada de la tensión política en la que vive instalada Cataluña desde el pasado septiembre. Un empujón que pasa de largo en Radio4, la emisora en catalán de RNE, con la que el Gobierno no se decide a competir por las audiencias en esta comunidad.