Primero empezaron los candidatos, entre ellos María Dolores de Cospedal, ensalzando su papel en el Partido Popular y recriminando sin nombrar a sus contrincantes en primarias, en concreto a Soraya Sáenz de Santamaría, por no haber defendido al partido en los momentos más duros. La guerra había empezado y continuó con los vídeos de «Cuéntame» dirigidos a los dos finalistas: Sáenz de Santamaría primero y Pablo Casado después, y a pocas horas del inicio del cónclave que decidirá al sucesor de Mariano Rajoy, lejos de cesar los dardos, continúan a todas las escalas. Los últimos, entre el ex presidente Aznar y la comisión organizadora o entre Alfonso Alonso y Casado.

El líder del PP en el País Vasco no ha visto con buenos ojos la comida que este jueves mantiene el candidato Pablo Casado con varios ex ministros que rechazan a Santamaría. Esta comida en el cierre de campaña proporciona a Casado casi una imagen de vendedor antes del congreso al verse arropado por grandes nombres del PP y Alonso ha respondido de esta forma al almuerzo: «Si es por ministros aquí también hay muchos trabajando y no tenemos tiempo para comer fuera». Éste ha sido el último recado entre dirigentes populares, pero no el único que se ha producido a solo unas horas del cónclave.

Luis de Grandes ha reprochado al ex presidente Aznar que haya tratado «con desdén» al PP

El reducido espacio donde tendrá lugar el congreso extraordinario del PP, que da comienzo este viernes, ha provocado que algunas de las personalidades del partido se queden fuera. Es el caso de José María Aznar, que no ha tenido reparo en quejarse públicamente: “Yo sólo he sido presidente del PP 14 años, del Gobierno ocho años y diputado 20 años, pero probablemente eso no da derecho a ninguna invitación”, ironizaba este miércoles al ser preguntado.

Las palabras del ex presidente han llegado directamente al comité organizador, aunque lejos de responder con una invitación de última hora, lo ha hecho arrojando más leña al fuego. «José María Aznar si hubiera querido sería un miembro nato de este congreso, con voz y voto, porque era presidente de honor del partido. Esta condición, él expresamente renunció a ella», ha resaltado hoy el presidente de la comisión organizadora, Luis de Grandes, en una entrevista en Espejo Público.

No ha quedado ahí la cosa. Además de recordarle que fue él mismo quien renunció a la presidencia de honor del PP, siguiendo «el mismo camino» que había tomado «la nueva FAES» unos meses antes al desvincularse del Partido Popular, le ha afeado que haya tratado «con un desdén expreso» al partido. En este sentido, ha pronunciado una frase de Aznar en la que aseguraba no sentirse «militante de nada» ni «representado por nadie». «Por el lado del partido ha habido mucha deferencia y mucho silencio, que no ha dado respuesta a ese desdén expreso», ha recalcado.

Margallo, directo a por Santamaría

El ex ministro de Asuntos exteriores ha sido uno de los populares que más abiertamente se ha pronunciado en contra de la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría. Se presentó como candidato a liderar el PP siguiendo su deseo de «hacer todo lo posible para que Soraya no sea presidenta del PP» y, tras quedar fuera de la segunda vuelta en las primarias, no tardó en apoyar a Pablo Casado como sucesor de Rajoy integrándose en su candidatura -al igual que el resto de candidatos que quedaron fuera- y ensalzar la figura del ex vicesecretario.

Este miércoles volvía a lanzar un dardo contra la ex vicepresidenta del Gobierno y lo hacía delante de uno de los integrantes de la campaña de Santamaría, el ex ministro Íñigo de la Serna. En el programa Espejo Público, Margallo mostraba su deseo de que en el congreso saliera una candidatura de unidad y con unas cualidades que de la Serna recogió para indicarle que «acaba de definir a la perfección la candidatura de Soraya Sáenz de Santamaría». «Pues he tardado seis años en darme cuenta», respondía con sorna Margallo.

La mala relación de éste con la ex vicepresidenta no es un secreto y así lo ha dejado ver también la candidata popular en varias ocasiones. Si bien no ha sido tan explícita como su compañero de partido, al preguntarle sobre esta mala relación al inicio de la campaña y el deseo expreso de Margallo de que no saliera vencedora del cónclave, ésta señalaba. «¿Usted conoce al señor Margallo? Pues ya está».